Innovación Oncológica

El impulso de la I+D+i en oncología en nuestro país

  • Se calcula que en España fallecerá una persona de cáncer cada cuatro minutos
  • Estamos ante un problema de salud pública que requiere máxima atención
  • El I+D+i es clave para el desarrollo de fármacos y tecnologías para cambiar

La oncología médica del siglo XXI se basa en tres pilares: investigación, oncología de precisión y colaboración multidisciplinar. Manuel Ruiz Borrego, presidente de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM) y coordinador de la Unidad de Cáncer Mama del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, cuenta que la inclusión de nuevos tratamientos terapéuticos y terapias avanzadas en la oncología médica ha supuesto un nuevo paradigma en el abordaje del cáncer.

Hay un marcado incremento de la eficacia de estos tratamientos en determinados tumores y un aumento destacado de la supervivencia. "Estamos viendo ya avances importantes en patologías que estaban algo huérfanas, como el cáncer de pulmón, mientras que en otras, como el cáncer de mama, que ya tenían un importante desarrollo desde el punto de vista de los resultados de las terapias, se está dando un paso adelante en mejorar esos resultados. El impulso de la I+D+i tiene mucho que ver en ello.

El modelo de investigación oncológico en nuestro país es muy diverso. La biopsia líquida, las nuevas terapias dirigidas, los biomarcadores de respuesta incluyendo estudios genómicos del tumor y los fármacos inmunológicos han adquirido especial relevancia en los últimos años. Se va por la senda de la investigación clínica centrada en los pacientes con cáncer pensando en su cuidado integral, en largos supervivientes y en la calidad de vida de los mismos.

Cada vez más, se necesita una colaboración multidisciplinar entre los distintos especialistas. La oncología de precisión conlleva a tratamientos cada vez más específicos y personalizados para cada paciente, desde el mismo momento del diagnóstico.

El gasto sanitario en España es de un 9% del PIB aproximadamente. Los sectores biotecnológicos, farmacéutico y de equipamientos médicos son una parte importante de la economía española. Estos sectores contribuyen desproporcionadamente a las exportaciones de alta tecnología, a la inversión en I+D y a la oferta de empleo cualificado. "La oncología es una de las áreas terapéuticas de mayor interés farmacéutico y biotecnológico, y su importancia no ha parado de aumentar en los últimos años", asegura Ruth Vera, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

La oncología es una de las áreas terapéuticas de mayor interés farmacéutico y biotecnológico, según la presidenta de SEOM

Cuestionada por nuestras grandes cifras de la investigación oncológica; Vera precisa que el gasto en I+D en España es aproximadamente el 1,2% del PIB. Las asignaciones presupuestarias del sector público español en I+D se redujeron un 28% en el período 2010-2016, de 178 a 130 euros por habitante al año. "Desde 2008, la financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y el Instituto de Salud Carlos III en investigación en cáncer en las distintas áreas temáticas y retos sociales del Plan Estatal de I+D+I ha permanecido relativamente estable, mostrando una pequeña reducción del 5%", informa. Destaca el importante incremento de la financiación filantrópica en el ámbito del cáncer, "que se ha multiplicado y que previsiblemente seguirá aumentando".

Enrique Grande, jefe del Servicio de Oncología Médica y director de Investigación Clínica en MD Anderson Cancer Center Madrid, ofrece datos globales. "Se estima que al año se invierte 50 billones de dólares destinados a la investigación en cáncer. No sólo esta inversión está dedicada a nuevos fármacos sino también a estrategias de prevención y al desarrollo de biomarcadores o factores que nos sirvan para identificar qué pacientes van a responder mejor a determinados tratamientos", especula. En lo que a nuestro país se refiere, el nivel de inversión es más modesto. Detalla que "la inversión total en I+D+i es de aproximadamente 286 euros al año por habitante, de los cuales unos 48 euros serían los destinados a investigación en cáncer". Alemania invierte 1.124 euros, mientras que Francia 750 euros.

¿En qué momento se encuentra el impulso de la I+D+i en oncología en España? Grande contesta que, en el año 2017, la inversión pública en I+D+i en España fue un 4% menor que la del año 2007. "Desde el año 2008, la financiación pública del Instituto de Salud Carlos III en investigación en cáncer se ha reducido un 5%", critica. Si bien, le consta que se están haciendo esfuerzos en una mejor optimización de dichos recursos y para que se premien los grupos de trabajo en base a méritos y productividad. Le gustaría que en el futuro se pudiesen mejorar estas cifras si la situación económica lo permite. Lo que invirtamos hoy se percibirá en el futuro.

Por su parte, Xosé Bustelo, presidente de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA), advierte de que, "si no fuera porque los grupos españoles tienen una alta capacidad de captación de fondos del extranjero, el sistema habría colapsado hace tiempo". Entre 2013 y 2017, los investigadores españoles en cáncer lograron captar 161 millones de euros adicionales de fondos europeos. Por otro lado, las asociaciones de pacientes y las organizaciones sin ánimo de lucro aportaron a la investigación en cáncer un total de 147 millones a lo largo de dicho quinquenio.

De acuerdo con sus datos, la inversión en el sistema de I+D+I ha caído en España cerca de un 20% a lo largo de esta última década. En los restantes países de la Unión Europea, ha subido una media del 25%. Y en países como Alemania y Reino Unido, estos aumentos han alcanzado casi un 40%. "O cambiamos la situación a corto plazo o quedaremos fuera progresivamente del ámbito de la innovación en cáncer tanto a nivel de investigación, tratamientos hospitalarios y empresas", avisa. Bustelo opina que un valor añadido de nuestro sistema es "la alta capacitación" de los científicos que se dedican a la investigación en Oncología. Gracias a esa capacitación y grado de competitividad internacional, "los científicos españoles están entre los mejores en cuanto a captación de financiación internacional tanto de la UE como de otras agencias".

En una encrucijada

Su conclusión es que "estamos en una encrucijada". El sistema de I+D+i ha sido sometido a un estrés de materiales muy fuerte como consecuencia de la bajada en financiación, el aumento de la burocracia y el caos en las convocatorias de proyectos. Esto lo denunció la ASEICA en su Manifiesto por la Ciencia del mes de mayo, al que se adhirieron múltiples centros de investigación, sociedades científicas, científicos a título individual y más de 250.000 ciudadanos.

Desde la Federación de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), valoran, en línea con su último Estudio de Mercado del Sector de la Tecnología y Sistemas de Información Clínica 2018, que el nivel de I+D+i en España es muy bajo. Se basan fundamentalmente en "la alta presión asistencial como consecuencia del déficit en equipos existente". Alegan que, hace un par de años, la obsolescencia del parque instalado se renovó notablemente gracias a la donación de la Fundación Amancio Ortega, aunque las máquinas no están todavía instaladas en su totalidad. Tecnologías como Resonancia Magnética (RM), mamografía y Tomografía Computarizada (TC) se vieron beneficiadas por dicha donación, que asimismo liberó fondos corrientes para invertir en otras como radiología general e intervencionista y ecografía.

El informe asegura que, durante 2018, la inversión en renovación de tecnología en los hospitales tanto públicos como privados se centró en el mercado de reposición por debajo de la tasa de renovación sostenible para mantener el perfil de actualización tecnológica. Esta situación impediría corregir el nivel de obsolescencia, dejando sin resolver el déficit tecnológico del sistema sanitario.

Muestra de la necesidad de esta renovación tecnológica es que el uso de la mamografía disminuye la mortalidad por cáncer de mama sensiblemente para el grupo de mujeres entre los 50-69 años, según señalan algunos estudios y publicaciones respecto a esta técnica. El ejemplo de concienciación y diagnóstico precoz mediante mamografías para la detección del cáncer de mama es perfecto para demostrar que hay capacidad de curar a pacientes porque se diagnostica el tumor "a tiempo", algo que de otra manera se hubieran diagnosticado cuando ya se ha dado metástasis en otro órgano.

Por otro lado, los últimos desarrollos en estaciones de post-procesado de imágenes permiten, con nuevos software, el tratamiento digital y personalización diagnóstica de los usuarios a través de herramientas de navegación que aportan una mayor capacidad y efectividad diagnóstica.

Alfredo Carrato, catedrático y jefe de Servicio en Oncología Médica del Hospital Universitario Ramón y Cajal, aclara que el trabajo multidisciplinar es una realidad en la mayoría de los centros de investigación, incluidos los hospitales, que lo han incorporado a su práctica asistencial. Reflexiona sobre los tipos de cáncer que más nos preocupan: "Deberían ser los que no se curan y tienen una elevada mortalidad". Con el continuo avance en el conocimiento de la biología de los distintos tipos y subtipos de cáncer, se identifican dianas que propician el desarrollo de fármacos que incrementan la eficacia de los tratamientos, prolongan la supervivencia de los pacientes y permiten una cirugía con intención curativa que antes no era factible.

Reclamo de un nuevo plan de cáncer nacional 

La inmunoterapia, que consiste en despertar al sistema inmune del individuo para que reconozca como extraño al tumor y lo ataque, ha irrumpido como una opción terapéutica importante. Es un escenario complejo donde múltiples opciones y combinaciones se están desarrollando en estudios preclínicos y ensayos clínicos para lograr una respuesta en las situaciones donde inicialmente no se produce. La identificación de biomarcadores pronósticos y predictivos de respuesta a los distintos tratamientos, incluida la inmunoterapia, es otro foco importante de atención. El desarrollo de programas de cribado en poblaciones de alto riesgo es un reto importante en tumores con alta tasa de mortalidad, como el adenocarcinoma de páncreas, que permitirá su diagnóstico temprano y disminuirá su letalidad.

Para tratar el cáncer metastásico, la inmunoterapia es lo más novedoso y prometedor que se puede brindar a un paciente a día de hoy. No obstante, no va a ser eficaz en todos los tumores ni en todos los pacientes. Buenos respondedores como tal a este tipo de tratamiento difícilmente alcanzan el 30% de los pacientes.

Carrato reclama un nuevo plan de cáncer nacional que articule la actividad de todos los centros asistenciales y de investigación, "dotado de los fondos necesarios para que se pueda desarrollar y lograr sus objetivos orientados a un beneficio social". Hace falta un apoyo desde la Administración y desde el sector privado. Hace falta un impulso a las I+D+i.

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