Motor

La automoción española ante el nuevo reto de la electrificación

  • La electrificación será la norma imperante en los próximos años
Planta de Seat en Martorell. Foto: Luis Moreno

Si por algo se caracterizó el año 2021 fue por las continuas paradas que se tuvieron que llevar a cabo en las fábricas, debido a la escasez de componentes.

La aplicación de los Ertes durante el año pasado fue constante y a lo largo de este año ya se han firmado otros tantos, ante la incertidumbre generada. Si en 2020 España recuperó la octava posición mundial como fabricante de vehículos, en 2021 la perdió en detrimento de Brasil. No hay que olvidar que los centros de decisión se toman fuera de nuestras fronteras y que la posición de España con respecto a otros países en esta materia es limitada.

En estos momentos estos centros están tomando las decisiones sobre qué centros productivos serán los encargados de fabricar los modelos del futuro. Ahora bien, la mecánica ha cambiado. Ya no habrá más modelos de combustión, dado que las marcas también persiguen un objetivo de ventas marcado por Bruselas. La electrificación será la norma imperante en los próximos años y España ha de estar bien posicionada y mantener el segundo puesto como fabricante de vehículos europeo, por detrás de Alemania. Las bases del Perte VEC aún se desconocen y el Grupo Volkswagen ya ha condicionado sus futuros proyectos de la planta de baterías y de fabricación de vehículos eléctricos en Pamplona y Martorell a esto último. En juego está el 10% del PIB nacional, el 9% de la población activa y un aporte de más de 17.000 millones de euros a la balanza comercial española.

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