Motor

Cómo reparar arañazos del cristal del coche y cuándo sustituir el limpiaparabrisas

Con el uso, las escobillas de los limpiaparabrisas se desgastan, haciendo que cumplan su función de manera poco eficaz ante situaciones con mucha lluvia o polvo. Pero, además, unas escobillas en mal estado pueden provocar rayones en la luna.

Según explican desde Tu mejor viaje, el blog de Norauto, hay dos circunstancias en las que es común que se produzca un rayón. Por un lado, cuando algo duro, como una piedrecita, queda atrapado entre las escobillas y el cristal del vehículo. Por otro, cuando la escobilla está completamente desgastada y el brazo de metal en las que se monta llega a friccionar con el vidrio.

Para reparar estos arañazos, la red de talleres señala que se pueden subsanar desde casa mediante un kit de reparación de parabrisas. Estos deben incluir un líquido con resina de alta eficacia, ya que restaura el cristal con buen resultado. "Estabiliza y sella la zona dañada y ayuda a prevenir el agrietamiento adicional del vidrio. Es muy sencillo de aplicar siguiendo las instrucciones", detalla el blog.

No obstante, si el daño es muy pronunciado, se recomienda llevar el vehículo a un especialista en reparación de lunas y cristales.

Cómo evitar que se raye el cristal

Según facilitan desde Norauto, hay tres sencillas prácticas con las que se puede evitar que las escobillas provoquen daños sobre la luna del vehículo.

Las temperaturas y las condiciones meteorológicas inciden sobre la eficacia de las escobillas del parabrisas. Así, "aparcar en la intemperie y que el coche sufra los rayos del sol en verano durante muchas horas o el frío, la lluvia y las heladas en invierno puede afectar" a su correcto funcionamiento.

En este sentido, el blog recomienda mantener hidratadas las escobillas mediante productos específicos para "lograr que las escobillas mantengan su flexibilidad el mayor tiempo posible".

Por último, también es aconsejable emplear repelentes antilluvia sobre los cristales, de tal forma que una capa impermeable provocará que su superficie sea menos adherente y que las escobillas trabajen de forma más ágil.

Señales para cambiar las escobillas

Antes de llegar al punto de rayar la luna del coche, las escobillas presentan indicios que determinan cuándo es recomendable sustituirlas. La señal más clara es el ruido que los parabrisas emiten al moverse. "Son unos pequeños silbidos causados por la fricción y el movimiento que indican que la goma está perdiendo flexibilidad y se ha endurecido", explican.

Otro indicio visual está en que la goma pierda su forma o aparezcan guías o estrías, de manera que no se adapta del todo al cristal y deja zona sin secar al accionarse".

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