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Vivienda social sí, pero sostenible

Que el Gobierno promueva vivienda social siempre es una muy buena noticia. Por eso, desde PEP, nos alegramos de que se haya anunciado la promoción de 5.000 viviendas por menos de 400 euros de alquiler al mes en Madrid, Valencia, Sevilla, Ibiza y Málaga.

Sin duda es una medida que busca contribuir a uno de los mayores déficits de nuestro país ya que la vivienda social solo representa un 2,5 por ciento del parque inmobiliario, uno de los más bajos de la Unión Europea. Aún no sabemos cómo serán estas viviendas y por eso, desde PEP, hacemos un llamamiento al Gobierno para que tenga en cuenta la importancia de construir de manera sostenible ya que las viviendas causan más del 50 por ciento de la contaminación de nuestras ciudades.

En este sentido, cada vez gana más defensores el edificio de consumo casi nulo, aquél que apenas necesita energía para mantener en su interior condiciones óptimas. Una de las vías más eficaces para hacer realidad este modelo de edificación viene de la mano del estándar Passivhaus, uno de los más completos y exigentes del mundo en sostenibilidad energética aplicada a la construcción y rehabilitación de edificios y viviendas.

Un edificio con certificación Passivhaus garantiza el consumo casi nulo de energía para la climatización permitiendo un ahorro energético de hasta el 90 por ciento; evita defectos en los edificios; alcanza excelentes niveles de confort térmico y acústico, así como una altísima calidad del aire interior. Además, disminuye sensiblemente la huella de carbono y otros daños ambientales derivados nuestro excesivo consumo energético.

La certificación Passivhaus garantiza un ahorro energético de hasta el 90 por ciento

La idea base es aprovechar al máximo el sol y la orientación del inmueble para captar la mayor energía posible. A partir de ahí, basta aplicar de forma coordinada y simultánea cinco principios básicos en la construcción del edificio: utilizar importantes niveles de aislamiento térmico; cuidar su diseño y ejecución eliminando los puentes térmicos, dando continuidad al aislamiento a lo largo de todo el edificio; incluir puertas y ventanas de altas prestaciones térmicas; garantizar la hermeticidad a la entrada de aire no deseado; y recurrir a una ventilación mecánica con recuperación de calor de alto rendimiento, que permite ventilar recuperando entre el 80 y el 90 por ciento de la energía que está dentro del propio inmueble.

Unos beneficios que permiten reducir la factura energética. La evolución de este tipo de edificios en nuestro país en los últimos años ha sido muy importante. Actualmente hay más de 80.000 m2 certificados en España y otros 283.000 m2 en marcha con compromiso de certificación Passivhaus. Hasta hace unos años podíamos asociar el estándar Passivhaus en nuestro país exclusivamente a edificios unifamiliares. Sin embargo, ya se han construido bloques de viviendas plurifamiliares, existiendo en estos momentos multitud de proyectos de este tipo en ejecución. También algunas administraciones autonómicas han apostado tanto por la rehabilitación como por la construcción de su parque de vivienda social bajo estándar Passivhaus. De hecho, en España hay actualmente 181 viviendas de protección oficial certificadas, 196 en marcha y otras 555 previstas.

Se tiende a hablar de sobrecostes en la construcción Passivhaus pero debe entenderse como una inversión ya que, en un plazo de 5 a 10 años, se recupera el dinero invertido con el ahorro energético. El importe de esta inversión suele estar entre el 3-8% en función del tipo de proyecto a realizar. La vivienda social es necesaria pero no a cualquier precio, sino que debe sustentarse en un proyecto sostenible que beneficie a toda la sociedad y permita al inquilino o propietario aprovechar sus ventajas en ahorro energético. Desde PEP, animamos a todas las administraciones públicas a que apuesten por edificios de consumo casi nulo bajo el estándar Passivhaus, uno de los más completos y exigentes del mundo.

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forum Comentarios 2

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Libertad Canaria
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Lo que nunca son sostenibles son las cuentas públicas, al final con todos estos iluminados ecosocialistas acabaremos siendo un país del tercer mundo muy insostenible.

Justamente Adelina Uriarte y su chiriguito Passivhaus es un ejemplo claro de la insotenibilidad que representa todos estos vividores del cuento.

Puntuación 2
#1
Usuario validado en elEconomista.es
Familiaemigrante
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En Contra

Una pregunta: Que es PEP?

"Desde PEP esto", "desde PEP aquello"..... es esto un cortapega de la revista mensual de alguna entidad de certifacion "Passivhaus"?

Los columistas siguen de vacaciones esta semana o que?

Puntuación 2
#2