Bolsa, mercados y cotizaciones

Estofados, Salchichas Financieras & Soluciones: 'La Cocina Financiera' de Juan Ramón Caridad

  • La deuda inmobiliaria residencial de EEUU es un buen ingrediente...
  • ... pero hay que saber si uno se está tomando un solomillo o un 'hot dog'

Lo que tiene que afrontar el ahorrador conservador europeo se podría describir como una terrible pesadilla pero no sería correcto porque no es un sueño. Tipos de interés en Suiza al -0,75%, bono alemán a 30 años al – 0,22% y 17 millones de millones de activos de renta fija con tasas negativas, son datos reales como la vida misma.

Si se opta por comprar la deuda de países de alta calidad crediticia, hay que hacerlo en ocasiones a más de 50 años para aspirar a lograr rentabilidad positiva a vencimiento. El BCE sigue incrementando el coste por depositar dinero en Frankfurt, y con ello, se acerca cada vez más la posibilidad de que las entidades cobren a los ciudadanos por tener el dinero en el banco.

Ya ocurre en tierras helvéticas, bastaría con resucitar las comisiones de mantenimiento o custodia, y no debería ser consuelo ilusionarse con que nos podrían llegar a pagar por tener una hipoteca (como sucede hoy en día en Dinamarca pero que la Ley no permite en España). Sería una creativa medida para estimular la economía, y el sueño de todo político populista, pero nos haría todavía más vulnerables a futuras frituras fiscales. Se podría incentivar que nos convirtamos en hámsteres laborales, endeudados de por vida, y con el acceso a la vivienda uberizado

Uno de los productos más útiles para afrontar todo lo anterior está en los supermercados americanos. El 90% de todos los bonos estadounidenses todavía ofrece tipos de interés positivos y, por extraño que parezca, la deuda inmobiliaria residencial norteamericana (RMBS) es el ingrediente que mejor equilibra la dieta del inversor conservador.

La receta de hoy consiste en invertir en fondos hipotecarios de personas que no dejaron de pagar ni un solo mes durante la crisis 'subrime'

Van a ser las proteínas que necesitan los que no gusten del alto riesgo en renta fija. Puede parecer un producto para paladares gourmet, pero es una visión errónea muy extendida en Europa. El mercado de MBS en US es 6 veces más grade que el PIB de España, 10 veces el tamaño del mercado de la Renta Fija Emergente Hard Currency y más de 20 veces más grande que el de bonos convertibles. Además permite combinar activos 100% respaldados por los Estados Unidos y otros con riesgo crediticio.

La receta de hoy consiste en invertir en fondos de préstamos hipotecarios, mayoritariamente de personas que tienen ya en propiedad un porcentaje significativo de la casa, que no dejaron de pagar ni un solo mes durante toda la crisis subprime, y cuyas propiedades han visto disparar sus precios desde 2009 permitiendo ahora cualquier tipo de refinanciación. Si además se hace de manera tremendamente diversificada, en un país con demografía sólida (2,2 hijos) y que construye actualmente 520.000 casas (necesitando 600.000 anualmente), empieza a ser una opción muy apetitosa. Si además, le añadimos que los millenials han empezado a comprar vivienda sin existir un stock de inmuebles vacíos, tenemos ante nosotros un plato con fundamento. 

Al invertir en RMBS hay que mirar la composición, buscar productos con duraciones moderadas y aprender a distinguir entre CMOs (trozos de carne), CDOs (perritos calientes) y CDO2 (salchichas con la cara de Mickey Mouse). Cierto que todo es deuda hipotecaria (o carne, si estamos cocinando) pero a nadie se le escapa que las calidades son diferentes. 

Los bancos, cuando necesitan seguir creciendo y para reducir riesgo de manera saludable, venden hipotecas. Como ocurre con los tipos de carne, los hay mejores y peores. Con los malos se hace carne picada, mezclando proveedores de muchos lugares dispersos esperando que, si alguno sale rana, se reduzca el riesgo de intoxicación. Esto es un CDO, al que se le suele añadir apalancamiento (o potenciadores del sabor) que incentiva un consumo en ocasiones abusivo y, como en todo, hay que hacer matices ya sean estos hot dogs con salchichas de Frankfurt Premium o con algunas otras variantes de sospechosa apariencia.

Salvo que seamos super expertos, a los CDO2 es mejor no darles ni un bocado. Ahí estuvo el epicentro de la crisis crediticia

Con las sobras de lo peor de todo lo anterior, se pueden volver a pasar por la picadora, añadiendo edulcorantes sin límite y disparando el apalancamiento, y entonces entramos en el mencionado campo de los CDO2. Salvo que el mundo sea un lugar feliz, tranquilo y seamos super expertos, si un particular se atreve a darle un bocado a uno de ellos, conviene que esté cerca de un cuarto de baño. Es ahí donde estuvo el epicentro de la crisis crediticia.

El alimento a considerar para nuestra dieta equilibrada es un buen estofado de ternera residencial hipotecaria de origen estadounidense. No es fácil convencer a un vegano de que coma carne, pero si lo prefieren digamos que los RMBS de calidad son como el tofu con un alto contenido proteico. Si quieren lo consumen en dólares, porque guste o no el billete verde reduce el riesgo de infarto si se acelera el ritmo cardiaco de los mercados, y si prefieren también hay disponibles fondos con coberturas de divisa que llevan protectores de estómago incorporados. Caros, y no sacian si tenemos mucha hambre de rentabilidad, pero funcionan.

¡Buen provecho financiero!

Juan Ramón Caridad, MFIA, CAIA.

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