Bolsa, mercados y cotizaciones

La guerra puede llevar al crudo por encima de 125 dólares, pero no repetirá la crisis del 73

  • El peor escenario que contempla Nomura hará que el crudo suba un 40%
  • El gran peligro es que el conflicto se convierta en una guerra entre Israel e Irán
  • La crisis del Yom Kipur generó subidas del petróleo de más del 500% en cinco años
Si el conflicto enfrenta a Israel con Irán el petróleo se disparará
Madrid icon-related

El comienzo de la guerra entre Israel y Hamás ha sido un cisne negro, con potenciales implicaciones económicas para todo el planeta. La más evidente es la posibilidad de que el precio del petróleo se dispare, un nuevo foco de presión inflacionista que puede terminar forzando nuevas subidas de tipos. Los analistas están tratando de navegar en la incertidumbre que está generando la guerra y parece que, incluso en el peor escenario, una crisis inflacionista como la de 1973 no se producirá en esta ocasión.

Valorar las posibles implicaciones que tendrá la guerra entre Israel y Hamás supone un ejercicio de análisis geopolítico que sólo puede poner hipótesis, más o menos probables, sobre la mesa. La agresividad con la que responde Israel a los ataques, la reacción de los países árabes, el posible contagio del conflicto hasta salpicar a una potencia militar como Irán… son algunos de los posibles escenarios que impactarán en muchas economías.

El abanico de supuestos que se plantean los analistas en este momento es amplio, pero lo que parece claro para la mayoría es que la probabilidad de que este conflicto desemboque en una crisis económica como la que se produjo en 1973 por la Guerra del Yom Kipur es casi nula.

Desde Nomura, los analistas económicos del banco japonés, Rob Subbaraman y Craig Chan, han analizado varias derivadas que consideran importantes. Por un lado, los escenarios que pueden tener implicaciones negativas para los mercados, y por otro, la posibilidad de que el conflicto finalmente no sea tan disruptivo como pueden estar pensando los analistas.

El peor escenario: petróleo por encima de 125 dólares

El ataque terrorista de Hamás se produjo en medio de una fase de corrección en el precio del petróleo, que venía de haber alcanzado los 96,5 dólares el día 27 de septiembre, y desde ese día, hasta el 6 de octubre, las caídas fueron del 12,9%, hasta los 84,1 dólares en los que cotizaba ese día el barril Brent europeo ese día.

El conflicto despertó a los alcistas en el crudo, y desde entonces el precio del Brent ha remontado un 7%, hasta los 89,8 dólares de este lunes. Esta subida, por sí sola, no parece que supondrá un problema inflacionista grave para los mercados, pero el peligro reside en que los avances no hayan terminado ahí, y que el rally continúe hasta llevar al barril a precios preocupantes.

Los analistas de Nomura creen que este escenario es posible, y es el peor, dentro de los distintos supuestos negativos que manejan en este conflicto. "Tras el ataque de Hamás a Israel la situación es muy incierta y fluida, y mucho dependerá de la respuesta que lleve a cabo Israel", explican, y destacan "varios escenarios que tendrían un impacto negativo en los mercados, con el petróleo subiendo de precio a niveles muy superiores", indican.

"Mucho dependerá de la respuesta que lleve a cabo Israel", explican desde Nomura

El primero es aquel en el que "una respuesta excesivamente agresiva por parte de Israel resulta en una gran cantidad de bajas civiles. Esto enfadará al mundo árabe, y hará descarrilar el proceso de paz Arabia-Israel, algo que hará que los países del Golfo puedan responder con mayores restricciones de producción de petróleo", indican.

El segundo escenario negativo está relacionado con el anterior, e implica que "el conflicto pueda contagiarse al Líbano a través de Hezbolá, que tiene lazos históricos con Irán, convirtiéndo esto en una guerra de dos frentes para Israel", explican los analistas.

El tercer escenario es el que tiene las mayores implicaciones negativas, a juicio de los expertos de Nomura. "En el peor de los casos, Israel podría llevar a cabo acciones militares directas contra Irán. En este escenario podríamos ver al petróleo subir de precio hasta superar los 125 dólares por barril", indican los analistas del banco japonés.

Teniendo en cuenta estos datos, la posibilidad de que el conflicto escale hasta traspasar la frontera con Irán y generar una guerra con el país chií, uno de los principales productores de petróleo del planeta (en septiembre mantuvo una producción de 3,05 millones de barriles diarios, y tiene capacidad de ampliarla hasta los 3,83 millones de barriles diarios, según los datos que maneja Bloomberg), amenaza con que el barril sufra subidas de casi el 40% en su cotización. Sería un incremento preocupante, pero nada comparado con los avances que vivió el precio del crudo tras la Guerra del Yom Kipur, de más del 530% en los cinco años desde que empezó el conflicto.

El cruce de declaraciones entre Irán e Israel en los últimos días ha empeorado el panorama en este sentido. Este mismo lunes, el país árabe destacó, a través de su ministro de Exteriores, que la expansión de la guerra entre Israel y Hamás hasta sus fronteras se estaba convirtiendo en algo "inevitable", ya que considera que "el tiempo para una solución política se está acabando".

Para los analistas del banco japonés, que se confirme alguno de estos tres escenarios también tendrá otras consecuencias en los mercados financieros. Una de ellas es que "la parte larga de la curva de intereses en EEUU [los vencimientos de más largo plazo en la deuda del país] caigan, y que se fortalezcan las divisas más seguras del mercado, como el franco suizo y el yen japonés", indican.

El único escenario positivo

En el abanico de posibles consecuencias del conflicto, los expertos de Nomura destacan un escenario que sería positivo, teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra en este momento el mercado. Este es "aquel en el que el conflicto se mantiene contenido, y sólo con objetivo en Gaza", señalan. "Una vez termine el conflicto, hay potencial para que se produzcan inversiones para la reconstrucción y las infraestructuras. Si este escenario se confirma, creemos que hay potencial para que los precios del petróleo caigan a niveles más normalizados", señalan.

Al contrario que en el escenario negativo, esta posibilidad llevaría al banco a invertir para sacar provecho de "un incremento de las rentabilidades de la parte larga de la curva, y una caída de las grandes divisas refugio", explican.

La crisis de 1973 es improbable

Las consecuencias del embargo de petróleo a los países occidentales por parte de Arabia Saudí hace 5 décadas, como consecuencia de la guerra del Yom Kipur, fueron abrumadoras. El petróleo pasó de 3 dólares a superar los 20 en apenas 10 años, para no volver a cotizar a dígitos simples desde ese momento. Generó un desabastecimiento importante en grandes consumidores como Estados Unidos, y llevó a la primera economía del mundo a vivir una recesión grave, que se prolongó durante varios trimestres.

Ahora la situación es muy distinta, con el país americano dependiendo mucho menos del petróleo extranjero, además de que las relaciones entre los países árabes no son las mismas que había en aquel momento.

Desde Axa Investment Managers, el economista jefe de la firma, Gilles Moëc, explica esta semana cómo "la reacción del mercado petrolero a la tragedia de Israel ha sido limitada hasta el momento, y el Brent se mantiene por debajo de su reciente máximo de 98 dólares. El principal factor es probablemente el hecho de que, aunque resulte tentador establecer paralelismos con 1973, el mundo árabe está ahora mucho menos unido, lo que debería limitar las ramificaciones a nivel de la OPEP", indica.

A pesar de todo, los analistas insisten en la dificultad que entraña hacer previsiones ahora sobre este escenario. "La situación sigue siendo muy volátil", explica Moëc, y destacan otras vías por las que podríamos ver repuntes importantes en el precio del crudo: "Si la intervención militar terrestre de Israel en la franja de Gaza se convierte en una operación prolongada, no podemos descartar el riesgo de que la opinión pública en Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos se haga insoportable, obligando a tomar alguna medida sobre el petróleo", indica el analista.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud