Bolsa, mercados y cotizaciones

Cómo cubrirse del 'efecto divisa' y sacarle partido

  • Una de las vías es el uso de derivados como futuros, opciones o CFDs
  • El euro/dólar ha alcanzado el soporte que está en los mínimos de 2017
Foto: Reuters

La idea de los inversores de incluir en su cartera títulos con pasaporte extranjero está ganando cada vez más adeptos en el mercado español. Las carteras expuestas a activos denominados en divisas diferentes al euro crecen y luchan contra el que está considerado como "uno de los mayores males endémicos entre los inversores nacionales".

Ampliando el caladero en el que lanzar las redes más allá de las fronteras de la eurozona, lo que pretenden muchos inversores es tratar de conseguir unos rendimientos más elevados. Sin embargo, como ocurre a menudo en el mercado, una rentabilidad más elevada implica tener en cuenta un mayor número de factores ajenos a la inversión.

El principal es el efecto divisa, que puede erosionar o incrementar sensiblemente la rentabilidad de una cartera si no se invierte con productos que tengan cubierto este efecto, como los fondos hedged o de cobertura.

Hay diferentes herramientas en el mercado para compensar los vaivenes de las divisas

Por eso, se han desarrollado herramientas que permiten compensar los vaivenes de las divisas... o potenciarlos si se quiere aprovechar una determinada tendencia. En este sentido, existen varias formas de lidiar (en uno u otro sentido) con el impacto del tipo de cambio a parte de invertiendo al contado en el mercado de forex.

Una de ellas es hacerlo a través de un fondo de divisas o ETF (producto cotizado). Por ejemplo, el inversor de la eurozona puede posicionarse en contra del dólar y usarlo para defenderse de una apreciación del euro. Si sube la moneda común, ganaría lo mismo que la pérdida ocasionada en su cartera por la depreciación del billete verde. El coste será la comisión que cobre el fondo más la operativa del bróker.

Por contra, puede aprovechar también para invertir con el mismo vehículo a favor de la moneda estadounidense y enfatizar las ganancias obtenidas de un alza del billete verde. Otra vía es usar derivados como futuros, opciones o CFDs, que ofrecen un gran abanico de posibilidades. "La sofisticación de los departamentos financieros y la búsqueda de una mayor competitividad empresarial y control de riesgos ha hecho que su uso aumente", aseguran desde Afex, especialista en soluciones personalizadas de gestión de riesgos cambiarios y pagos internacionales, desde donde aseguran haber incrementado la búsqueda de soluciones ad hoc para cada cliente porque "sin duda, existe un producto para cada necesidad".

Además, otra opción es entrar en fondos monetarios que estén denominados en divisa extranjera. Una vía por la que el inversor asume un riesgo adicional, el del tipo de cambio, pero también puede conseguir retornos más elevados si elije con tino.

Una vez identificados los vehículos para conseguir maximizar o reducir el efecto divisa, la cuestión es identificar el mejor momento en el que utilizarlos. Sobre todo, a sabiendas del riesgo de ver mayores descensos que afronta uno de los pares más negociados del mundo, el euro/dólar.

El inversor de la eurozona puede posicionarse en contra del dólar y defenderse de una apreciación del euro

"Una vuelta hacia los 1,035 dólares ganaría muchos enteros si la cotización del par pierde la zona de los 1,08 dólares", asegura Joan Cabrero, director de estrategia de Ecotrader. Si este escenario se diera sería la oportunidad para que el inversor europeo invertiera en un dólar a la baja, y así exacerbar las ganancias de su cartera, ya de por si beneficiada por el efecto divisa. Por contra, si el euro acabara cayendo hasta dicho soporte, sería ahí un momento idóneo para cubrir la cartera ante una probable caída del dólar, que podría hacer desaparecer hasta un 7,5% de rentabilidad en dichas operativas si se diera un retorno a los 1,12 dólares.

Otro de los cruces que está en el centro de todas las miradas es el que enfrenta a la libra contra el dólar, un par que vive en los últimos meses al son de los vientos (muchas veces tempestades) que genera la salida de Reino Unido de la Unión Europea. El consenso de mercado recogido desde Bloomberg ve al par cotizando a final de año, por debajo de los niveles actuales.

Una teoría que se ratificaría por técnico. "El par ha alcanzado el soporte fundamental que encuentra en los mínimos de 2017 y su cesión daría continuidad a la tendencia bajista que registra", asegura Carlos Almarza, analista técnico. "El riesgo de que lo pierda es latente y su cesión daría continuidad a esa tendencia bajista", concluye.

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