Medios - Comunicación

La productora de Pocoyó ultima el prepago de su deuda concursal

  • Zinkia compró en diciembre Koyi Talent y ya cuenta con cinco propiedades

Zinkia, la dueña de Pocoyó, está viviendo uno de sus mejores momentos. El pasado mes de mayo comunicó que había cerrado 2021 con una facturación de 9,8 millones de euros, la mejor cifra de su historia. Lejos queda el febrero de 2014 cuando se declaró en concurso de acreedores.

"2021 ha sido mejor que 2019, que hasta el momento era nuestro mejor año. Hemos cerrado con 9,8 millones de ingresos, casi 4 millones de ebitda, que es un 183% más. Hemos mejorado porque a los ingresos de YouTube se suma que a lo largo del año pasado cerramos acuerdos importantes, sobre todo, con HBO. Se han firmado tres contratos: uno en Estados Unidos, otro para Latinoamérica y otro para determinados países de Europa y del norte de África. Son contratos que una parte de los ingresos los generaron el año pasado, mejorando nuestras cuentas; otra parte de los contratos se cobra en este año y por eso hemos cerrado un primer trimestre con mucho crecimiento con respecto a 2021", explica a elEconomista.es Alberto Delgado, consejero delegado de Zinkia.

La compañía se ha visto muy beneficiada por la pandemia, durante esos meses se disparó el consumo en YouTube, lo que le permitió superar en 2020 los 1.000 millones de horas vistas y alcanzar los 1.150 millones de horas vistas en 2021. Hay que tener en cuenta que antes de la pandemia, en 2019, se quedó en 375 millones. Pese al récord que se registró en 2020, los ingresos procedentes de esta línea de negocio mermaron hasta los 1,9 millones de dólares, frente a los 2,7 millones de 2019. ¿Por qué? "2020 fue el mejor año en términos de visionado y horas vistas, pero nuestros ingresos se vieron afectados porque cayó tanto la publicidad y como el costo por cada 1.000 impresiones (CPM). En 2014 el CPM de media al año estaba en 4 dólares, en 2020 llegó a tocar los 0,6 dólares", matiza Delgado.

Desde la compañía quieren desligarse de su época anterior, tanto que aseguran que se trata de una fase ya cerrada. Aunque todavía queda un pequeño matiz, arrastran una deuda concursal de 4,5 millones de euros. "La situación económica actual nos permite plantearnos el prepago de la deuda. Hemos pasado de más de 13 millones de deuda a 4,5 millones y estamos valorando prepagar al deuda concursal. Esto es en base a que tenemos capacidad para hacerlo", argumenta el consejero delegado.

Financiación externa

Zinkia cotizó en bolsa durante 10 años, fue en enero de 2018 cuando abandonó el que por entonces se llamaba MAB (Mercado Alternativo Bursátil). Por el momento no se plantean desandar lo andado y volver al parqué, aunque no se cierran la puerta a inversores externos. "Sí nos planteamos acudir a buscar financiación. Todo lo que se ha hecho en estos últimos años ha sido con recursos propios y con el plan actual de expansión nos planteamos acudir a financiación externa", asegura Delgado.

Pero, ¿cómo sería esa financiación? "Una parte podría ser por financiación bancaria tradicional. También estamos estudiando la posible entrada de algún fondo manteniendo el control", detalla.

Sobre la posibilidad de volver a cotizar no parece una realidad a corto plazo. "La vuelta a bolsa a priori no nos lo planteamos, porque además sería absurdo, estar en bolsa y salir para luego volver a entrar. Estar en bolsa te da una visibilidad que se traduce en una garantía de cara a terceros, pero estando en bolsa la compañía se fue a concurso. Lo importante es tener una gestión eficiente y ordenada y que los resultados te acompañen", aclara.

Pocoyó, hermano mayor

La gran seña de identidad de Zinkia es Pocoyó, algo muy inusual en el sector, poseer un solo producto pero reconocible. Sin embargo, esto cambió a finales de 2021 cuando compró el estudio canario Koyi Talent. De esta manera sumó tres nuevas propiedades infantiles a su catálogo: la serie preescolar Bumpy: The Bear; Ghost Bros, dirigida a un público de seis a ocho años; y Bugsted.

"Hace un año y pico decidimos dejar de ser una productora con un solo producto, por mucho que fuera una propiedad de éxito. Con la pandemia tomamos la decisión de diversificar y apostar por nuevos contenidos", explica Delgado.

Pero además de ser hermano mayor, Pocoyó quiere ser familia numerosa. "Tenemos previstas nuevas líneas de negocio que en breve anunciaremos, va a ser una operación muy interesante que espero que podamos cerrar a lo largo del mes de junio. Para estos nuevos retos necesitamos tranquilidad financiera, por eso hicimos una ampliación de capital que sumado al ejercicio anterior nos permite tener una una buena situación de caja para desarrollar nuevos proyectos, entre los que están la adquisición de nuevas propiedades", adelanta.

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