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Los analistas creen que el rally de Tesla ha ido demasiado lejos y temen que el listón esté muy bajo

El consejero delegado de Tesla, Elon Musk. Foto: Reuters.

Tesla encadena nueve sesiones de subidas, que se han traducido en un rally del 35%. La firma de Elon Musk vive su mejor racha en bolsa en más de un año, lo que le ha valido para borrar las abultadas pérdidas que registraba en el ejercicio. Sin embargo, los analistas creen que su rebote ha ido demasiado lejos y anticipan un bajón en sus acciones en los próximos 12 meses.

Los títulos de la firma están en máximos anuales y rozan los 253 dólares en su último cierre. La compañía viene de firmar su mejor racha en lo que va de curso y su mejor tirón desde mayo y junio del año pasado, cuando encadenó 13 sesiones en verde. Este sprint ha llevado a Tesla a borrar las pérdidas del 42,8% que registró en sus mínimos de abril, pasando a tener un balance positivo del 1,78% en 2024.

Sin embargo, los analistas consideran que este giro es excesivo. Tesla se ha comido todo su potencial, lo que la deja en una posición vulnerable para los 12 meses siguientes. El consenso de analistas sitúa su precio objetivo en los 197,9 dólares para dentro de un año, lo que implica un recorte del 21,8% desde niveles actuales.

Una parte del rebote de Tesla se ha apoyado en las cifras preliminares del segundo trimestre. La firma ha entregado 443.956 vehículos eléctricos en ese periodo, un resultado algo mejor de lo que esperaba el mercado, pero un 4,76% peor en tasa interanual. Es el segundo trimestre consecutivo de caídas en las ventas.

JP Morgan evaluó a la compañía tras conocerse estas cifras y su análisis insiste en la idea de que su rally está injustificado. "Nos preocupa que el buen rendimiento de las acciones de Tesla se deba a una debilidad en sus fundamentales y a un empeoramiento de las perspectivas de negocio de la firma", apunta la entidad.

Solo entienden que los inversores se hayan lanzado a comprar sus acciones porque a la firma no le haya ido tan mal. Por un lado, no ha vendido tan poco como se esperaba y, por otro, no le han sobrado tantos vehículos como en otras ocasiones. Uno de los puntos que se miran es si la de automoción ajusta la oferta a la demanda y no se excede con la producción. En ese sentido, esta vez no ha tenido tanto excedente, lo que podría haber convencido a los accionistas.

Pero JP Morgan entiende que estas razones no acreditan el rebote, por mucho que muestren una fotografía de la empresa más benigna. Tesla venía de registrar la mayor caída de ingresos en 12 años en el primer trimestre, lo que pudo provocar que el listón estuviera muy bajo.

Los analistas destacan que la empresa de Musk sí cumplió con las expectativas de entregas en el segundo trimestre, ya que estas se habían reducido considerablemente. "Aunque las cifras fueron algo mejor que en el primer trimestre, las entregas siguen siendo débiles y preocupantes. Especialmente, teniendo en cuenta su extremadamente exigente valoración", añaden. JP Morgan considera que Tesla está inflada y que su precio objetivo se sitúa en los 115,9 dólares para diciembre, un desplome del 54,5%.

Por otra parte, una de las cuestiones que vigila de cerca el mercado es si la marca de vehículos va a entrar en el segmento 'low-cost', que suele aportar mayores ventas. De confirmarse que la compañía sacará un modelo con mejor relación calidad-precio, esta no está exenta de riesgos, como la competencia con China o la débil demanda, recuerdan los analistas.

Recientemente, ha habido dudas con la estrategia de la compañía. Musk prometió durante la anterior presentación de resultados que sí va a apostar por producir modelos baratos, aunque, anteriormente, surgieron las dudas de que pudiera centrar sus esfuerzos en desarrollar el robotaxi, una apuesta arriesgada. Tesla presentará sus resultados completos del segundo trimestre justo dentro de dos semanas (23 de julio), lo que dará más pistas sobre la salud de la compañía.

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