Bolsa, mercados y cotizaciones

El euro débil aupa el 4,5% la previsión de beneficio de las grandes exportadoras

  • Si la divisa acabase 2018 en el nivel actual retrocedería un 5% frente a 2017
  • Tras año y medio restando, la moneda comienza a ser un viento a favor para Europa

Desde que el euro tocó su suelo a finales de 2016, la divisa común comenzó una remontada que ha estado pesando -con más o menos intensidad- sobre las estimaciones de ganancias de la bolsa europea durante más de año y medio. Sin embargo, la debilidad mostrada durante los últimos meses da una bocanada de aire a la bolsa europea, ya que en estos niveles la moneda pasará de pesar a la baja en las ganancias de las cotizadas de la región a servir de impulso a las mismas en la segunda mitad de 2018.

Las 10 compañías más exportadoras del EuroStoxx 50 han visto como sus previsiones de beneficio de este año crecían más de un 4,5 desde que tocaron mínimos, en contraste con el 0,5 que suben las perspectivas del conjunto del índice. Mientras, las expectativas de 2019 se han elevado otro 3,7. "En el primer trimestre el peso negativo de la divisa estuvo cerca de máximos de una década. En el segundo esta penalización se redujo a la mitad y a partir del tercer trimestre, asumiendo que la divisa se mantenga en estos niveles, los vientos en contra pasan a favorables debido al efecto base", apuntan desde el equipo de análisis de UBS. En la segunda mitad del año pasado el cambio promedio entre el euro y el dólar se situó en los 1,1763 billetes verdes, frente a los 1,139 actuales.

El Bloomberg Euro Index, que recoge la cotización del euro frente a las principales divisas mundiales, retrocede algo más del 1 en lo que va de año. En caso de que el cruce euro/dólar acabase 2018 en los niveles actuales la divisa común se depreciaría más de un 5. Contra el yen retrocedería un 7 y frente al franco suizo un 3. Frente a la libra y el yuan se mantendría prácticamente plano.

Desde Barclays apuntan que "un euro más débil ayuda al comportamiento de las acciones" más exportadoras y explican: "La divisa ha sido históricamente un catalizador clave para el comportamiento de la bolsa de la región. Cerca del 50 de su facturación procede de fuera de la eurozona, por lo que una divisa común más débil sería un viento a favor para los beneficios esperados a futuro".

Según FactSet, el 53,3 de la facturación de la de las firmas del Eurostoxx proceden de Europa. El segundo mercado es América, con un 25,5. Le siguen Asia Pacífico -con el 15,7- y África y Oriente Medio con el 15,7 (hay un 0,3 sin especificar). Por países de fuera de la zona común, destacan EEUU, con el 16,1, Reino Unido, con el 4,9; y China, con el 4,3.

Quién exporta más

Las principales favorecidas por un euro más débil son las firmas más exportadoras, que se benefician a la hora de repatriar sus ganancias. De acuerdo con los datos de Barclays, el sector de la salud es el que obtiene un mayor porcentaje de sus ingresos de fuera de la región: el 70. Le siguen la tecnología de la información, con algo menos del 70; y los materiales, algo por debajo del 60.

Por índices, el AEX neerlandés es el más internacional, con solo el 57 de sus ingresos procedentes de fuera Europa. El segundo selectivo con mayor porcentaje de sus exportaciones fuera del Viejo Continente es el Dax alemán, con un 53,3, según datos de FactSet. En el caso del Ibex 35 la cifra se queda en el 39,4.

Entre los gigantes de la eurozona con mayor porcentaje de negocio fuera de la región, la que ha experimentado un mayor aumento en sus expectativas ha sido LVMH, con un 16. Según cálculos de RBC Capital Markets, la divisa supuso una penalización del 10 en el primer trimestre, del 6 en el segundo y entre julio y septiembre pasará a ser un viento a favor del 1. "Los resultados en moda y piel, que superaron previsiones incluso con una base de comparación muy exigente, ponen de manifiesto la fortaleza de la marca, la mejora de la rentabilidad y la gestión de los efectos del tipo de cambio", señalan en Sabadell.

La segunda compañía exportadora que más ha visto crecer sus expectativas de beneficio es la tecnológica holandesa ASML Holdings. Sus expectativas de beneficio para este año han crecido un 6 desde mínimos, hasta acercarse a los 2.500 millones de euros. Obtiene un 16,7 de su negocio de EEUU, por lo que la debilidad del euro frente al dólar debería ayudarle en este segundo semestre. Otro tercio de su facturación procede de Corea del Sur y en lo que va de año el cruce entre la divisa común y el won se mantiene plano, por lo que, de seguir así, al menos no debería restar en sus cuentas.

La tercera que más ha visto incrementar sus estimaciones es Schneider Electric, con un alza del 5 para este año y del 7 para 2019. Casi una cuarta parte de su facturación procede de EEUU y esta exposición puso en jaque a la empresa en el primer semestre, en el que el tipo de cambio supuso un golpe del 7,2 para su beneficio. En Berenberg esperaban en julio -con un euro un 2,7 por encima del nivel actual- que la divisa solo restase un 0,7 en el segundo semestre.

La guerra comercial pesa más que el euro

Si el arranque del año fue fulgurante para el euro, llegando a alcanzar el nivel de los 1,25 'billetes verdes' a partir de abril la debilidad de la 'moneda común' se ha hecho patente, con una caída del 9 desde máximos hasta los 1,14 dólares. Sin embargo, las acciones de la eurozona no se han podido beneficiar de esta circunstancia por la guerra comercial desatada por Donald Trump: "Las compañías de la región generan una importante parte de su facturación fuera y sus beneficios tienden a subir con una divisa más débil. Este no ha sido el caso, ya que la bolsa de la eurozona lo ha hecho peor que la de Estados Unidos debido a la preocupación por el comercio global", señalan en Capital Economics.

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