Inversión sostenible y ESG

El buen gobierno logra batir en bolsa a los índices tradicionales

  • El índice de buen gobierno de Credit Suisse lo hace mejor que el S&P 500
  • Los expertos coinciden en que la 'G' evita riesgos que hundan la cotización
Imagen: iStock/eE

El S&P 500 no es precisamente un índice fácil de batir. Pero el Credit Suisse US Equity Good Governace Index lo consigue con creces. Este indicador de la entidad suiza, que invierte en compañías estadounidenses que puntúan bien en gobierno corporativo, se revaloriza un 30,4% anualizado desde su lanzamiento, a primeros de diciembre de 2019. En el mismo periodo, el S&P 500 se anota un 18,9% anualizado. El indicador responsable también cayó menos durante el crash del Covid, al ceder un 28,2%, frente al 34% que se hundió el tradicional. Consulte más noticias sobre los criterios ambientales, sociales y de gobernanza en elEconomista Inversión sostenible y ESG.

En los últimos años, grandes compañías han pagado cara en bolsa su falta de atención a la G de ESG (acrónimo que hace referencia a las cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo), apunta Silvia García-Castaño, directora general de inversiones y productos de Tressis. "Escenarios de quiebra enormemente sonados han tenido que ver con errores contables, o con empleados que no han actuado como debían. Por eso la G tiene un impacto directo en la prima de riesgo que se aplica a una inversión", añade. En el caso de Tressis, ese análisis de la gobernanza se fija en cuestiones como la ética empresarial, en si existe una estrategia de sostenibilidad específica o una adecuada política de transparencia, además de la propia estructura de gobierno corporativo.

Métricas en evolución

Tradicionalmente, en la evaluación de la G se han tenido en cuenta métricas como el número de independientes o de mujeres en el consejo, aunque el abanico de aspectos analizados se va ampliando. Lo explica Juan Lladó, director general de Gesconsult, que acaba de lanzar el fondo Gesconsult Good Governance RV USA, que selecciona de forma sistemática las 100 empresas con mejor gobierno corporativo del S&P 500. Para ello, aplica un modelo que analiza el lenguaje utilizado por las compañías en sus informes anuales. "Este modelo constata que las empresas con buen gobierno tienden a un desempeño bursátil superior respecto al índice y a sus comparables", explica Lladó. Esa metodología propia emplea un diccionario de 8.000 términos (entre ellos largo plazo, compañeros, compromiso o despido) en base a los cuales valora el buen gobierno de esas 500 empresas.

De iz. a dcha. y de arriba abajo: G. Uriol (Ibercaja); S. G.- Castaño (Tressis); S. Míguez (Alternative Ratings); V. Alvargonzález (Nextep); J. Mercader (Finanbest); J. Lladó (Gesconsult) y S. Velasco (Fidelity).

"El ESG no necesariamente es bueno para la rentabilidad, incluso puede ser negativo; más bien tiene que ver con el filtro moral de cada persona. Pero el buen gobierno sí afecta a la rentabilidad, ya que permite eliminar de las carteras fallos de gobernanza que, a su vez, pueden acarrear graves problemas legales o de imagen y afectar muchísimo a la cotización", señala Víctor Alvargonzález, de Nextep Finance.

"Podemos descartar inversiones aunque sean sostenibles en la 'E' y la 'S' si no lo son en la 'G'", explica Guillermo Uriol (Ibercaja Gestión)

En palabras de Sebastián Velasco, director general de Fidelity para España y Portugal, es necesario "educar a las entidades sobre los beneficios de adoptar unas prácticas de contabilidad estrictas y transparentes, contar con equipos directivos inclusivos y diversos y disponer de unos planes de incentivos y retribuciones que pongan en consonancia los objetivos de la empresa con los de su consejo; de lo contrario, estas compañías bajarán su cotización en bolsa o incluso desaparecerán", advierte.

Por su parte, Guillermo Uriol, gestor de inversiones de Ibercaja Gestión, explica que, "cuando analizas una inversión en renta fija, lo importante es que te repaguen los bonos, y para eso es fundamental fijarte en la gobernanza". "En nuestros fondos de renta fija sostenible buscamos la E o la S, pero la G acaba mandando", afirma. "Por más que una inversión sea aparentemente sostenible atendiendo a lo ambiental y lo social, podemos descartarla si no nos lo parece en gobernanza", destaca.

Los criterios de gobernanza todavía son totalmente desconocidos por el inversor de a pie, advierte Jordi Mercader, CEO de Inbestme

Por su parte, Jordi Mercader, CEO de Inbestme, roboadvisor que ofrece carteras ESG, pone de relieve que, pese a su relevancia, la G es una gran desconocida para el inversor de a pie. "A través de una encuesta realizada entre nuestros clientes hemos percibido que lo que éstos entienden como sostenible es más bien lo que técnicamente se conoce como inversión de impacto", explica. 

Sergio Míguez, socio fundador de Alternative Ratings -firma dedicada al análisis independiente de fondos privados-, enfatiza que el gobierno corporativo "es una cuestión absolutamente básica en cualquier inversión, y en fondos ilíquidos aún más, porque te casas durante mucho tiempo con ese gestor y esas compañías".

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