Industria

El fondo Atlas se perfila como favorito para comprar tres plantas de Alcoa

  • El grupo español Alibérico y el alemán Trimet se retiran de la puja
Un operario de Alcoa. Imagen de Bloomberg

El fondo de capital privado Atlas Holding se perfila como favorito para quedarse con las tres plantas que Alcoa ha puesto a la venta en España. Se trata de las fábricas de La Coruña, San Ciprián (Lugo) y Avilés (Asturias), dedicadas a la producción de aluminio primario. Atlas es ya propietario de la empresa española Aludium, que engloba otras tres antiguas fábricas de Alcoa adquiridas en 2014, en Amorebieta, en la provincia de Vizcaya, Alicante y Castelsarrasin (Francia).

Además, según explican fuentes próximas a la operación, es ya uno de los principales clientes de Alcoa en San Ciprián. Junto a esta firma están compitiendo, asimismo, otros dos fondos internacionales de inversión, cuyos nombres no han trascendido.

Sin embargo, se han retirado de la puja el gigante del aluminio español Alibérico, que iba hasta ahora aliado precisamente al 50% con Atlas Holding, y la alemana Trimet. La oferta de Alibérico y Atlas era ya la favorita, teniendo en cuenta que el grupo español aportaba la solidez y fiabilidad de un grupo industrial, tal y como había señalado, por ejemplo, el consejero de Empleo, Industria y Turismo del Gobierno asturiano, Francisco Blanco.

El potencial de Alibérico

Alibérico se había quedado ya dos fábricas de la antigua empresa pública de aluminio Inespal, que fue adquirida en 1998 por la estadounidense Alcoa. Se trata de una planta en Linares (Jaén), comprada en 2001, y otra en Sabiñánigo (Huesca), que Alcoa vendió al fondo alemán Bavaria y que éste traspasó a Alibérico en situación de quiebra en 2014. La empresa que dirige Clemente González Soler, con 35 filiales y 17 plantas que venden a un total de 60 países, consiguió rentabilizar ambas tras acometer un ambicioso plan de inversión y, por eso, era ahora una de las preferidas por Alcoa para quedarse con estas tres nuevas instalaciones.

Aunque Alibérico ha declinado hacer ningún tipo de valoración al respecto, en el sector se explica que uno de los problemas fundamentales para comprar estas tres instalaciones es la caída de los precios en el London Metal Exchange -el mayor mercado del mundo en opciones y contratos a futuro de metales no ferrosos- y los altos costes energéticos por el precio de la electricidad.

Con una facturación de 900 millones de euros y una plantilla de 2.200 trabajadores, tanto Alibérico como Trimet han entendido que la operación era así demasiado arriesgada, especialmente por el gran número de puestos de trabajo que hay en juego. La compañía alemana, que nació en 1985, pero hasta 2005 no inició su etapa de crecimiento tanto en su país de origen como al sur de Francia, es además competidora directa de las plantas por las que ahora se había interesado. Así, si hubiera comprado las fábricas de Alcoa, la adquisición tendría que haber sido analizada por los organismos supranacionales de Competencia, ya que tiene una producción similar en otros países comunitarios.

La operación de la venta de las plantas de Alcoa, cuyo mandato está gestionando el banco de negocios Goldman Sachs, podría producirse si todo sale como espera la multinacional con sede en Nueva York a lo largo del próximo mes de septiembre, dentro del proceso de segregación de negocios que está llevando a cabo.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0