Bolsa, mercados y cotizaciones

La fiebre del litio llega a su fin: estas son las causas de que su precio haya caído un 70%

  • Rozó los 600.000 yuanes en noviembre del año pasado
  • Es un material fundamental para la transición energética
Litio blanco, bórax y composición salina en la Laguna de Chaxa, en San Pedro de Atacama, Chile. Foto: Alamy

Tras un 2022 fulgurante, el precio del litio no ha parado de caer este 2023. Dado el papel fundamental que juega esta materia prima en las baterías de iones de los coches eléctricos y, por consiguiente, en la transición hacia una economía neutra en carbono, este desplome está generando muchos interrogantes. Y mientras se analizan las causas del pinchazo de esta burbuja, el presidente de Chile, Gabriel Boric, acaba de anunciar que el país nacionalizará su industria del litio.

La fiebre por el litio tocó techo en noviembre del año pasado. En ese momento, se pagaban en el mercado chino cerca de 597.500 yuanes (casi 81.390 euros) por una tonelada de ese mineral. Menos de seis meses después, su precio se ha hundido un 70%, hasta 180.000 yuanes (unos 23.790 euros), el nivel más bajo en 18 meses, según Trading Economics.

Para saber qué le ha pasado al litio hay que trasladarse hasta China. El país asiático es el mayor mercado de vehículos eléctricos del mundo, así como de baterías de iones de litio. En 2022, la producción de estos dispositivos alcanzó los 1,2 billones de yuanes (cerca de 163.187 millones de euros), según datos del Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información de China. Es decir, se incrementó un 130% con respecto a 2021. Por su parte, seis empresas chinas estuvieron entre los 10 principales proveedores de estos dispositivos del mundo y su cuota de mercado alcanzó el 60,5%, de acuerdo a los datos recopilados por la empresa surcoreana SNE Research.

Sin embargo, todo cambió a finales del año pasado, cuando la demanda se ralentizó ante la perspectiva de que el Gobierno de Pekín pusiese fin a las subvenciones a la industria de los coches eléctricos, tal y como estaba previsto desde que entraron en vigor en 2009. En un intento por seguir resultando atractivos para los consumidores, los fabricantes se han visto obligados a reducir los precios de sus vehículos, lo que, a su vez, ha contribuido a reducir la demanda de litio.

Las ventas de coches eléctricos han caído en general. Aunque se registró un incremento del 3% interanual con respecto a 2022, lo cierto es que en enero de este año sólo se vendieron 672.000 unidades, casi la mitad de las ventas de diciembre, según un estudio de Rystad Energy. Por otro lado, la cuota de mercado de los coches eléctricos se redujo del 23% en el último mes del año pasado al 14% en el primero de este.

El desplome de las ventas no ha hecho sino abrir otro frente en el sector: la guerra de precios. Además de los fabricantes chinos, otro que ha optado por esta estrategia es Tesla. Y es que, desde principios de año, la compañía que dirige Elon Musk ha ido reduciendo el precio del Model 3, Model S y Model X, así como del Model Y, con el objetivo de atraer nuevos clientes y dominar así el mercado automovilístico.

La oferta de litio

Uno de los motivos por los que el precio del litio se disparó el año pasado fue el incremento de la demanda. Otro, la escasez en la oferta. Es más, fueron muchos analistas los que advirtieron de que, de no desarrollarse nuevos proyectos, el mundo podría enfrentarse a un déficit de este mineral. Pero ya no es así.

En 2022, el déficit de litio alcanzó las 76.000 toneladas. No obstante, la caída de la demanda, combinada con un exceso de producción, hará que este año se reduzca hasta situarse entre las 20.000 y las 30.000 toneladas de este metal, según cálculos de Rystad Energy.

De cara al futuro, prevé que la oferta de esta material prima crezca de media un 34% anual hasta 2025, mientras que la demanda lo hará solo un 25%, según recoge World Energy Trade.

Chile quiere nacionalizar su industria

En un intento por impulsar la economía de Chile y proteger el medio ambiente, el presidente Boric ha decidido nacionalizar la industria del litio del país. La nación sudamericana cuenta con una de las tres mayores reservas de litio del mundo y es el segundo productor de este mineral, sólo por detrás de Australia. En concreto, en su territorio se encuentra el 11,2% de todos los depósitos de esta materia prima y, en 2021, produjo 26.000 toneladas de este mineral, según datos de Statista.

En la práctica, esta medida supondrá que las operaciones hasta ahora llevadas a cabo por los gigantes de la industria Sociedad Química y Minera de Chile (SQM) y Albemarle pasarán a manos de una empresa estatal separada, según publica Reuters. Una vez se materialice, los futuros contratos de extracción de litio sólo se celebrarán en régimen de asociación público-privada con control estatal, ha explicado Boric. En cuanto a los contratos actuales, no se rescindirán.

Como consecuencia, los analistas ven bastante probable que los compradores de litio busquen invertir en otros países en el futuro. Según ellos, el principal destino será Australia, el mayor productor de litio del mundo.

No es el primer país productor de una materia prima esencial que decide nacionalizar su industria en los últimos tiempos. El ejemplo más claro es México, que convirtió en propiedad del Estado los yacimientos de litio del país el año pasado. Indonesia, por su parte, prohibió en 2020 las exportaciones de níquel, otro mineral clave para la fabricación de baterías eléctricas.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud