Internacional

Islandia, en riesgo de perder un idioma ignorado desde Europa y asediado por el inglés de los ordenadores

  • La exclusión del islandés de la tecnología digital supone un problema
  • El islandés es uno de los idiomas menos apoyados desde Europa
  • Ayudar a los desarrolladores costaría en torno a 8 millones de euros
Carteles en islandés. Foto: Getty

Con tan solo una palabra los islandeses son capaces de decir "fuertes nevadas con grandes copos que ocurren en un viento tranquilo"; 'hundslappadrifa' es uno de los vocablos que la lengua más arcaica de las germánicas sigue utilizando. Reacios a actualizar su vocabulario o a importar palabras de otros idiomas, los 330.000 habitantes de la isla defienden su idioma y si llegan nuevos conceptos, se inventan su propia manera de decirlo para mantener su esencia. Lo exhiben ante los turistas -cada vez más- e intentan que el inglés, que también dominan, se haga más hueco del que ya le dan los jóvenes del país. Pero sus esfuerzos parece que se ahogan por la poca atención que muestra Europa por preservarlo.

Si un islandés llega a su lugar de trabajo y ve un cartel en el que está escrita la palabra 'solarfri', buenas noticias: la tarde quedará libre para disfrutar del buen tiempo. Pero este signo de identidad del que presumen los vikingos de Islandia no está presente en los programas informáticos. Los ordenadores hablan en inglés y no entienden el islandés. Por eso, la continuidad de la lengua islandesa corre peligro.

Algunos lingüistas consultados por la revista Time temen estar ante el principio del fin del islandés, muy fiel a como sonaba en sus orígenes. Ya hay adolescentes islandeses en ReyKjavik, la capital, que utilizan el inglés como idioma para comunicarse entre sí. Vigdis Finnbogadottir, expresidenta del país, ha reconocido a la agencia AP que se necesitan medidas de protección al islandés, entre ellas, apuesta por que la lengua de Islandia se incluya en la tecnología digital. "Sin el esfuerzo, el islandés terminará en la canasta del Latín".

Un informe de la Alianza Multilingüe de Tecnología de Europa señala que el islandés es uno de los idiomas menos apoyados por Europa, como ocurre también con el gaélico irlandés, el letón, el lituano o el maltés. Ni siquiera Siri, el asistente por voz de los usuarios Apple que sabe de todo, entiende el idioma de la isla nórdica. Alexa, el nombre para esta función de Amazon, tampoco, aunque el gigante de las compras online estaría buscando un lingüista para adaptarse al islandés.

El Ministerio de Educación de Islandia estima que se necesitarían cerca de 1 billón de coronas islandesas, esto es unos 8 millones de euros, para financiar la creación de una base de datos de acceso abierto que ayude a los desarrolladores de tecnología a adaptar el islandés como opción lingüística. En este sentido, el debate ya ha llegado al Parlamento. Svandis Svavarsdottir, miembro del Movimiento Verde-Izquierda pidió al Gobierno no sopesar el gasto porque el patrimonio cultural de la nación está en juego. "Si esperamos, ya será demasiado tarde".

"No ser capaces de hablar islandés a los frigoríficos activados por voz, a los robots interactivos o a dispositivos similares sería otro campo perdido", asegura el profesor de Economía de la Universidad de Islandia Asgeir Jonsson. Sin esta adaptación, la perpetuación de uno de los signos de identidad más fuertes de la peculiar Islandia está en riesgo. Pero el peligro también reside en la contratación de extranjeros, un apoyo extra al peso del inglés que ya provoca que algunos niños no nazcan en un ambiente exclusivo de islandés.

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