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La Fed mantiene los tipos sin cambios y mejora sus perspectivas económicas

Nueva York

El Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal concluyó el miércoles su última reunión de política monetaria de 2020. Un año en que el banco central de Estados Unidos se ha visto obligado a engullir más de 3 billones de dólares en activos y volver a situar el precio del dinero en un rango del 0% y el 0,25% para enfrentar el impacto económico de la pandemia.

En el comunicado emitido al cierre de su comitiva de dos días, los diez miembros con derecho a voto optaron como estaba previsto por mantener la tasa de los fondos federales en los niveles actuales, donde se mantendrán inamovibles hasta que las condiciones del mercado laboral hayan alcanzado niveles consistentes con el máximo empleo y la inflación esté en camino de exceder moderadamente el 2% por algún tiempo.

Sin embargo, el FOMC realizó ciertos cambios a la hora de abordar su programa de compras de bonos del Tesoro y activos respaldados por hipotecas, comúnmente referido como flexibilización cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés). 

El Comité se comprometió a mantener sin cambios el ritmo de las compras pero en su mensaje adelantó que estas se mantendrán "hasta que se haya avanzado sustancialmente más hacia las metas de máximo empleo y estabilidad de precios". En ocasiones anteriores, el FOMC se había limitado a asegurar que su flexibilización cuantitativa continuaría "durante los próximos meses".

Actualmente, la Reserva Federal compra al mes 80.000 millones de dólares en bonos del Tesoro y otros 40.000 millones de dólares en activos hipotecarios y su balance alcanza los 7,24 billones de dólares.

La última reunión del año llegó acompañada de una actualización del cuadro macro del banco central, que también incluyó el diagrama de puntos (dot plot) en el que los 17 funcionarios del FOMC ofrecen sus perspectivas sobre dónde se situarán los tipos de interés a corto, medio y largo plazo.

La media sigue indicando que el banco central no moverá ficha en lo que al precio del dinero se refiere por lo menos hasta finales de 2023. Sin embargo, cinco de los 17 miembros del FOMC ya observan al menos entre una y tres subidas de tipos de interés para entonces.

En lo que a la coyuntura macroeconómica se refiere, la Fed mejora sus perspectivas para la economía de EEUU, con la media de funcionarios proyectando una contracción del -2,4% este año frente al -3,7% prevista en septiembre. También mejora en dos décimas su perspectivas para 2021 y 2022, cuando el PIB crecerá un 4,2% y un 3,2% respectivamente.

La Reserva Federal también considera que el desempleo será más bajo de lo esperado hace tres meses con la tasa de paro situándose este año en el 6,7% y cayendo al 5% el año que viene. Para 2022 y 2023, la senda bajista situará el desempleo en el 4,2% y el 3,7% respectivamente.

Sobre la inflación, la media de los participantes creen que esta alcanzará este año el 1,2% y subirá al 1,8% en 2021 para situarse en el 1,9% un año después. En 2023 ésta logrará la meta del 2%. La lectura subyacente sigue una senda similar, salvo la tímida rebaja realizada para el año en curso.

El Tesoro corta las alas de los programas de emergencia de la Fed

La Reserva Federal se verá obligada a dejar expirar buena parte de los programas de emergencia puestos en marcha por el banco central desde el azote de la pandemia el próximo 31 de diciembre tras la petición expresa del Departamento del Tesoro.

El Congreso, a través del paquete de estímulo aprobado el 27 de marzo, derivó 454.000 millones de dólares al Departamento del Tesoro para respaldar la capacidad de los préstamos de la Fed. Mnuchin puso 195.000 millones de dólares a disposición de cinco de las facilidades de crédito que cerrarán a finales de este año. 

Es el caso de dos de los programas que permiten al banco central de EEUU comprar bonos corporativos, así como el Programa de Préstamos a Main Street, que esta dirigido a pequeñas y medianas empresas. Éste último ha contado con baja aceptación dadas las complicaciones derivadas de su puesta en marcha. La Fed también prometió comprar hasta 750.000 millones de dólares en deuda de grandes empresas con grado de inversión pero solo ha absorbido algo más de 13.500 millones de dólares.

No obstante, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, pidió que, "con mucha precaución", el banco central mantenga en funcionamiento la Facilidad de Financiación de Papel Comercial (CPFF, por sus siglas en inglés) y la Facilidad de Préstamos del Mercado Monetario (MMLF, por sus siglas en inglés), ninguna de las cuales requiere la aprobación de la Fed, así como la Facilidad de Liquidez del Programa de Protección de Nóminas (PPPLF, por sus siglas en inglés).

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