Motor

Así recomienda la DGT utilizar los frenos en 7 situaciones diferentes

  • Siempre viene bien recordar algunos conceptos básicos y situaciones algo más complicadas

Los frenos es una pieza esencial de nuestro vehículo y que utilizamos siempre cada vez que cogemos nuestro coche. Por ello, Revista DGT, nos ayudar a repasar algunos conceptos sobre estos y también nos recomienda cómo actuar ante algunas situaciones algo más complicadas.

Saber utilizar de forma correcta los frenos de tu vehículo es algo esencial para una circulación segura. Y aunque pienses que, llevando muchos años con el carnet de conducir, sepas utilizarlos, puede que existan algunas situaciones complicadas en las que nunca te has visto y es importante saber cómo reaccionar antes de que ocurran. Por ello, te traemos cómo reaccionar correctamente a alguna de estas situaciones que pueden hacer que evites algún accidente.

Las detenciones siempre con anticipación

Cuando nos estamos acercando a un semáforo en rojo o una señal de Stop, es importante anticipase y utilizar los frenos de forma correcta. Antes de frenar, primero de todo debemos observar hacia atrás haciendo uso de los retrovisores para mirar que no tenemos ningún peligro detrás nuestro y que podemos hacer la detención. Tras esto, siempre que sea posible dejaremos de acelerar en la marcha más larga que permita la circulación y comenzaremos a pisar el freno aumentando progresivamente la pisada.

Deberemos ir bajando marchas según la velocidad para ayudarnos en la frenada del freno motor y así acompañar al sistema de frenos en esta situación. Recuerda que poner punto muerto y frenar únicamente no es recomendable ya que gastaremos más los frenos y no reduciremos el consumo de combustible, así que esto es mito desmentido. Una vez circulemos a velocidad baja y en segunda marcha, pisaremos a fondo el embrague y seguiremos frenando hasta detenernos completamente para que así no se nos cale el vehículo.

Así se frena en las curvas

Los especialistas de la conducción explican que hay dos puntos clave a la hora de hace una curva, la dirección y la velocidad. Juan Ignacio Serena, jefe de conductores de la DGT afirma que "abordar una curva con exceso de velocidad implica frenar dentro de esta lo que producirá que el coche no gire y nos salgamos de esta". Por ello, la recomendación en este caso es ir reduciendo la velocidad cuando veamos las señales de la curva y reducir la marcha hasta la más baja, si hace falta, antes de llegar a la curva.

Ya a una velocidad adecuada, podremos dejar de pisar el freno y deberemos mantener una velocidad constante de forma que solo tendremos que mover el volante con suavidad para seguir la trazada correcta. Una vez ya hemos salido de la curva, podremos volver a acelerar y adecuar la velocidad a la carretera y la situación de esta.

Autovías y autopistas

Sabemos que uno de los puntos más críticos en las autovías y autopistas son los carriles de aceleración y desaceleración, por lo que salir de ellas puede ser un momento complicado. Para hacerlo correctamente, Revista DGT, recomienda tomar el carril de desaceleración desde el principio del mismo y solo cuando hayamos salido completamente de esta empezaremos a frenar y a reducir marchas si fuera necesario. Recuerda que en las salidas podemos encontrar rotondas, señales de stop o curvas cercanas que puede hacer que tu tiempo para reaccionar sea inferior.

Mantener la distancia de seguridad

Seguro que alguna vez circulando por carretera, has visto varios coches afectados debido a un choque en cadena, sobre todo cuando el tráfico es alto y se produce un efecto acordeón. Los conductores que no mantienen la distancia de seguridad provocan un enorme peligro de riesgo de colisión por alcance. Para evitar esto, en una situación de atasco debemos guardar una distancia de seguridad con respecto al vehículo que nos precede y deberemos avisar a los demás conductores de este atasco. Para esto, daremos toques suaves y reiterados al pedal del freno para avisarle con la luz de estos de un posible peligro. Tanto si nosotros como el vehículo de detrás nuestro guarda una distancia de seguridad suficiente, no habrá accidente, ni reacción en cadena.

Llegamos a una intersección…

Como bien os contamos en una pasada noticia de cómo debemos afrontar una rotonda, recordamos uno de los puntos clave. En este caso hablamos de la aproximación a esta, donde tendremos que ir rebajando nuestra velocidad, hasta detenernos si hace falta. Durante esta aproximación a una rotonda o a una intersección, deberás observar con antelación las condiciones de la circulación además de, como en el primer punto, estar atentos a los vehículos que vienen por detrás. Unos metros antes de llagar deberemos señalizar y entrar en la intersección en caso de que no venga ningún otro vehículo por la misma.

Frenada de emergencia

El pedal del freno cuenta con una gran cantidad de ayudas electrónicas que actúan tanto si se usa por exceso como por defecto. De hecho, muchos coches actualmente cuentan con sistemas de frenada autónomo, que frenan de forma automática en caso de un posible accidente frontal. En caso de que nos toque a nosotros realizar una parada de emergencia, deberemos pisar el pisar del freno a fondo y en caso de que nuestro vehículo sea manual, también tendremos que hacerlo con el embrague.

Al momento de pisarlos a fondo, seguramente el conductor sentirá una vibración en el pie del freno, algo de lo que no debe asustarse ya que será el sistema ABS entrando en funcionamiento. Por ello, a pesar de esta vibración, no debe dejar de pisar el freno a fondo.

Pendientes descendentes

Las carreteras de montaña se podrían considerar casi 'montañas rusas' con una gran cantidad de subidas y bajadas, carriles que se estrechan y una gran cantidad de curvas, que exigen máxima concentración al volante. Al bajar un puerto de montaña es clave saber cómo adaptar la velocidad. Las principales premisas en esta situación serán tener una velocidad adecuada y hacer un uso moderado de los frenos. Nunca deberemos bajar en punto muerto y solo utilizando los frenos, ya que podemos sobrecalentarlos y que pierdan su función además de gastarlos prematuramente.

Otra recomendación para no hacer un uso excesivo de los frenos es utilizar marchas más cortas durante esta situación para ayudarnos del freno motor. En caso de encontrarnos una curva deberemos frenar con suavidad, adecuar la velocidad y la marcha a la situación y actuar como antes hemos mencionado, mantener una velocidad constante en la curva. Una vez se ha salido de la curva, también la aceleración debe ser progresiva y calmada, ya pensando en la próxima curva para no tener que frenar en exceso y sobrecalentar los frenos.

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