Motor

Volkswagen quiere convertir a su gigafactoría en Sagunto en la más eficiente en logística

  • La Generalitat Valenciana invertirá 15 millones en un centro de formación anexo
  • Se adjudica la redacción de los dos primeros proyectos para las obras
Un momento de la firma del convenio.
Valencia

El Grupo Volkswagen convertirá la futura gigafactoría de baterías eléctrica de Sagunto (Valencia) en la base para la construcción de las nuevas plantas de celda de baterías que prevé en Europa. La planta valenciana será la segunda instalación propia de baterías con que contará el fabricante automovilístico en Europa tras la que está construyendo en Salzgitter (Alemania).

La gran diferencia entre ambas macrofactorías radica en que Volkswagen implantará un modelo logístico completamente nuevo para la factoría española, con el que busca exprimir al máximo la eficiencia de la instalación que abarcará hasta el reciclaje de las baterías y que posteriormente aplicará al resto de plantas de celdas de baterías que plantea crear en Europa. Volkswagen prevé hasta 6 gigafactorías para abastecerse, incluyendo la que opera la compañía Northvolt en Suecia, hasta 2030.

Según explicó Sebastian Wolf, jefe de operaciones de PowerCo, la filial del grupo encargado de asumir el nuevo negocio de baterías eléctricas, los sistemas y la tecnología de producción de ambas plantas se replicarán. Sin embargo, en el caso de la cadena y las operaciones logísticas de Sagunto "se creará desde cero", lo que supone una oportunidad para aplicar soluciones más innovadoras y eficientes.

Esta diferencia viene motivada porque en el caso de la gigafactoría alemana el grupo está reconvirtiendo una fábrica destinada hasta ahora a motores, con lo que utilizará edificios ya existentes que condicionan esos procesos.

En el caso de Sagunto, la gigafactoría se ha diseñado y se construirá nueva por completo, lo que facilita un desarrollo mucho más completo y a medida. Wolf señaló que la intención es que las obras arranquen a principios del próximo año y que empiece a producir de forma industrial a comienzos de 2026, para ir ampliando su capacidad hasta los 40 GW en 2030.

Convenio "confidencial"

Precisamente para avanzar en el desarrollo de la factoría que debe abastecer a todos los coches eléctricos que Volkswagen y Seat fabricarán en España, PowerCo firmó ayer un convenio de colaboración con el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig. Un acuerdo aún pendiente de que los planes de Volkswagen, que incluyen movilizar una inversión de 10.000 millones de euros para el coche eléctrico en España de los que 3.000 millones irán a esta planta, sean aprobados dentro del Perte del Vehículo Eléctrico.

El presidente valenciano aseguró que por ese motivo aún no se podían hacer públicas las condiciones del acuerdo por las "cláusulas de confidencialidad", que se harían públicas tras la aprobación del Perte previsto en septiembre. El Gobierno valenciano ha expropiado el suelo y promovido un plan de tres millones de metros cuadrados netos de suelo para la gigafactoría y sus proveedores. Unos terrenos que valora en 313 millones de euros, pero cuyas condiciones de cesión al grupo automovilístico aún no se han desvelado.

Nuevo centro de formación

Puig sí que reveló que uno de los proyectos que se instalará junto a la factoría será un centro de formación especializado en empleos vinculados a la electrificación del automóvil. Para ello el Gobierno valenciano prevé invertir 15 millones de euros en una parcela de 20.000 metros cuadrados.

Además, el presidente anunció la adjudicación de los dos primeros contratos ligados a la redacción de los proyectos de la urbanización y la futura estación intermodal ferroviaria prevista en la zona. 

Los responsables de Volkswagen también dejaron abierta la puerta a que la filial de PowerCo en España se traslade a Valencia, ya que se constituyó con domicilio en las oficinas en Madrid, "antes incluso de que se decidiese la ubicación de la gigafactoría".

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.