Bolsa, mercados y cotizaciones

La curva de deuda mundial se invierte y anticipa una posible recesión global

  • Los bonos a 2 años ya ofrecen 10 puntos básicos más que los que vencen a 10
Madrid

La curva de tipos de interés ha ganado protagonismo en los últimos años como un buen indicador adelantado de la llegada de una recesión. La curva de tipos ilustra las rentabilidades que ofrecen los bonos de un país según el plazo de tiempo al que se invierte, es decir, el tiempo que tiene que esperar un inversor para amortizar su inversión en un bono.

En una situación normal, la curva de tipos muestra rentabilidades más bajas en los plazos más cortos, frente a aquellos bonos con vencimiento a más largo plazo. Así, responde a un razonamiento lógico, por el cual se paga más rentabilidad a quien presta el dinero a más largo plazo, ya que asume un riesgo mayor de impago.

Pero, hay ocasiones, como ocurrió en 2019 en el mercado de bonos soberanos de Estados Unidos, en el que los bonos de corto plazo ofrecen más rentabilidad que los de largo. Históricamente, cuando esto ocurre, la posibilidad de que la economía entre en recesión cobra peso, y en la mayor parte de las ocasiones la inversión de la curva ha precedido, en un plazo menor de dos años, la llegada de una recesión.

Una inversión histórica

Ayer la curva de tipos mundial se invirtió, por primera vez desde que empezaron los registros en el año 2001. Utilizando como referencia el índice de deuda mundial de Bloomberg, que recoge bonos de distintas economías de todo el mundo, la deuda con vencimiento a 2 años ofrece cerca de 10 puntos básicos más de rentabilidad que la deuda con vencimiento a 10 años.

Cuando la curva de intereses se invierte, el mercado está indicando que percibe más riesgo a la hora de invertir a corto plazo, frente al largo plazo, una mala señal económica de cara al corto y medio plazo, y que históricamente ha servido para avisar de la llegada inminente de una recesión: la mayor parte de las veces, esta profecía se ha cumplido. En 2019, la última vez en la que la curva americana se invirtió, la recesión llegó menos de un año después, con la llegada de la pandemia de Covid-19.

Ahora, la inversión de la curva de deuda mundial llega en un momento en el que la mayor parte de analistas descuentan que habrá una recesión técnica en Estados Unidos y en la eurozona. La última señal que está mandando los mercados es que todo apunta a que el deterioro económico se podría producir a escala global, algo de lo que ya contemplan muchos expertos.

En Estados Unidos la curva de intereses se invirtió el pasado julio, y desde entonces se ha mantenido en esta situación, con un diferencial de intereses a vencimiento de 73 puntos básicos entre los bonos que maduran en 2 años y los que lo hacen dentro de 10. Se trata de la mayor pendiente invertida que ha mostrado la curva americana en los últimos 40 años.

Para BlackRock, el último empujón alcista que han vivido las bolsas está omitiendo la posibilidad de una recesión. "La bolsa estadounidense ha subido y acumula un repunte del 15% desde los mínimos del mes de octubre. El mercado no está reflejando la recesión que anticipamos. La curva de rendimientos continúa claramente invertida", avisa el banco estadounidense.

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