Madrid

Los empresarios apuestan por el Distrito Castellana Norte

La conocida como Operación Chamartín supone una inversión de 6.000 millones y generará 120.000 puestos de trabajo

Tras la reunión mantenida el pasado 30 de noviembre entre la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna -de apenas 20 minutos-, todo sigue igual, es decir, paralizado, ya que llegaron a "un acuerdo sobre la voluntad de llegar a un acuerdo". Y el tiempo pasa. Aún más importante que la riqueza y la creación de empleo que supondría el proyecto Distrito Castellana Norte (DCN), es la capacidad que tendrá para atraer hacia Madrid empresas de alto valor añadido, lo que repercutirá en la generación de trabajo de calidad. No hay que olvidar que el proyecto prevé la creación, entre muchas otras cosas, de un campus tecnológico, donde se espera que buscarán sede empresas del sector. "Es un proyecto de futuro que ambicionaría cualquier ciudad del mundo. Generaría multitud de empleos con un plan que es respetuoso con el medio ambiente, mejoraría el transporte y las infraestructuras de Madrid y, además, a coste cero", explica Eduardo Morán, presidente de la Asociación de pymes de Chamartín. Opinión parecida mantiene Rafael Barbadillo, presidente de la Comisión de Transporte y Movilidad de la Confederación Empresarial de Madrid Ceim-CEOE: "Es una gran oportunidad para Madrid, supondrá durante los años de construcción y promoción una generación de empleo y riqueza muy importante tanto en términos de inversión como de empleo, se estima que en esta fase se crearán más de 120.000 puestos de trabajo. Una vez terminado, será una zona de Madrid que combinará espacios de servicios y oficinas con usos residenciales y será un polo de atracción para que inversores españoles y extranjeros traigan oficinas corporativas. Todo ello sin olvidar el excelente plan de infraestructuras de transporte para dar servicios de movilidad a todas las personas que trabajen o vivan en el desarrollo urbanístico".

Recientemente, la consultora inmobiliaria Colliers ha publicado un informe en el que compara el proyecto DCN con grandes proyectos internacionales parecidos, en ciudades como Londres, Nueva York, París, Ámsterdam, Berlín, Hamburgo o Sidney. El informe muestra que lo que quiere hacer DCN en Madrid se ha realizado ya con éxito en estas grandes Capitales y que estos proyectos han sido grandes polos de generación de riqueza y empleo, de atracción de empresas y de turismo. Además, DCN es una de las claves para que Madrid sea capaz de atraer a las empresas que saldrán de Reino Unido como consecuencia del Brexit. "Creo que es una gran oportunidad para atraer a empresas e inversión extranjera, especialmente si se produce una fuga de empresas de la city de Londres. Pero también creo que no basta con este efecto fuga para lograr atraer la inversión extranjera. A nuestro favor tenemos la localización y las infraestructuras que dan servicio a la ciudad de Madrid. Pero esto no es suficiente: es necesario ganar en competitividad con respecto a otras capitales europeas. Y para ello, es crucial diseñar una actuación urbanística, donde la inversión permita obtener un producto final con un precio competitivo", explica Carolina Roca, presidenta de la Comisión de Urbanismo de Ceim. "La Comunidad de Madrid es un destino muy atractivo para la implantación de estas empresas y, dentro de ella, Alcobendas reúne todos los requisitos como demuestra la cantidad y calidad de empresas multinacionales que ya han elegido nuestra ciudad. Desde este punto de vista, pensamos que el proyecto DCN, tan cerca de nuestros parques empresariales, aumentará el potencial de toda la zona norte de la Comunidad, reforzando su posición como referente por la calidad de los espacios, dotaciones e infraestructuras para la localización de las empresas más competitivas de los sectores con más futuro", añade Javier Beitia, presidente de la Asociación de Empresarios de Alcobendas (Aica). 

DCN es un proyecto de iniciativa privada, porque así lo determina el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM). Se ciñe estrictamente a las leyes, tiene 48 informes favorables de técnicos de todas las Administraciones implicadas y, después de muchos años de problemas y encontronazos, había por fin conseguido el consenso de todas las partes, poner de acuerdo al Gobierno Central, a la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid. Pero, el Consistorio actual rompió ese consenso al presentar una propuesta que no consensuó con ninguna de las partes implicadas. El resultado es que esta postura ha llevado no sólo a un nuevo bloqueo que está retrasando el urgente desarrollo del norte de Madrid, sino también a un enfrentamiento entre Administraciones Públicas que no es bueno para nadie. Recordemos que no sólo la promotora DCN, sino también la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Fomento han interpuesto un recurso con la decisión del Consistorio de denegar la aprobación del proyecto. Asimismo, caben demandas por daños patrimoniales que acabarían siendo pagadas de su bolsillo por todos los madrileños.

"Las Administraciones Públicas están al servicio de la sociedad para tomar las decisiones que beneficien de la mejor manera posible al conjunto de los ciudadanos y las empresas. En ese sentido, estamos seguros de que, más allá de planteamientos políticos, se llegará a un acuerdo que tenga en cuenta todas las sensibilidades y permita acometer cuanto antes la modernización de la zona norte de la ciudad", cuenta Beitia. No tan optimista se muestra Roca:" Lo peor que se puede hacer, y lo que más perjudica al final a los ciudadanos, es que se politice el urbanismo. Si al final el urbanismo se utiliza como arma arrojadiza entre los distintos partidos políticos, perdiendo de vista la función social del mismo, sólo se consigue el bloqueo. Los planteamientos de unos y de otros pueden tener sus ventajas y sus inconvenientes, pero lo verdaderamente perjudicial es que se bloquee una actuación urbanística tan necesaria para la ciudad".

Morán reconoce que no entiende la actuación del Consistorio: "Su alternativa parece diseñada para justificarse y que nadie le acuse de que fue el culpable de que el proyecto no saliera adelante. Pero desde el primer día ha puesto trabas a los edificios altos. Con esa postura, la Torre Picasso, el Mirador de Moncloa o las Torres Kio tampoco se habrían construido en su día porque no es su modelo de ciudad. Está claro que hay un trasfondo político o alguna motivación que a todos se nos escapa, pero esperemos que recapacite y, ya que la mayoría de los madrileños están a favor del proyecto de DCN, tome una actitud más conciliadora". 

"Creo que el Ayuntamiento debería reconsiderar su decisión, porque con el proyecto tal y como está diseñado salimos todos beneficiados; se podría empezar a ejecutar ya, sin que para ello haya que destinar dinero público, toda la inversión es del sector privado. La decisión que ha tomado ha servido para paralizar un magnífico proyecto que tantos beneficios tendría para Madrid", resume Barbadillo. 

Para todos los madrileños

El proyecto DCN no sólo afectará, para bien, a los vecinos de la zona. Con el proyecto, los ciudadanos de Madrid ganarían un gran número de infraestructuras a coste cero. Estamos hablando de metro, cercanías, de cubrir las vías del tren que suponen una herida y una desconexión entre los barrios del norte. Se crearía el segundo parque urbano más grande de Madrid después del Retiro y se generaría espacio para colegios, instalaciones deportivas, centros culturales... "Creo firmemente que es un proyecto que va a repercutir de forma positiva no sólo en los madrileños, sino en el resto de los españoles por la magnitud del mismo. Es el mayor desarrollo urbanístico del sur de Europa", asevera Barbadillo. "Estamos absolutamente convencidos de los beneficios del proyecto para todos los madrileños. Especialmente, para los vecinos y trabajadores de la zona norte de la Comunidad de Madrid, ya que el proyecto tiene previsto acometer las obras de infraestructura necesarias para la mejora de las entradas a Madrid desde la A1", explica Beitia. "Una ciudad más moderna y con mayores servicios nos beneficiaría a todos", añade Morán. "En primer lugar, supone un gran beneficio para el urbanismo de la ciudad. Este desarrollo supone una de las mayores actuaciones de regeneración urbana en una capital europea. En segundo lugar, supone un beneficio sobre el conjunto de la economía. Y, en tercer lugar, puede suponer un gran beneficio social", concluye Roca. 

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