Bolsa, mercados y cotizaciones

La deuda china en mínimos históricos corre el riesgo de 'japonizarse'

  • El precio de los bonos sube y la rentabilidad a diez años cae al 2,66%
  • Un inversor que compró deuda china el 1 de enero obtiene ganancias del 4%
  • La curva de deuda del gigante asiático copia a la nipona
La economía china se ralentiza. Dreamstime

Los bonos soberanos chinos recortan su rentabilidad en el año, en contra de lo que hace la mayoría de la deuda de otros países en 2024. Con los títulos con vencimiento a diez años por debajo del 2,7% de retorno, en mínimos históricos, el atractivo por la renta fija del gigante asiático se disipa a favor de otras geografías emergentes que ofrecen mejores rendimientos o, pagando el mismo interés, mayor seguridad en otros países desarrollados de la eurozona. Ahora la deuda soberana china corre el riesgo de japonizarse, como su propia economía.

El escaso crecimiento esperado en la economía China en los próximos años aleja al país de la definición de emergente. Y es que antes de la pandemia el Producto Interior Bruto (PIB) del país crecía año tras año alrededor de un 7%, frente al 4,9% que se espera para 2024, 4,5% en 2025 según el consenso de mercado que recoge Bloomberg. Sin salirse de Asia, en India se espera una expansión del 7,9% para este año. Por otra parte, está la situación inmobiliaria en el país con precios a la baja y problemas de refinanciación en muchas cotizadas del sector de la construcción e inmobiliarias que han perdido la mayor parte de su valor sobre el parqué.

Japón es una economía que ha pasado por años de escaso crecimiento, con momentos deflacionistas y una población envejecida. Un virus que amenaza con trasladarse a China si el gigante asiático no se despierta de su letargo económico y que bebería del término de asimilación cultural nipona conocido como japonización. Los rendimientos de la deuda soberana china están en mínimos históricos no solo en su referencia a diez años.

Todos los tramos de la curva incrementan su precio (se mueve de manera inversa a las rentabilidades) desde que comenzó el año, en contra de como han evolucionado otras curvas influidas por altos tipos de interés. La deuda china a seis meses cae al 1,5% mientras que los bonos a 30 años se sitúan por debajo del 2,5%. Como ejemplo, los bonos a dos años, sensibles a los cambios de política monetaria, caen 55 puntos básicos en lo que va de año. Los títulos japoneses en el mismo espacio ganan 30 puntos básicos y la alemana, más de 50.

Las rentabilidades que ofrecen los títulos chinos aún son superiores a los japoneses, que han estado limitados por el Banco de Japón y con los tipos de interés en país en negativo hasta el pasado marzo, cuando pasaron al 0,1%. Pero si la curva de deuda alemana o la estadounidense están invertidas (los vencimientos más cortos reflejan mayor aversión al riesgo o retornos más altos que los largos) la curva china es ascendente y tiende a equipararse con la nipona.

Los compradores de bonos chinos se lo piensan dos veces antes de comprar deuda del país, con unas perspectivas de crecimiento inferiores a las de otras economías vecinas con mayores perspectivas de expansión. Incluso la deuda europea ofrece mejores rentabilidades en los mismos plazos sin necesidad de garantizar la misma evolución de crecimiento, aunque con mejor calificación de deuda. "La tendencia bajista puede persistir durante muchos años antes de que se alcance la flexibilización monetaria", explica Zhu Zhenxin, economista jefe de Asymptote Investment.

Esto en cuanto a acudir a nuevas emisiones o comprar los bonos del gigante asiático a estos precios. Y es que un inversor que hubiera comprado deuda china el primero de enero hoy obtendría unas ganancias superiores al 4%. Y si se hiciera en divisa nipona supondría un beneficio de hasta el 15%. Por contra, un inversor que hubiera comprado deuda más diversificada perdería un 4% en 2024 según el índice de Bloomberg Global Aggregate Treasuries Total Return, que replica la evolución de una cartera de bonos con grado de inversión emitidos por gobiernos y entidades gubernamentales de todo el mundo (más de 40.000 bonos de más de 70 países).

El pesimismo de China contrasta con la situación en Japón, donde no solo han aterrizado los inversores más enfocados en renta variable. El retorno de la inflación y las tasas de interés del Banco de Japón de nuevo en positivo levantan paulatinamente el rendimiento de su deuda, con el bono nipón a diez años por encima del 1%. El Banco Popular de China también ha implementado medidas en los últimos meses para intentar revertir la rentabilidad de su deuda pero aún no han surtido efecto para detener la sangría.

Y es que sus últimos esfuerzos también estuvieron centrados en estimular su economía para potenciar el crecimiento a base de condiciones de crédito más favorables. En concreto, el préstamo de crédito preferencial del Banco Popular de China se sitúa en el 3,45% que, si bien no se ha movido en lo que va de 2024, se mantuvo a la baja desde 2020, en contra de otros bancos centrales como la Reserva Federal de Estados Unidos o el Banco Central Europeo.

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