Bolsa, mercados y cotizaciones

Los analistas ven al mercado 'pasado de rosca' con el BCE y esperan cuatro recortes de tipos en 2024

  • Las bajadas empezarían en junio según la última encuesta de 'Bloomberg'
  • El mensaje de los bancos centrales sigue sin encajar con las perspectivas de los inversores
  • Société avisa al mercado: se está olvidando de que los recortes son consecuencia de crisis
Christine Lagarde, presidenta del BCE. Foto: Dreamstime
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El mercado espera un año de bajadas agresivas de tipos por parte del Banco Central Europeo y esto no encaja ni con el mensaje del propio banco central, ni con las expectativas de la mayor parte de analistas. Desde hace meses esta es la constante en la que se ha asentado el mercado de renta fija, un choque entre los bancos centrales y los analistas, por un lado, contra los inversores por el otro. Aunque estos últimos han moderado sus expectativas en las últimas semanas y han pasado de esperar el primer recorte en marzo, a descontarlo para abril, el debate sigue abierto, y hay una de las dos partes que tendrá que asumir su error en los próximos meses. Todo dependerá de que se materialice el gran peligro que acecha a la economía mundial: una recesión que hundiría a la inflación como consecuencia de la subida de tipos de los últimos dos años y que forzaría a los principales bancos centrales a reaccionar con un recorte de tipos.

En la última encuesta que ha lanzado Bloomberg sobre la política monetaria del BCE en 2024 los analistas lo han dejado claro: no se creen el escenario de seis recortes de tipos que está descontando el mercado. El organismo bajará el precio del dinero 4 veces, 100 puntos básicos en total, frente a las perspectivas de 150 puntos básicos de los mercados, y empezará a hacerlo en junio, dos meses después de lo que esperan los inversores en este momento. Según los encuestados, habrá recortes de tipos en junio, septiembre, octubre y diciembre.

Los resultados que desprende el sondeo de la agencia están más cerca del mensaje que está lanzando el propio BCE. El organismo lleva meses intentando enfriar los ánimos de los inversores, e insiste, a través de su presidenta, Christine Lagarde, en que el debate sobre el recorte en el precio del dinero ni siquiera está encima de la mesa en este momento. El organismo quiere evitar a toda costa equivocarse con la bajada de tipos, y quiere estar seguro de que las dinámicas de los salarios, entre otros aspectos macroeconómicos, encajan con un escenario propicio para bajar tipos antes de empezar a hacerlo.

Los mensajes que han lanzado Robert Holzmann y Joachim Nagel esta semana desde el foro de Davos deja claro el posicionamiento que mantiene el BCE en este momento. Ambos son unos de los miembros del Consejo de Gobierno del organismo más partidarios de mantener una política monetaria agresiva, de tipos más altos, frente a quienes se inclinan más por mantener las condiciones financieras más acomodaticias, y han reafirmado la versión oficial que mantiene el BCE en este momento, que descarta de pleno la hoja de ruta que está descontando el mercado en la actualidad.

Para Nagel, presidente del Bundesbank, "los mercados están siendo excesivamente optimistas" en este momento, e insiste en que el BCE está siguiendo una estrategia "dependiente de los datos", algo que no les permite ahora cantar victoria y plantear el recorte de tipos ya que "la inflación es todavía demasiado elevada", insiste. Según él, lo más probable es que el BCE no se plantee el recorte de tipos "hasta la pausa de verano", por lo que habrá que esperar a la segunda mitad de año para ver el primer recorte, y eso si este finalmente se produce.

Holzmann, por su parte, plantea un escenario todavía más agresivo por parte del BCE, en el que el organismo no recortará los tipos ni una sola vez en 2024. "No se debe apostar en absoluto por el recorte de tipos en 2024", ha señalado en Davos, y tiene claro que todavía es muy pronto para empezar a plantear este proceso. La postura de Holzmann es el mejor reflejo de la divergencia de perspectivas que hay en este momento entre los inversores, los analistas, y el propio BCE.

Con el último dato de inflación sorprendiendo al alza en Europa, y aunque se trata de una circunstancia que ha anticipado el BCE en su última reunión (Lagarde destacó que esto era probable, pero que se trataría de algo circunstancial por el efecto base de algunos precios), es lógico que los banqueros centrales quieran esperar para estar seguros de que ha llegado el momento de bajar los tipos. De hecho, es una circunstancia que no sólo está ocurriendo en la zona euro: el debate es muy similar en Estados Unidos. Esta misma semana, Philipp Hildebrand, vicepresidente de BlackRock, ha declarado que los inversores "están excediéndose" con el recorte de tipos esperados por parte de la Reserva Federal estadounidense (Fed), ya que la inflación puede terminar siendo más pegajosa de lo que se esperaba con anterioridad. "Estoy algo preocupado porque se está descontando un escenario casi perfecto, de un aterrizaje suave casi perfecto, en el que la inflación ya no es un problema", destacó Hildebrand, y añade cómo "en algún momento nos vamos a dar cuenta de que no es tan fácil estabilizar la inflación en el 2%", insiste.

Société alerta: "Una bajada de tipos no son buenas noticias"

Uno de los efectos que está teniendo la expectativa de bajadas de tipos agresivas en Europa y Estados Unidos este año es la de dar gasolina a la bolsa. La renta variable ha acompañado a las perspectivas de bajadas de tipos con subidas generalizadas, con la esperanza de que un recorte en el precio del dinero reducirá la presión de los costes de financiación a las empresas en el futuro. Sin embargo, hay analistas que consideran que el optimismo de la renta variable por la bajada de tipos ha ido demasiado lejos, ya que los inversores están olvidando una regla fundamental en este sentido: los recortes de tipos se producen como respuesta a una recesión, o a las expectativas de que se produzca, con el daño que esta genera a los beneficios empresariales.

Esto es lo que, según Société Générale, no se está poniendo en precio en este momento. "El descenso de los ingresos y de los tipos de interés suelen ir de la mano", señalan desde el banco francés, y avisan de que "las expectativas de beneficios actuales pintan una foto muy positiva", algo que puede ser "la calma antes de la tormenta", indican. Desde el bróker Capital.Com coinciden con este análisis, y destacan qué podría hacer que la situación de los mercados encaje con la realidad: "O se revisan a la baja las previsiones de beneficios y los precios de las acciones deben caer para reflejarlo, o los recortes de tipos de interés deben dejar de descontarse, lo que también afectará a los precios de la renta variable", señalan.

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