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Para cobrar los dividendos habrá que comprar 3 días antes del pago

  • Hasta ahora era suficiente con tener acciones un día antes

Los inversores pueden apurar hasta el último momento. Quienes quieren comprar acciones para cobrar el dividendo de una compañía española pueden esperar justo hasta el día anterior al pago. Pero esto dejará de ser posible en poco más de cien días. El 7 de octubre comenzará en España la primera fase de la reforma del sistema de compensación, liquidación y registro -cuyo fin es armonizarse con los sistemas de 21 países europeos-, que desencadenará una serie de cambios, entre ellos la modificación de las fechas para las políticas de retribución. Consulte el calendario de los próximos dividendos.

Desde octubre, será necesario comprar un título con cuatro días de antelación para tener derecho a cobrar el dividendo. Sin embargo, este intervalo será temporal, no estará vigente ni siquiera dos meses, porque a finales de noviembre se producirá otra transformación. Está previsto que el 27 de noviembre se avance en la reforma para reducir plazos. Este paso supondrá que los inversores deberán tener en cartera las acciones tres días antes del pago en efectivo -sin incluir el caso de los scrip dividend, las entregas en acciones-. 

Este último será el cambio definitivo que se instaurará en la bolsa española. Serán precisos tres días de antelación. Así, habrá que tener en cuenta que si una compañía retribuye a sus accionistas un viernes, la última sesión para comprar será el martes previo (ver gráfico). 

¿Por qué durante un tiempo serán cuatro días de adelanto y luego definitivamente tres? Estos cambios se enmarcan en la reforma del sistema de compensación y liquidación -que modifica la Ley del Mercado de Valores-. Hasta ahora sucede que cuando las empresas consultan el registro de sus accionistas, un día antes, todavía no se han liquidado las operaciones, es decir, no se han hecho efectivas, con el cambio de titularidad correspondiente. A partir de octubre se variarán las fechas para que esto deje de suceder. "Permitirá que cuando se pague el dividendo, las operaciones ya estén liquidadas", explica Amadeo Lázaro, director global de infraestructuras de mercado de Santander Securities Services. 

En noviembre, el cambio que se produce es que las operaciones ya no se liquidarán en tres días, como ahora, sino que pasarán a ser dos -es lo que se conoce en la jerga financiera como D+2-. Si una empresa paga un viernes, el jueves tendrá en sus registros todas las participaciones de sus accionistas -es la fecha record date- sin tener que pulir nada más tarde. Esto será posible porque dos días antes, el martes, ya se habrá realizado todas las compras y ventas que se tienen en cuenta para retribuir. Desde el miércoles, la acción cotizará sin derecho a cobrar el dividendo -esto es lo que se conoce como ex-date-. 

Retribución más previsible

Dentro de la reforma habría más novedades para las políticas de retribución. "Queremos incorporar alguna normativa para que se haga saber al mercado la fecha del pago con una antelación mínima de dos meses", indicó este miércoles Jorge Yzaguirre, presidente de MEFF y director de renta variable y derivados de BME en unas jornadas sobre los procesos de compensación y liquidación. "Hay voluntad y consenso colectivo de anunciar las políticas de dividendo con tiempo", señaló Salvador Montejo, presidente de Emisores Españoles.

Y es que muchas cotizadas confirman la fecha y la cifra del dividendo a pocas semanas o días del pago, algo que afecta especialmente al mercado de derivados, donde algunos instrumentos incorporan los dividendos en los precios. 

Yzaguirre reconoce que ya han mandado cartas a las compañías demandando mayor previsión y considera que las cotizadas deberían comunicar cualquier cambio en la fecha o la cuantía establecidas "antes de las 8.30 horas y después de las 20 horas, una vez cerrado el mercado de futuros", porque se han detectado problemas.

Un proyecto ambicioso

La reforma del sistema de compensación, liquidación y registro es una revolución mucho más ambiciosa. En España, culminará en febrero de 2017 incluyendo a la renta fija dentro del mismo sistema que la renta variable.  Se creará una cámara de contrapartida central. 

La variación de fechas es solo uno de los cambios a los que aboca la reforma y afectará no solo a dividendos, sino a todo lo que se ha denominado como eventos corporativos. De momento, se han establecido hasta 35 diferentes, entre ellos, por ejemplo, las primas de asistencia a las juntas de accionistas.

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