Bolsa, mercados y cotizaciones

El mercado prefiere la deuda española a la portuguesa después de cuatro meses

  • El bono español a 10 años vuelve a ofrecer menor rentabilidad que el 'papel' luso
El bono español a diez años (el 'jamón') ofrece un rendimiento actual del 0,44% frente al 0,49% de su homólogo luso (bacalao).

Desde las elecciones de abril del año 2019 hasta el pasado 7 de enero, España ha vivido con un Gobierno en funciones y con unos Presupuestos votados en 2017 para otro Ejecutivo diferente. Pese a esta ingobernabilidad y bloqueo institucional que se eternizaba en el tiempo, el país seguía funcionando e incluso muchas voces lanzaban loas sobre lo bien que se podía vivir sin un gobierno confirmado por el Congreso, al estilo belga.

No obstante, se estaba ignorando la penalización propia de quedarse parado ante una fuerte desaceleración económica a la que hay que enfrentarse con todas las armas posibles. Esta penalización se había reflejado relativamente en el mercado de deuda, donde en 2019 se había venido estrechando el diferencial existente entre el precio (y la rentabilidad) de los bonos de referencia español y el portugués hasta el punto de que a finales de septiembre, se certificó el sorpasso, algo que no se daba desde 2008.

Ocho meses más tarde, por fin en España se ha formado gobierno y sea casual o causal, el mercado ha vuelto a situar con las compras y ventas la rentabilidad del bono español de referencia a 10 años por debajo de la del portugués. En concreto, el papel español a una década ofrece un rendimiento actual del 0,44% frente al 0,49% de su homólogo luso.

Saliendo del contexto de la península ibérica, lo cierto es que la deuda soberana española ha ganado atractivo en los últimos tiempos también en el entorno del Viejo Continente. Prueba de ello es que la prima de riesgo española (la diferencia de rendimiento exigido entre el bono a 10 años español y el alemán) se ha reducido de los más de 100 puntos que había a finales de abril (cuando se celebraron las primeras elecciones) hasta los 66 enteros actuales, cerca de los mínimos de julio que se cifraron en 60 puntos básicos.

Otra prueba del apetito inversor por el jamón es que la semana pasada el Tesoro emitió el primer bono a 10 años de 2020, alcanzando este una demanda de 53.000 millones de euros, cinco veces más que la cuantía emitida, algo que fue un récord histórico.

De igual forma, también el Estado italiano emitió su respectivo bono a 30 años, con el que también se logró una demanda récord, en su caso, de 44.000 millones de euros. "Esta alta sobredemanda es una consecuencia de que el mercado todavía alberga mucha liquidez en un mundo que ofrece rentabilidades muy bajas en los mercados desarrollados, exceptuando Estados Unidos", explican desde Danske Bank. "Como inversor, necesitas estar activo en estos mercados", añaden.

Desde Renta 4 no prevén cambios de rating por parte de las agencias de calificación a corto plazo, "aunque advierten del riesgo de derogar reformas y esperan a los Presupuestos Generales de 2020, que serán el primer indicador clave del Gobierno".

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