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El mercado cree que la Fed solo subirá tipos en 2017 en junio

  • La probabilidad de que no llegue a las tres subidas es del 56%

La perspectiva de que el mandato de Trump resucitaría a la inflación por niveles superiores al 2% parece pincharse. El pesimismo de los inversores sobre la capacidad de la Administración para sacar adelante sus medidas más ambiciosas se ha hecho notar sobre la renta fija. Según Bloomberg, la subida de tipos en su reunión del próximo miércoles, que el mercado descuenta con 91% de probabilidades, será la segunda y última del año, en contraste con las previsiones de la Fed, que a cierre de 2016 barajaba tres subidas.

La posibilidad de que los tipos de referencia en Estados Unidos cierren 2017 por encima de la horquilla del 1-1,25% es ahora de solo el 44%, frente al 59% marcado a mediados de marzo.

Jay Hatzius, economista jefe de Goldman Sachs, vislumbra la posibilidad de que la Reserva Federal sacrifique la tercera subida de tipos prevista para este año dados los rifirrafes políticos que enfrentará Washington en el tercer trimestre. "Mantenemos abierta la perspectiva de que quizás sea más prudente y opte por no activar una tercera subida de tipos este año", una perspectiva que justifica por "los últimos datos macroeconómicos mixtos y la posibilidad de presiones políticas derivadas de la necesidad de incrementar el techo de la deuda y extender la autoridad de gasto".

El bono marca mínimos

Buena muestra de este enfriamiento de las perspectivas de subidas de tipos queda patente en la rebaja del interés exigido a su bono a 10 años. Éste ha retrocedido desde su máximo del 2,63% que marcó en marzo hasta el 2,14% -su nivel más bajo desde la sesión postelectoral del 9 de noviembre, cuando escaló 20 puntos básicos- para cerrar en el 2,05%. Además, el diferencial de rentabilidad entre su deuda a 2 y 10 años, utilizado como termómetro de las perspectivas de subidas de tipos, se ha reducido desde los 135 puntos básicos de mediados de diciembre hasta los 85 puntos.

A ello se suman otros dos factores. Uno, las previsiones de que la inflación repuntará menos de lo pronosticado. Las perspectivas de inflación para los próximos cinco años -que se obtienen de restar la rentabilidad de un bono con su homólogo ligado a la inflación- han pasado del 2,1% hasta el 1,73%.

Por otro lado, la presión compradora desde China. Si en 2016 los esfuerzos por defender al yuan provocaron que el gigante asiático perdiese su condición de mayor tenedor de deuda de EEUU -se redujo un 15%, hasta los 974.700 millones de euros, por debajo de los 1,02 billones de Japón-, en 2017 se está produciendo un giro, que, como destacan en Bloomberg, citando a fuentes próximas al politburó, está llamado a continuar. El yuan se aprecia un 2,3% frente al dólar en 2017 y el valor de bonos americanos en posesión de China ha escalado un 4,7%, hasta los 1,02 billones de euros.

La Fed aligerará su balance en septiembre

Los expertos prevén que, ante la falta de nuevas subidas de tipos, el ajuste recaiga sobre el adelgazamiento de su balance, que ha ?engordado? hasta los 4,5 billones de dólares. "Esperamos que la reducción del balance comience en septiembre", destaca Hartzius, que anteriormente la preveía para el mes de diciembre. El experto destaca que su impacto será liviano, ya que es un proceso de ajuste monetario que "ni siquiera equivale a una subida de 25 puntos básicos".

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