La banca mediana española ha sido fuertemente castigada, ya que las tres principales entidades que la componen cuenta con recomendación de venta por parte de los analistas (Popular, Bankinter y Sabadell). Son las únicas, junto Endesa de todo el Ibex que cuentan con este dudoso honor.
Estas entidades bancarias se han visto fuertemente penalizadas por la elevada morosidad de los créditos a familias y empresas, que se sitúa en un 5,247%, según EFE, a pesar de que ha logrado recuperarse aunque de manera muy débil y superando en la actualidad la morosidad de los bancos a la de las cajas de ahorro, cuando la tendencia anterior era claramente distinta.
A pesar de ello, Banco Popular logró superar los test de estrés el pasado 23 de julio junto con todos los bancos españoles, algo que no consiguieron algunas cajas que suspendieron en los escenarios de los test de estrés y necesitarían inyecciones de capital en el escenario adverso. En este escenario adverso, la compañía mostró una buena solvencia, obteniendo una nota similar a las dos compañías que forman la banca mediana y sin tener que recurrir a la necesidad de inyecciones de capital.
Su cotización tras superar los test de estrés se disparó en el parqué bursátil, logrando en los tres días posteriores a los resultados un alza del 10% y pasando su precio de 4,75 euros a 5,23 euros. Sin embargo, poco duró la alegría ya que desde aquella fecha hasta el día de hoy, ya que sube únicamente se ha apuntado un 2,16% aproximadamente.
Cerca del consejo de mantener
La media de analistas recogida por FactSet recomienda la venta de la acción, con un precio objetivo de 5,46 euros, lo que supone un potencial alcista del valor cercano al 16%. Además en los últimos dos meses han emitido recomendaciones 23 analistas, que en un 65,22% revisan el precio objetivo al alza, un 30,43% a la baja y únicamente presenta un 4,35% de neutrales.
De esta manera, podría poner fin a las valoraciones negativas de los últimos meses. El precio objetivo ha caído de manera paulatina desde el pasado 1 de junio, cuando la valoración de la acción era de 5,92 euros. Desde entonces, el precio objetivo ha caído un 7,77%, hasta los 5,46 euros.
A pesar de presentar una recomendación de venta, la compañía se sitúa cerca de un consejo de mantener por parte del consenso recogido por FactSet, consejo que ostentó desde finales de junio y durante un mes, pero que perdió el pasado 10 de agosto.
Los resultados caerán este año
El consenso de mercado de FactSet prevé que este año la compañía obtenga unas ganancias de 657 millones de euros, un 14,22% menos que en el año anterior, aunque para el año próximo se estima que la empresa regrese al crecimiento y que incluso alcance los beneficios registrados en 2009.
Su recorrido en el parqué
Tras marcar su mínimo anual el pasado 8 de junio, con un precio por acción de 3,757 euros, el valor ha logrado recuperarse un 25,26%, aunque no le vale para conseguir comportarse en positivo desde comienzos de año.
En lo que va de año, la compañía cae en bolsa en torno a un 8%, comportándose mejor que su índice de referencia, el Ibex, que en dicho periodo sufre una caída superior al 14%.