Bolsa, mercados y cotizaciones

Tres trucos para invertir en fondos cotizados y que los gastos no se 'coman' la rentabilidad

  • Los gastos de custodia son muy diferentes y se producen de modo recurrente
  • El volumen de la inversión y los plazos son aspectos esenciales para la rentabilidad
Imagen: Dreamstime.

La creciente popularidad de los fondos cotizados (ETF) entre los inversores debido a sus bajas comisiones de gestión puede acabar atragantando a más de uno si no considera, a su vez, una serie de gastos extra que pueden derivar de este producto. La Organización de Consumidores y Usuarios aporta tres claves para que la inversión no acabe menguando como Alicia tras comer del hongo.

Los ETF, un instrumento de inversión híbrido entre los fondos y las acciones, funcionan en el mercado bursátil con idéntico mecanismo a estas últimas. En bolsa se negocia su compra y su venta, en un proceso que incluye las comisiones habituales por la necesidad de un intermediario. 

La atención para evitar que los gastos 'extra' dilapiden lo invertido debe estar enfocada en tres aspectos, según la OCU: volumen de inversión, tiempo y divisa. Considerando estos ámbitos, estos son los tres trucos para invertir bien usando fondos cotizados: 

1. Plazos de inversión largos, de entre 3 y 5 años

El gasto aparejado de la compra o la venta de estos fondos es puntual. Por este motivo, cuanto menos frecuente sea esta operación, menos se notará en la cartera. Así, una inversión en un plazo que supere los tres años resulta idónea. 

2. Importe de inversión por encima de 3.000 euros

En este punto, es hora de tener en cuenta los llamados gastos de custodia, aquellos acordados con la entidad o bróker con los que realiza las operaciones bursátiles, y que pueden penalizar en mayor medida la rentabilidad. Estos costes son diferentes en cada entidad, por lo que es recomendable atender a los mismos. Pueden ser un porcentaje sobre el efectivo liquidado o un importe fijo. En todo caso, se trata de un gasto recurrente con una fórmula distinta según el intermediario. 

Cuando los gastos de custodia o los de compra y venta se rigen por los mínimos establecidos o vienen marcados por cantidades fijas, a medida que la cantidad invertida crece, el porcentaje que implican estos gastos se reduce. Así las cosas, OCU aconseja invertir en este instrumento  importes superiores a 3.000 euros. 

3. Permanecer en la zona euro

Los fondos cotizados pueden adquirirse en distintas bolsas, y cada mercado de valores acarrea gastos diferentes. Los cambios de divisas supondrían un importante lastre en el negocio de la inversión, por tanto, es recomendable invertir en fondos cotizados que permanezcan en mercados de la zona euro. 

Dentro de la Eurozona, el siguiente paso sería elegir la bolsa que menos costes pueda acarrear: la alemana o la holandesa resultan más económicas que la italiana, según advierte la organización de consumo.

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