Internacional

Moderado, crítico con Macron y fan del boxeo: así es Edouard Philippe, nuevo primer ministro de Francia

  • Su partido es la mayor amenaza para Macron en el Parlamento
  • Fue alcalde de Le Havre y trabajó en el sector de la energía nuclear

El conservador Edouard Philippe, primer ministro elegido por Emmanuel Macron, tiene mucho en común con su nuevo jefe. Como el presidente, es un proeuropeo moderado que desea que Francia supere la tradicional división izquierda-derecha. Philippe es miembro de Los Republicanos, un partido que supone la principal amenaza para la mayoría legislativa que Macron quiere conseguir en las elecciones parlamentarias de junio. La elección de este abogado y alcalde de la ciudad portuaria de Le Havre es parte de una estrategia para erosionar los pilares en los que se asienta la cultura política francesa y transformar al partido de Macron, La República En Marcha, en una fuerza dominante.

Las palabras de Edouard Philippe sobre Macron no siempre han sido generosas. En enero, durante la campaña presidencial, escribió una columna para el periódico Libération en el que respondía a aquellos que comparaban a Macron con el expresidente de Estados Unidos John F. Kennedy. Philippe aseguró que a Macron le faltaba el carisma del norteamericano y que su discurso estaba lleno de promesas vacías: "No asume ninguna responsabilidad, pero lo promete todo con el ardor de un conquistador juvenil y el cinismo de un veterano".

Como colofón, en febrero, Philippe escribió que Macron era "un representante emblemático del establishment". Sin embargo, en mayo, cuando ya era un firme candidato para llevarse la victoria en la primera ronda, las opiniones del nuevo primer ministro se enfriaron y se tornaron en consejos: "Tendrá que ser atrevido. Tiene que salir del viejo, cómodo e institucionalizado eje derecha-izquierda para constituir una mayoría de nuevo cuño. El camino va a ser estrecho y arriesgado. Es difícil que el sistema deje que esto suceda fácilmente".

Solitario y discreto

Edouard Philippe fue parte de la campaña presidencial de Los Republicanos hasta principios de este año, cuando dimitió después del escándalo de corrupción que salpicó al candidato del partido, François Fillon. Antes, Philippe era parte del equipo de Alain Juppé, el rival de Fillon en las primarias del partido conservador.

Hijo de profesores, Edouard Philippe fue al colegio en Alemania. Los que lo conocen dicen que sus ideas centristas concuerdan con la visión de Macron, y que no hay peligro de que se produzca una lucha de egos. "Es un trabajador brillante, un poco solitario y discreto, pero sólido", dice de él un amigo que no quiere ser nombrado.

Además de su pasión por el boxeo (entrena tres veces a la semana), el nuevo primer ministro de Francia tiene dos cosas más en común con Macron: haber pasado por la elitista Escuela Nacional de Administración; y que su primer jefe en la política fue Michel Rocard, un primer ministro socialista para el que ambos trabajaron cuando eran estudiantes, antes de que Philippe se uniera a la derecha.

En el apartado profesional, Philippe fue director de relaciones públicas de Areva, un conglomerado empresarial del sector de la energía nuclear, entre 2007 y 2010. Sus socios le describen como un hombre discreto: "No es un hombre que vaya a darte palmaditas en la espalda, pero es muy ingenioso", dice Benoist Apparu, compañero de Philippe en el equipo de Juppé.

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