Motor

Estas son las razones por las que es malo conducir a bajas revoluciones

  • No es recomendable hacerlo ni a corto, ni a largo plazo

Seguro que alguna vez has escuchado que conducir con las revoluciones del motor muy bajas es bueno porque gastas menos combustible y exiges menos al coche. Esta frase, es completamente falsa y te vamos a desmentir el por qué, además de contarte cuál es el mejor tramo para gastar poco y mantener adecuadamente tu vehículo.

Aunque creas que conducir siempre con revoluciones bajas es mejor tanto para el consumo como para tu motor, te tenemos que decir que eso es un mito. Ir constantemente por debajo de las 2.000 rpm puede tener consecuencias desfavorables para tu motor, además de consumir más combustible de lo que harías en el régimen de revoluciones adecuado.

¿Pero cuál es entonces el adecuado? Pues desde RACE, nos indican que el que está entre medias de las 2.000 y las 3.000 rpm. Además, nos recomiendan conducir dentro de este rango de revoluciones ya que es el tramo donde menos carburante se va a utilizar, tanto en coche gasolina como diésel, y donde las piezas del motor van a sufrir un menor desgaste.

Consecuencias por debajo de las 2.000 rpm

La razón por la que se consume más combustible si se conduce por debajo de dicha cifra, es debido a que los coches actuales dependen de la patada del turbo inicial. Estos actúan a partir de las 2.000 revoluciones por minuto, debido al pequeño lag o retardo por lo que el coche no va a tener fuerza suficiente hasta que este entre en escena y como resultado, el vehículo necesitará un extra de combustible si conducimos por debajo de las 2.000 rpm.

Una vez desmentido que por debajo de esta cifra se consume menos combustible, ahora te vamos a contar cuáles son las consecuencias para tu motor. Para empezar, las emisiones del vehículo van a ser superiores a lo que debería. Esto ocurre porque en los coches turbo, donde este aprovecha los gases generados por el motor para darle un extra de potencia, si se circula con bajas revoluciones, el turbo no va a trabajar y como mencionábamos anteriormente, va a quemar más combustible y va a generar un exceso de gases.

Si seguimos hablando de los gases contaminantes, esta conducción va a afectar al filtro antipartículas, ya que, si el vehículo genera más contaminación de lo normal, esta pieza colapsará de forma prematura respecto a lo que establece el fabricante (6 o 7 años), por lo que tendrás que limpiar antes el filtro antipartículas.

Como mencionábamos anteriormente, el turbo es otro de los afectados por este tipo de conducción. Este se acabará llenando de carbonilla si conducimos constantemente en este régimen de revoluciones, pudiendo derivar así en una avería. El colector de admisión también se vería forzado, debido a la acumulación de hollín, provocando que el rendimiento se vea mermado hasta que finalmente se averíe.

La válvula EGR, que es la encargada de reciclar los gases producidos por la combustión del motor, también se vería perjudicada. Esta generaría un exceso de gases contaminantes, provocando que el motor trabajase con aire contaminado (algo no recomendado para realizar una buena combustión).

Finalmente, el motor va a tener un desgaste interno acelerado, ya que a pesar de lo que se suele pensar, se está exigiendo más a sus piezas (como los pistones, bielas o cigüeñal). Por debajo del régimen, también se estará demandando más a algunas partes como pueden ser el embrague o la caja de cambios, provocando así una posible avería antes de los previsto.

Acuérdate, entre 2.000 y 3.000 rpm

Como conclusión, recordamos que el tramo entre las 2.000 y las 3.000 revoluciones es el tramo más eficiente para el motor tanto por el gasto de gasolina, que será más bajo, como por durabilidad a largo plazo, ya que al trabajar el motor y otras partes conjuntamente con él, estarán mejor conservadas.

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