Bolsa, mercados y cotizaciones

La industria de la guerra vislumbra una 'década dorada' entre Trump y el rearme de la UE

  • Algunas de sus principales firmas escalan un 60% desde octubre
  • La OTAN anticipa un gasto histórico en 2024
  • Trump dice que dejará desprotegido a "quien no pague lo sufienciente"

Los 'ganadores' de la guerra han arrancado 2024 a velocidad de crucero. Tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, las grandes armamentísticas del viejo continente se dispararon en el parqué a medida que quedaba claro que los grandes países de la eurozona comenzarían a rearmarse. Todos los expertos esperaban que, tras dos años de ritmo frenético en el parqué, finalmente los inversores se acostumbraran a esta nueva realidad y estos valores bajasen las pulsaciones. Sin embargo, lejos de perder fuelle, estas firmas están viviendo un gran despertar en los últimos meses, no solo incidiendo como sector en zona de máximos históricos, sino anotando un auge del 7,13% en escaso mes y medio. Desde octubre la subida ya es del 30%.

Para contextualizar este dato, el 'negocio de la guerra' sería el segundo mayor sector en los últimos tres meses y solo por detrás de los semiconductores, que han vivido un ascenso meteórico a lomos de la IA y, sin embargo, se queda en un alza muy similar (33%). En ese sentido, los contratistas militares han sido algunas de las acciones más brillantes del viejo continente. En cualquier caso, esta subida se ha dado tras un potente rally previo y, de hecho, desde 2021 ya hay un avance superior al 100%.

Los expertos tienen claro que dos frentes están catapultando al negocio de las armas. Por un lado, una guerra enconada que ha llevado al continente a un rearme que ofrece al sector un potencial de crecimiento que, según defienden sus empresas, duará al menos una década. Por otro lado, Donald Trump y su camino triunfal por las primarias republicanas está dando un impulso renovado a estas firmas. El expresidente norteamericano fue un gran crítico del modelo actual de la OTAN pidiendo que los países europeos aporten más.

Y no es solo que el mercado recuerde las viejas 'proclamas' de Trump respeto a la OTAN y su acción como presidente en su último mandato, sino que el magnate neoyorquino ha redoblado su ofensiva para que Europa gaste más en sus ejércitos durante su campaña electoral. Durante un mitin este sábado en Carolina del Sur el presidente hablaba de lo que pasaría si un país europeo que no pagase lo suficiente en defensa fuera invadido por Rusia. "¿No pagaste?... pues no solo no te protegería, sino que alentaría (al invasor) a hacer lo que quisiera, tienes que pagar".

Estas declaraciones han desatado una gran polémica en EEUU y en el seno de la OTAN. Por un lado, la Casa Blanca ha expresado que tales palabras "fomentan invasiones a nuestros aliados más cercanos por parte de regímenes asesinos". Jens Stoltenberg, secretario general de la alianza, defendía que "está socavando nuestra seguridad y poniendo en riesgo a los soldados de la OTAN". Sin embargo, independientemente de si Trump llevaría a la realidad esta amenaza, a los mercados les ha quedado clara una cosa: la remilitarización de Europa seguirá en el ojo del huracán.

Desde 2014 los países de la alianza se comprometieron en 2014 a que todos invertirían el 2% de su PIB en defensa. De este modo Trump insistió durante su mandato en que se cumpliese esta norma que era incumplida sistemáticamente por buena parte de la UE. Actualmente y a pesar de que el gasto militar de Europa ha crecido con fuerza, solo 11 de los 33 países miembros cumplen con este criterio. Alemania, que ha protagonizado un histórico plan de rearme con un fondo especial de 100.000 millones de euros que ha llevado este gasto a máximos históricos, apenas gasta un 1,57% de su PIB. Francia se queda en el 1,9% y España en el 1,26%. Tan solo Reino Unido y los países del este más cercanos a Rusia (Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia, Polonia, Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Grecia) cumplen este criterio.

En cualquier caso estas subidas generalizadas se han dado a pesar de que uno de los titanes del sector, Dassault, se desmoronase un 13% en escasos días después de decepcionar al mercado tras los malos datos de su sección comercial y sus pedidos para los aviones comerciales. Además la compañía revisó a la baja sus previsiones para todo el año. Una situación que contrasta con su negocio militar, pues la demanda se ha visto reflejada en numerosos anuncios. De hecho, algunas firmas del sector están hablando de una "década dorada" en los ingresos del sector por un incremento sostenido de los encargos.

Una 'década dorada'

El último en hablar del tema fue Armin Papperger, CEO de Rheinmetall, tras una reunión con el canciller de Alemania, Olaf Scholz. La firma detrás del emblemático tanque Panther KF51, afirmó que "necesitaremos mucho tiempo para prepararnos para la lucha contra un agresor que quiere enfrentarse a la OTAN" (en referencia a Rusia). En ese sentido, Papperger avisó de que "según nuestras estimaciones necesitamos 10 años de producir las reservas de municiones adecuadas", dando por hecho una demanda creciente muy a largo plazo. Esta 'década prodigiosa' vivirá un crecimiento anual del 4,93% de media hasta 2031, según las estimaciones de Global Market World Report.

A falta de los próximos resultados, que se producirán en un mes y medio, la firma alemana se anotó en el tercer trimestre un nuevo récord de pedidos al dispararse estos un 43% y ya llegan a unos 36.500 millones de euros. Aunque los expertos dan por hecho que estas cifras seguirán creciendo especialmente tras anunciar un acuerdo con Austria para comprar sistemas antiaéreos por unos 532 millones de euros. También ha salido victorioso en un contrato de 328 millones de euros para modernizar el ejército de Rumanía. La sucesión de anuncios y 'optimismo bélico' han desatado unas alzas del 25% en esta empresa en solo este 2024 y ya va un 60% desde octubre.

Estos factores llevaron a Fitch Ratings a revisar al alza las perspectivas del sector en su último informe alegando que "deberían beneficiarse de grandes carteras de pedidos y visibilidad de ingresos, aumentos planificados en la tasa de producción y reducción de inventario, mientras navegan por los desafíos de la cadena de suministro y priorizan los planes de implementación de capital".

"Debería haber un aumento de producción y entregas consistente durante al menos 24 meses"

Los contratistas de defensa, según la agencia, "se verán respaldados por mayores retrasos y un mayor gasto en seguridad nacional a nivel mundial, aunque las prioridades de asignación de programas probablemente variarán según la geografía". Y, en resumen, comparten la perspectiva de que seguirán cayendo 'récord' en pedidos. "Debería haber un aumento de producción y entregas consistente durante al menos 24 meses".

Los expertos de JP Morgan, por su parte, explicaban esta semana en una nota a sus clientes que coinciden y que "seguiremos viendo un flujo constante de pedidos, especialmente para reforzar centro y este Europa". En ese sentido revisó al alza tanto a RheinMettal, como a la británica Bae System o la sueca Saab. Aunque se detuvo principalmente en la francesa Thales, que "será uno de los grandes beneficiarios de las tensiones geopolíticas crecientes", con hasta un 50% de ventas de su negocio de defensa y seguridad.

"En general, nos cuesta ver un clima geopolítico en el corto plazo que se preste a un menor gasto de defensa europeo", escribieron los analistas de Citi en una nota de investigación. "Dados los fuertes factores que respaldan los gastos de defensa, anticipamos que el sector seguirá teniendo un desempeño superior en 2024".

Récord de gasto y fusiones

Esto se ha visto respaldado por los últimos datos de la OTAN, que en el último informe publicado este miércoles anticipan "un aumento sin precedentes en el gasto de defensa por parte de los aliados europeos y Canadá". A pesar de que no todos los países de la alianza lleguen a ese objetivo del 2%, las estimaciones de la alianza dan por hecho que, de media, se llegará en 2024 tras un gasto adicional de 600.000 millones de dólares, un aumento del 11% con 18 aliados cumpliendo el objetivo".

Además, los dos grandes problemas que atravesaba el sector, una cadena de suministro golpeada por la inflación y los cuellos de botella, y una escasez de mano de obra especializada parecen despejarse en parte. Desde Deloitte explican que, hasta ahora, la industria "se ha visto limitada por no tener fuentes alternativas de suministro", pero este año "es probable que ya estén reforzando su inventario estratégico" e incluso preparándose para el futuro con más reservas, al margen de intentar abastecer sus actual producción récord.

"Ningún país puede defenderse solo, debe haber una unión de las grandes empresas"

Sin embargo, esta nueva realidad podría traer grandes cambios para el sector, un nuevo paradigma del que advierten algunas firmas como la italiana Leonardo. La firma italiana ha sido una de las grandes estrellas en el parqué con un alza del 22,4% en lo que va de año y un 86% desde mínimos de 2023. En ese sentido la compañía especializada en helicópteros ha ido creciendo a golpe de récord al disparar los pedidos un 15% el último trimestre. Además la compañía ha cerrado grandes acuerdos con Brasil y diversos países de la UE, además de confirmar que están intentando entrar en la producción de los tanques Leopard.

Tras este éxito Roberto Cingolani, CEO de la firma inspirada por el inventor florentino, explicó que espera una sucesión de fusiones y compras para maximizar la capacidad de producción de una industria atomizada. "Ningún país puede defenderse solo" afirmaba Cingolani, que defendía que "debe haber una unión de las grandes empresas" por fusiones directas o a través de alianzas estratégicas. Un enfoque en el que coinciden los expertos de S&P Global. Según los mismos "estas firmas se encuentran con unos flujos de caja muy elevados y, al margen de recompras de acciones y dividendos, existen oportunidades para fusiones y adquisiciones".

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