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Así debes actuar si te ves arrastrado por una riada dentro de tu coche, según los expertos

Dos coches arrastrados tras las graves inundaciones en Tafalla de 2019. / David Domench (Europa Press)

Afortunadamente, la frecuencia con la que se producen riadas en España es baja, y cuando suceden se suelen lanzar alertas meteorológicas con antelación para que los conductores tomen las medidas de precaución pertinentes. Así, en las autoescuelas no se enseña cómo actuar ante esta catastrófica situación, en la que los coches son arrastrados por un torrente de agua y sus conductores pierden por completo el control del vehículo.

Dado que este tipo de experiencias son poco probables pero no imposibles, desde la Dirección General de Tráfico publicaron ya en 2019, a través de su revista Tráfico y Seguridad Vial, una breve guía sobre cómo actuar ante una riada, a partir de directrices de seguridad facilitadas por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid.

Esta guía, tal y como recoge la Guardia Civil en estos días, aconseja, en primer lugar (y como resulta obvio), evitar toda situación de riesgo cuando las predicciones meteorológicas anuncian condiciones adversas por lluvias intensas y tormentas fuertes.

"En el itinerario por el que tenga previsto desplazarse, la primera medida de autoprotección a adoptar es demorar el desplazamiento, permanecer atento a la evolución de las predicciones meteorológicas y a las recomendaciones emitidas por las autoridades", explicaba Miguel Tomé, jefe del Servicio de Riesgos Sísmicos y Meteorológicos de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias.

Si a pesar de ello hemos emprendido el viaje y nos topamos con una de estas riadas, otra norma fundamental es no intentar atravesarla. "Dé la vuelta y busque un camino alternativo. Incluso aunque conozca la zona, el agua arrastrará muchos objetos y bajará turbia, y usted no podrá saber si ha socavado el fondo, haciéndolo más profundo", ordenaba la DGT.

Cómo salir del coche

Y si por desgracia nos vemos finalmente arrastrados por la corriente de agua, los expertos en seguridad vial recomiendan tres acciones inmediatas: permanecer tranquilo, alertar a los servicios de emergencia del 112 y abandonar el habitáculo. "Quítese el cinturón de seguridad y salga del coche como sea, por el lado del coche contra la corriente, para evitar ser arrollado por el vehículo".

Existen tres vías por las que, en una situación adversa como la descrita, abandonar el vehículo.

- Por la ventanilla. Es el método más recomendable. Si no se puede bajar, hay que intentar romperla, haciendo palanca por el hueco de la ventana con un objeto largo y punzante, ya que romper el cristal a golpes es muy difícil. Si no se dispone de un objeto punzante, se puede intentar desacoplar el reposacabezas para tratar de romper la ventana con los hierros que este incorpora.

- Por la puerta. La segunda vía de escape, tras la ventanilla, debe ser la puerta. Siempre a favor de la corriente. "Con el coche parcialmente sumergido, solo podrá abrirla cuando se igualen las presiones interior y exterior". Esto implica que el habitáculo se haya inundado a excepción de una bolsa de aire para respirar presente en la parte superior del habitáculo.

- Por el parabrisas. Esta debe ser la última opción a la que recurrir, ya que, según alertan los expertos, "sacar el parabrisas delantero es muy muy difícil a no ser que esté deteriorado. Romper un vidrio desde el interior es muy difícil, ya que no hay distancia y hay que golpearlo en un lateral y no en el centro", afirma Juan José Porta, instructor del Servicio de Formación del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid. No obstante, se puede intentar desencajarlo, presionando con los pies con el respaldo apoyado en el asiento, tal y como se muestra en la imagen compartida por la Guardia Civil.

Una vez fuera del habitáculo, se debe subir al techo (no al capó) para estar en lugar seguro. "Sobre el techo del coche, el punto más alto, estaremos mucho más seguros que en el agua. Y seremos más visibles y accesibles para los medios de rescate", señala la DGT. Si la situación es extrema y hay que echarse al agua, se debe hacer a favor de la corriente, tratando de llegar hasta la orilla más cercana o hasta algún obstáculo al que agarrarse.

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