Motor

Conducimos el BYD Dolphin, la democratización del coche eléctrico

  • A la venta desde 29.990 hasta 37.790 euros, sin aplicar ayudas
  • Tres niveles de potencia con motores de 95, 177 o 204 CV y dos tamaños de batería, 44,9 kWh y 60,4 kWh
  • Cuatro líneas de terminación, con completo equipamiento y sistema de alimentación V2L

Después del verano llegará a los concesionarios el modelo más pequeño de BYD, denominado Dolphin, un nuevo compacto eléctrico de 4,29 metros de longitud que comparte plataforma, batería y motor con el SUV Atto 3. Su secreto está en el precio contenido, bajo consumo energético y amplio habitáculo.

Tras la reciente llegada a España de los modelos exclusivamente eléctricos Han, Tang y Atto 3, llega el turno de la comercialización del Dolphin, el modelo más pequeño y económico de la marca china BYD, enmarcado en el segmento C junto a rivales como el Cupra Born, Hyundai Kona, Kia Niro, MG4, Renault Mégane E-Tech o Volkswagen ID.3, modelos 100% eléctricos con potencias en el entorno de los 200 CV.

Carrocería de 4,29 metros de longitud, con cortos voladizos.

Se trata del primer modelo de la familia Ocean y el primero en adoptar el lenguaje de diseño "Ocean Aesthetics" de BYD, moderno y juvenil, desarrollado sobre la plataforma 3.0. Cuenta con la ingeniosa batería laminar Blade Battery de fosfato de hierro y litio (LFP) de 60,4 kWh, si bien a comienzos de 2024 se comercializará también en versión de 44,9 kWh de capacidad.

Esta batería, que forma parte de la estructura del bastidor, prescinde del uso de cobalto, utilizando como material para el cátodo fosfato de hierro y litio (LFP), lo que ofrece un nivel elevado de estabilidad térmica.

Frontal moderno y aerodinámico con faros led.

La batería y la plataforma se complementan con el sistema de propulsión eléctrico 8 en 1, que integra la unidad de mando, el sistema de gestión de la batería, la unidad de distribución de energía, el motor eléctrico, el controlador del motor, la transmisión, el inversor y el cargador de a bordo, todo integrado en un único conjunto compacto.

Con la batería de 60,4 kWh y el motor de 204 CV, el Dolphin puede acelerar de 0 a 100 km/h en 7 segundos. Anuncia 310 Nm de par máximo y una velocidad máxima de 160 km/h. Dispone de cuatro modos de conducción: Sport, Normal, Eco y Snow, seleccionable en función de las circunstancias de circulación.

Interior original, con pantalla orientable en vertical u horizontal.

Amplio y práctico

Gracias a su arquitectura eléctrica, con cortos voladizos y larga batalla, su habitáculo es muy espacioso, especialmente en las plazas traseras, que gozan de mucho espacio para las piernas, razonable cota de anchura y gran altura al techo. Con unas dimensiones de 4,29 m de longitud y 1,77 m de anchura y 1,57 m de altura, dispone de 2.700 mm de distancia entre ejes, lo que le otorga una buena capacidad para los pasajeros. Además, cuenta maletero de 345 litros (1.310 litros con los respaldos abatidos) y capacidad para cinco ocupantes.

Plazas traseras con mucho espacio para las piernas.

Resulta muy llamativo su salpicadero, separado por dos zonas claramente diferenciadas en la que destaca una gran pantalla central de 12,8 pulgadas, con sistema de rotación eléctrica para poder situarla en disposición vertical u horizontal.

Cuatro niveles de terminación

El Dolphin está disponible con cuatro niveles de acabado: Active, Boost, Comfort y Design. El Active, que tiene un precio de 29.990 euros, cuenta con con batería de 44,9 kWh y una potencia de 70 kW (95 CV), lo que le autoriza una autonomía combinada de 340 kilómetros. Puede cargarse con corriente alterna hasta a 7 kW, con corriente continua hasta a 60 kW y dispone de carga bidireccional V2L. En este caso, el tren trasero está formado por un eje rígido.

Maletero con doble fondo y respaldos abatibles 60:40.

El Boost dispone de batería de 44,9 kWh y ofrece una potencia de 130 kW (177 CV), por lo que su autonomía combinada se queda en 310 kilómetros. Añade llantas de 17 pulgadas y suspensión trasera multibrazo, por 30.690 euros sin contar ayudas, es decir, sólo 700 euros más que el Active.

Ya el Comfort monta batería de 60,4 kWh y ofrece una potencia de 150 kW (204 CV), lo que le otorga un consumo combinado de 15,9 kWh/100 km y una autonomía combinada de 427 kilómetros. Éste puede cargarse con corriente alterna hasta a 11 kW y con corriente continua hasta a 88 kW (del 30 al 80% en 29 minutos). Incluye llantas de aleación de 17 pulgadas, asientos delanteros calefactados y equipo de sonido con seis altavoces. Su precio es de 35.690 euros.

El tope de gama Design cuenta con las mismas especificaciones técnicas del Comfort, pero en su equipamiento de serie añade el techo panorámico, cristales de privacidad en las plazas traseras y sistema de carga inalámbrica para smartphone, por 37.690 euros, sin tener en cuenta ningún tipo de ayuda estatal.

Grupos ópticos led traseros; la visibilidad posterior, mejorable.

Está equipado con carga bidireccional V2L (Vehicle to Load), de forma que la batería del coche puede alimentar dispositivos externos con una potencia máxima de 3,3 kW. Además, dispone de bomba de calor integrada, capaz de aumentar su eficiencia térmica en invierno hasta en un 15%. Este sistema aprovecha el calor residual, la cadena cinemática, el habitáculo y las baterías, y puede funcionar a una amplia gama de temperaturas. 

Muy agradable de conducir

Como todos los eléctricos, el agrado de uso que permite es notable, ya que la ausencia de ruido y vibraciones convierten la conducción en una experiencia placentera. Si, además, la puesta a punto del bastidor favorece las sensaciones y transmite un nivel de confianza elevado, este ejercicio se convierte en un disfrute excelente.

Muy agradable en su conjunto, con buen tacto y respuesta.

Durante la toma de contacto del modelo sólo hemos tenido la ocasión de probar la versión más potente de la gama (204 CV), asociada a la batería de mayor capacidad (60,4 kWh). Es cierto que el conjunto se siente pesado, especialmente en zonas de curvas enlazadas, donde la inercia obliga a abrir un poco más la trayectoria si circulamos a ritmos vivos. No nos ha parecido un modelo de más de 200 CV de potencia en lo que se refiere a aceleración y recuperaciones, aunque resulta satisfactorio. También en este entorno, frenos y neumáticos se encuentran con un trabajo extraordinario, acusado por el sobrepeso de la batería (1.658 kg en vacío).

No obstante, a ritmo tranquilo, no presenta ningún tipo de complicación y resulta especialmente cómodo y eficaz. En el entorno urbano, el Dolphin se revela desde el principio como un vehículo ciudadano muy eficaz, cómodo, manejable y muy fácil de conducir. 

Suspensión suave y cómoda que absorbe con facilidad las imperfecciones y trata con esmero a los pasajeros, aunque aquí, de nuevo, se nota el peso del conjunto en las inercias, pero se agradece la baja posición de la batería, que contribuye a rebajar el centro de gravedad.

Nos ha sorprendido gratamente el consumo, con cifras medias en el entorno de los 16,2 kWh/100 km, circulando con agilidad por carreteras de montaña e incluso por tramos llanos con consumos inferiores a 13 kWh/100 km. No hemos tenido oportunidad de probar la velocidad de recarga, pero esperamos hacerlo en breve con una prueba más exhaustiva.

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