Motor

Prueba Renault Scenic, el coche familiar adaptado a los nuevos tiempos

  • El Renault Scenic se ofrece con dos opciones de motor, 170 y 218 caballos, y con dos tamaños de batería, de 60 y 87 kWh.
  • El precio de partida de la familia Scenic es de 39.000 euros, y nuestra unidad de pruebas con motor de 220 CV y batería grande cuesta 45.300 euros.
El Renault Scenic es el concepto de vehículo familiar adaptado a los tiempos actuales y por ello eléctrico.

Probamos esta semana el Renault Scenic en su versión con la batería más grande que permite una autonomía homologada de hasta 623 km. Un coche eléctrico de enfoque muy familiar, con un buen espacio interior y cargado de detalles innovadores que les vamos a tratar de contar.

Renault creó en el año 1996 un coche pensando en las familias, el Megane Scenic, que retomaba el concepto del vehículo monovolumen estrenado por la marca francesa en el Espace. Era como un mini-Espace, con unas dimensiones reducidas y también con un precio muy ajustado. Esto permitió un gran éxito comercial para este modelo, que era un coche más de la familia del Megane, el compacto de Renault.

Aportaba muchas soluciones que le hacían un coche diferente caracterizado por ser muy útil. Sobre todo su versatilidad de uso, con unos asientos traseros que se podían adaptar a las necesidades concretas de cada día. Y también por tener un sinfín de huecos para dejar cosas repartidos por todo el habitáculo.

Tiene un puesto de conducción moderno y un habitáculo muy amplio en todos los sentidos.

Pero en el mundo del automóvil todo cambia de forma muy rápida, y lo que en 1996 era un vehículo ideal para las familias, a día a de hoy no tendría ningún sentido. Y por ello, las marcas deben saber adaptarse de forma muy rápida a lo que el mercado demanda. Ya no se venden vehículos monovolumen y en su lugar ahora lo que se demanda son modelos de tipo SUV. Pues ya en la anterior generación del Scenic, disponible hasta hace unos meses, el concepto del vehículo se adaptó hacia un modelo de tipo SUV, pero también muy versátil.

Evolución del monovolumen compacto

Hasta ahí, todo bien, pero con la llegada, impuesta por las autoridades europeas del coche eléctrico, nuevamente Renault ha tenido que reinventar su coche familiar, que fue una gran idea en 1996, a las nuevas necesidades de los usuarios. Y que ahora es el nuevo Scenic que hemos probado en esta ocasión: un vehículo de proporciones más cercanas a un SUV, con motor eléctrico y una gran batería que le proporciona esa versatilidad de uso para moverse con bastante seguridad y sin agobios incluso en viajes más largos.

Estéticamente este nuevo Scenic supone un gran paso adelante respecto al modelo original de 1996.

No soy demasiado partidario de los vehículos eléctricos, tengo que reconocerlo, pero esta opción del Scenic me parece una alternativa interesante. Y es que gracias a esa autonomía homologada de hasta 623 km en la versión de batería más grande tendremos un coche muy útil. Podremos ir a la playa con garantías, por ejemplo desde Madrid a Valencia o Alicante. Aunque por supuesto si nuestro objetivo es Galicia o Cádiz, desde Madrid, tendremos que planificar una parada intermedia.

El Renault Scenic ha sido elegido Coche del Año en Europa en 2024, un éxito innegable. Es un galardón que demuestra su buena calidad y que se trata de un producto redondo y muy bien elaborado. Lo que yo pondría un poco en duda es que se pueda elegir como Coche del Año un vehículo que se integra en el restringido segmento de los eléctricos, que solo suponen el 5% de las ventas en España.

Coche del Año en Europa

Pero una vez dicho esto les contaré que me ha gustado mucho el coche, por su posición de conducción, por el amplio habitáculo que tiene y porque su equipo mecánico, en esta versión de batería más grande, permite una más que buena autonomía eléctrica. Y es que este modelo es uno de los que ofrecen más autonomía de los que están en el mercado.

Las plazas traseras tienen mucho espacio para las piernas, pero la central es un poco incómoda por el reposabrazos central.

Estéticamente, es un coche muy moderno, con un diseño llamativo y que en nuestra unidad de pruebas, con pintura de color blanco, resultaba muy bonito. En su interior se han perdido aquellas características de máxima versatilidad del Scenic original, ese asiento trasero desplazable que aquí no encontramos. Pero si tenemos un coche muy grande por dentro. Sobre todo sus plazas traseras, solo algo justas en su cota de anchura, pero muy buenas en espacio para las piernas y también en altura.

Un detalle importante que hay que destacar es que aunque el nuevo Scenic ya no es oficialmente un Megane Scenic, pero en realidad emplea la misma plataforma del Megane eléctrico. Eso sí, para tener un coche más grande, de enfoque más familiar, contamos con una plataforma que ha sido ampliada en 27 cm. De la misma forma, también es más ancho y más alto que el Megane e-tech. Y lo mismo ocurre con su distancia entre ejes, que igualmente ha sido ampliada para proporcionar ese magnífico espacio para las piernas de los ocupantes de las plazas posteriores.

Dos grandes pantallas

El puesto de conducción es muy bueno y sobre todo agradable y fácil de utilizar. Encontramos un cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas con unos grafismos muy llamativos, diferentes. Y una segunda pantalla posicionada en sentido vertical. Esta es ligeramente más pequeña, 12 pulgadas, y permite controlar todos los sistemas del vehículo. El manejo me ha parecido muy sencillo e intuitivo, algo que no me suele ocurrir con otros sistemas, como los del Grupo Volkswagen. En el caso del Scenic, está basado en el sistema operativo de Android.

Las suspensiones están muy bien calibradas para garantizar una buena estabilidad y también confort de marcha.

Lo que más me ha sorprendido es la posición de conducción. Normalmente en los SUV, y en muchos casos es lo que buscan los usuarios de estos coches, la posición de conducción es muy alta y vertical. Pero en este caso es más parecida a la de una berlina. No tendremos por ello, al sentarnos al volante del Scenic, esa posición de controlar la situación desde una posición elevada, lo que no deja de sorprender. Pero una vez pasada la sorpresa inicial, se conduce de forma muy agradable.

Y ya que les hablo de conducción, me parece muy interesante que el selector de modos de conducción esté en el volante con los tres habituales de Eco, Confort y Sport, a los que se añade el modo individual para personalizar el comportamiento a nuestro gusto. Esta es la única manera de que realmente alguien vaya cambiando los modos de uso del coche. Si hay que hacerlo con la pantalla, nadie lo hace.

Consumo elevado

El coche se conduce muy bien, de forma fácil y segura. Si hacemos una conducción normal aprovecharemos solo una parte pequeña de la potencia disponible del motor. Eso nos permitirá conseguir un consumo algo más ajustado. Eso sí, les diré que este Scenic que destaca por muchos factores positivos, lo que no tiene es un consumo homologado demasiado bueno. Esos 16,8 kWh/100 km como valor homologado suponen una cifra alta frente a sus rivales más directos del mercado.

El maletero es muy grande y además tiene un hueco bajo el piso para llevar el cable de recarga.

Quiero centrarme en el confort de marcha y en el espacio interior. El coche resulta muy cómodo sin poner en riesgo la seguridad. Tiene unas suspensiones bastante firmes, que proporcionan una muy buena estabilidad sin perder confort para los ocupantes. Eso es algo que nuestros acompañantes agradecerán.

El coche pisa muy bien y el sistema de control de tracción funciona de manera perfecta, según lo que he podido probar. Si en el Megane más pequeño, cuando se fuerza el ritmo se puede sufrir el derrapado de una rueda delantera al acelerar fuerte, en este caso, se ha mejorado notablemente este aspecto. Ahora resulta más seguro, incluso rodando rápido. El selector de modos de conducción no afecta a las suspensiones. Lo que hace es actuar sobre la entrega de potencia del motor, el tacto del pedal del acelerador y también sobre el tacto del volante, que resulta más o menos duro según el modo seleccionado.

Dos motores y dos baterías

La gama del Renault Scenic consta de dos variantes mecánicas con 170 o 218 caballos. En ambos casos se trata de un solo motor situado en posición delantera y que mueve las ruedas delanteras. En cuanto a su batería, también hay dos opciones diferentes, la pequeña de 60 kWh y la de gran autonomía 87 kWh. Con la batería pequeña y el motor de 170 CV su autonomía homologada es de 430 km.

El cuadro de instrumentos tiene unos grafismos también muy modernos.

Por lo que se refiere a sus precios, el de partida es de 39.000 euros, que me parece bastante razonable para todo lo que ofrece el coche. Y en cuanto al más caro, quería contarles que este es el primer modelo eléctrico de Renault que ofrece el acabado tope de gama, el "esprit Alpine". Y por lo que respecta al precio recomendado por el fabricante para esta versión, es de 49.000 euros.

La del Scenic es una opción interesante para los que buscan un coche de enfoque más familiar, que necesitan un eléctrico por el uso diario sin limitaciones en el centro de la ciudad, pero que no renuncian a una utilización como coche de viaje. Eso sí, habrá que planificar un poco los recorridos y no apurar las distancias que, con un coche eléctrico, puede ser peligroso. Y por supuesto, contar con un punto de recarga bastante potente en casa o en el trabajo.

Ficha Técnica Renault Scenic 160 kW

Motor eléctrico delantero

Potencia máxima: 218 CV

Par máximo: 300 Nm

Velocidad máxima: 170 km/h

Aceleración de 0 a 100 km/h, 7,9 segundos

Tracción: Delantera

Batería: 87 kWh

Consumo homologado WLTP en ciclo combinado 16,8 kWh.

Autonomía homologada WLTP: 623 KM

Potencia de recarga: hasta 150 kW en CC y hasta 22 kW en CA.

Dimensiones (longitud/anchura/altura), 4,47 x 1,86 x 1,57 metros

Capacidad maletero: 570 litros.

Peso en vacío: 1.950 kg.

Precio: 45.300 €.

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