Internacional

Muere el excanciller alemán Helmut Kohl

HelMut Kohl. Foto: EFE

El excanciller alemán Helmut Kohl ha fallecido a los 87 años este viernes en su propio domicilio en Ludwigshafen, al suroeste de Alemania.

Así lo han confirmado tanto su partido, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), como y su abogado, Stephan Holthoff-Pförtner. "Lloramos", ha tuiteado la CDU, el partido liderado por Kohl y por la actual canciller Ángela Merkel, junto a la imagen del que fuera jefe del Gobierno alemán entre el 1 de octubre de 1982 y el 27 de octubre de 1998, años instrumentales para entender el actual estado de Europa.

Kohl lideró el proceso de la reunificación de Alemania que concluyó en octubre de 1990 y llegó a ser el primer canciller federal de la Alemania unida ese mismo año tras su victoria electoral.

El mandatario recibió el puesto de presidente honorario de la CDU, pero a principios de 2000 fue obligado a dimitir después de que le acusaran de usar fuentes ilegales para financiar su partido, un caso cerrado después del pago de una multa.

El que fuera canciller había sido ingresado hace un año en la UCI en estado crítico tras someterse a una operación de colon.

La gesta de la reunificación alemana

Siempre confiado en la posibilidad de la reunificación alemana, la impulsó como nadie: lideró las arduas negociaciones con los líderes soviético Mijail Gorbachov y estadounidense George Bush, disipó los reparos de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial y reaccionó rápidamente a la caída del Muro de Berlín en 1989 con un plan de diez puntos para "superar la división de Alemania y de Europa".

El gran legado de su vida se vio culminado el 3 de octubre de 1990. Una foto de ese día muestra a Kohl entre su mujer, Hannelore, y el entonces presidente Richard von Weizsäcker. El canciller levanta la cabeza hacia el cielo con los ojos cerrados y una sutil sonrisa de alivio.

Kohl auguró esplendor y "paisajes florecientes" en una Alemania reunificada, pero pronto quedó claro que sus promesas tardarían en cumplirse. La brecha entre este y oeste era demasiado profunda, la verdadera unificación resultó una empresa más lenta y más cara de lo esperado.

Incansable impulsor de la integración europea, apoyó medidas decisivas como el Acta Única de 1986 (para la creación del mercado interior y la profundización de la cooperación), el Tratado de Maastricht de 1992 (para la creación de la Unión Europea) o la introducción del euro.

En reconocimiento a ese papel, en 1998 fue nombrado ciudadano de honor de Europa por el Consejo Europeo. También fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional y el Premio Carlomagno.

El escándalo de las donaciones

La gran mancha en su herencia fue el escándalo que estalló en 1999 al descubrirse millonarias donaciones irregulares a la CDU mientras él era presidente del partido.

Fue su "niña mimada" Angela Merkel, que había ascendido hasta la secretaría general de la CDU llevada de la mano del propio Kohl, quien pidió entonces su cabeza y terminó recogiendo su herencia, primero como jefa del partido en 2000 y luego como canciller en 2005.

La vida reservaba a Kohl otro golpe: su mujer Hannelore, que llevaba 15 meses recluida en su casa de la localidad Oggersheim por culpa de una alergia a la luz, apareció muerta el 5 de julio de 2001 tras quitarse la vida con una sobredosis de somníferos.

Los dos hijos de la pareja, Walter y Peter, tomaron clara distancia de su padre. Años después publicaron libros relatando la frialdad de un hombre cuya verdadera familia no eran su mujer y sus hijos, sino la CDU. También acusaron a Helmut de estar "secuestrado" por su segunda esposa, Maike Kohl-Richter, 34 años menor que él, y especularon que su romance se remontaba ya a los años 90.

Los claroscuros de una figura que no dejó indiferente a ningún alemán, sin embargo, fueron quedando eclipsados con el tiempo ante el peso de su legado. La mayoría piensa hoy en Kohl con el título que le asignan los sellos puestos en circulación hace años en su honor: "Canciller de la unidad. Ciudadano de honor de Europa".

"Sin Kohl no tendríamos el euro"

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se ha mostrado este viernes "profundamente afectado" por la muerte del excanciller.

"Lo echaremos de menos, pues era un verdadero aliado y confidente tanto mío como de Europa. Personalmente me guió y acompañó en todos los caminos europeos", ha señalado en Bruselas.

"Helmut Kohl insufló vida a la casa europea y no sólo porque construyó puentes tanto al Este como al Oeste, sino porque nunca dejó de desarrollar planes mejores para el futuro de Europa", ha destacado. "Sin Kohl no tendríamos el euro", ha insistido.

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