Inversión sostenible y ESG

Casi el 40% de los inversores aún tiene dudas sobre la rentabilidad de la inversión sostenible

Imagen: iStock

Se han publicado ya diversos estudios que demuestran que la inversión en base a criterios ambientales, sociales y de buen gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés) no detrae rentabilidad sino que, de hecho, contribuye a limitar los riesgos en cartera, y reduce la caída máxima en caso de crash (como ocurrió en marzo de 2020). Más noticias sobre sostenibilidad en elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Aunque esta idea ha ido calando poco a poco en los inversores, un 38% de los institucionales todavía muestra "preocupación sobre el rendimiento" de estas carteras. Así lo revela el Estudio del Inversor Institucional de Schroders 2021, en el que, eso sí, se aprecia una progresiva reducción de dicho porcentaje: en 2019, prácticamente la mitad de los encuestados confesaba tener dudas sobre el comportamiento de estos productos.

Uno de esos informes que muestran que la inversión responsable se comporta mejor se titula Compatibilidad entre la ISR y la Rentabilidad, y lo elaboró la firma francesa La Financière de l'Échiquier (LFDE), que analizó el comportamiento de sus fondos en el año 2020. Una cartera compuesta por las compañías con las mejores calificaciones ESG registró una rentabilidad del 15%, frente al 0,2% de la integrada por los valores con las peores calificaciones. Por otro lado, los componentes de esa primera cartera necesitaron 264 días para recuperar sus niveles previos al crash, frente a los 323 sesiones que tardaron en conseguirlo las peores en ESG.

El estudio institucional anual que acaba de presentar Schroders y que revela esas dudas por parte de los institucionales se lanzó por primera vez en 2017 y abarca 750 inversores con 26,8 billones de dólares en activos. Otra de sus conclusiones es que, pese al interés existente por alcanzar una estandarización en lo relativo a los datos no financieros, a día de hoy el 53% de estos inversores considera un desafío la "falta de transparencia" en los datos ESG reportados, cuando hace dos años ese porcentaje era del 40%. Pero la primera amenaza, o reto, a la que alude el 59% de los participantes, es el greenwashing, es decir, la utilización del término verde como una mera herramienta de marketing, sin fundamento detrás, algo que la UE está tratando de combatir con sus avances regulatorios, como el estándar de bono verde o la taxonomía para los activos financieros verdes. Por otro lado, la preferencia por los asuntos climáticos queda patente en el sondeo: casi la mitad de los encuestados desea invertir en fondos específicamente alineados con el medio ambiente.

Cómo aceleró la pandemia el ESG

Respecto a cómo ha acelerado la pandemia la importancia de la inversión responsable, a la pregunta: "Cómo impactó la crisis del Covid-19 sobre el papel de la inversión sostenible dentro de la organización a la que pertenece?", el 62% de los inversores europeos afirmaron que a día de hoy la ESG es "significativamente más importante" que antes del coronavirus, mientras que solo el 41% de los estadounidenses optó por esa respuesta. Si en lugar de fijarnos en las regiones ponemos el foco en el tipo de organización, el estudio deja patente que ha sido en las instituciones públicas (fondos soberanos, bancos centrales…) y en la banca privada donde más se ha incrementado la relevancia de la sostenibilidad, con porcentajes del 70% y del 67%, respectivamente, respondiendo "significativamente más importante" a esa pregunta. 

También se les interroga a los participantes por cuál es su forma preferida de acercarse a la inversión sostenible. La inmensa mayoría, un 67% de los encuestados, sitúa en primer lugar la integración de los aspectos ESG en el proceso de inversión (que sería el enfoque más básico). La inversión temática gana puestos, y pasa a ser la tercera opción más votada, mientras que la inversión de impacto -el enfoque más puro para la inversión ESG, que se correspondería con los fondos artículo 9 según el Reglamento de Divulgación- se queda en el 38%.

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