Firmas

Por qué no necesitamos una banca pública

  • Alberto Garzón quiere intervenir en la economía provisionando crédito
  • Los inversores privados están comprando deuda pública incluso a negativo

El líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, publicó este pasado lunes un artículo en el diario El País -que fue a su vez recomendado y aplaudido por el propio Pablo Iglesias- bajo el expresivo título de "Por qué necesitamos una banca pública". A su entender, el futuro Gobierno de España deberá reconvertir las nacionalizadas Bankia y Banco Mare Nostrum en un gran banco público para así alcanzar un doble objetivo: por el lado de la gestión de los activos bancarios, la entidad debería proporcionar líneas de crédito a "sectores productivos relevantes"; por el lado de la gestión de los pasivos bancarios, se centraría en "proteger a la ciudadanía y nuestros ahorros". Si el argumento así expuesto les parece vacuo, no esperen encontrar una mayor concreción en el texto original de Garzón: ahí termina toda su narración.

Sea como fuere, el líder de IU está apostando por proporcionar al Estado una herramienta con la que intervenir en la economía a través de la provisión de crédito: en otras palabras, la banca pública se dedicaría a otorgar crédito a aquellos sectores productivos que el Gobierno de turno quiera promover. La cuestión, claro está, es por qué necesitamos un banco público para que esos "sectores productivos relevantes" obtengan la financiación que necesitan para desarrollarse: ¿por qué no optan simplemente por captar esa financiación en los amplísimos mercados financieros? ¿Qué les puede aportar de novedoso o de diferente un banco público a esos "sectores productivos relevantes"? En realidad, la función de la banca pública sólo puede ser la de financiar aquellos proyectos productivos que la banca privada (y otros potenciales inversores privados) se niega a financiar o, al menos, hacerlo en condiciones mucho más laxas (tipos de interés más bajos, menores garantías, mayores plazos de devolución...). Pero, ¿por qué motivo se niegan los inversores privados a financiar tales "sectores productivos relevantes"? ¿Estamos acaso ante algún tipo de conspiración antipatriótica o de absoluta ceguera profesional que necesite ser contrarrestada mediante la decidida intervención del Estado?

Durante muchos años, Alberto Garzón estuvo defendiendo la tesis de que la economía real no recibía crédito de inversores privados porque a éstos les resultaba mucho más rentable especular en la economía financiera: es decir, el capital se quedaba estancado en el mundo financiero, aislándose del mundo real verdaderamente productivo (en su artículo en El País, de hecho, Garzón sigue criticando la "desconexión" entre la economía real y la financiera). Sin embargo, semejante argumento no resulta en absoluto defendible a día de hoy: actualmente, los inversores privados están comprando deuda pública incluso a intereses negativos, lo que demuestra que las rentabilidades con las que muchos de ellos se conforman son nulas. ¿Por qué, entonces, creemos que esos mismos inversores no se lanzarían a financiar los sectores que el Gobierno de turno considere "relevantes"?

Pues, simple y llanamente, porque son sectores considerados como ruinosos o excesivamente arriesgados por la totalidad de millones de potenciales inversores que se juegan su dinero o el de aquellas personas que voluntariamente se lo han cedido para que se lo gestione: por todos salvo, oh casualidad, por el único inversor que se juega el dinero que ha extraído coactivamente a los demás, esto es, el Estado a través de su banca pública. ¿No será, acaso, que lo que Garzón llama "sectores relevantes" no son más que "caprichos ideológicos" sin fundamento económico alguno?

Y, en efecto, de eso trata la banca pública: de promover políticamente lo que al burócrata le interesa promover. El conjunto de los contribuyentes pagaremos sus caprichos mediante la continuada socialización de sus pérdidas. La seguridad que a los ahorradores les proporciona esa banca pública no es la que procede de haber inmovilizado su capital en proyectos productivos seguros y rentables, sino la que deriva de la capacidad del Estado para expoliar al ciudadano y cubrir con los ingresos tributarios aquellos fiascos vinculados a la promoción de sus ruinosos "sectores relevantes".

Ciertamente, uno podría mantener ciertas dudas razonables con respecto al razonamiento anterior: tal vez, podría pensarse, la banca pública no sea tan mala como el sentido común nos indica. O, mejor dicho, uno podría mantener ciertas dudas razonables al respecto en casi cualquier país del mundo... salvo en España.

A la postre, una sociedad que acaba de sufrir en sus propias carnes el completo desastre de esa banca pública llamada "cajas de ahorro" debería ser bastante consciente de que no deberíamos volver a las andadas: por mucho que los políticos aspiren a contar con títeres financieros en forma de banca pública para sufragar sus caprichos ideológicos o sus pelotazos oligárquicos, los ciudadanos deberíamos oponernos frontalmente a ello.

No más politización financiera. No con nuestro dinero: si quieren su banquito, que lo monten con el suyo.

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comentariosforum13
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Sonia
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No hubiera estado de más que el autor de este buen articulo hubiera escrito cuales son los sectores relevantes a lis que se refiere Garzon. Si no se indican, el lector no lo entiende completamente y es una pena porque el articulo es muy bueno.

Puntuación -3
#1
paco
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claro,así,la pasta siempre para ellos y para nosotros,la faena,como siempre.bueno,faena el que la tenga.mal artículo,demagógico como siempre.

Puntuación -44
#2
enterao
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Porque si la hubiera, los "enteraos" como tu no podrían vivir del cuento del "liberalismo", mientras viven de las subvenciones públicas, y de las subvenciones encubiertas de las empresas a las que ensalzan.

Puntuación -41
#3
AAA
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Pues yo creo que una banca pública gestionada por funcionarios, sin políticos, podría funcionar bastante bien. Podría dar créditos baratos a pymes y autónomos.

Puntuación -34
#4
yomismo
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El Sr. Rallo cargando contra lo público, sorprendente. Ya nos queda claro que lo público es una caca y lo privado maravilloso. Parece mentira que el ser humano sea capaz de lo maravilloso y lo demoniaco al mismo tiempo.

Puntuación -23
#5
asamin
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Para el núm,. 1 Pues ya te lo ha dicho, negocios ruinosos próximos a su ideología.

Puntuación 20
#6
asamin
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Veo que aquí hay demasiados, que tiene una idea enfermiza de lo público, ¿ cuando se va a enterar la gente que los público lo estamos sosteniendo los trabajadores productivos Españoles ? señores lo publico nos cuesta un ojo de la cara, y parte del otro, que lo público no es productivo, contra mas grande sea el sector público, peor va a ser el estado del bienestar, porque no se va a poder mantener.

Puntuación 28
#7
Gilberto
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Es sencillo, la función de la Banca pública que defiende Garzón es evitar los excesos de flujo de crédito en actividades no productivas donde existen rentabilidades para los inversores privados o centrar estas lineas de crédito en otros sectores donde a pesar de su baja rentabilidad ofrezcan una mayor sostenibilidad a largo plazo para el conjunto de la región y no mayor sostenibilidad para el inversor.

Por que el autor parte de la premisa de que el objetivo del banco público y los inversores privados es el mismo y no es así. El inversor privado busca rentabilidad el público está sujeto al Estado y su objetivo debería ser la mejora del bienestar social.

Hace 10 años, donde estaba el crédito? En el ladrillo.. Eso es la racionalidad de los inversores, no hay más.

Puntuación -12
#8
No me vetes
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Es sencillo, la función de la Banca pública que defiende Garzón es evitar los excesos de flujo de crédito en actividades no productivas donde existen rentabilidades para los inversores privados o centrar estas lineas de crédito en otros sectores donde a pesar de su baja rentabilidad ofrezcan una mayor sostenibilidad a largo plazo para el conjunto de la región y no mayor sostenibilidad para el inversor.

Por que el autor parte de la premisa de que el objetivo del banco público y los inversores privados es el mismo y no es así. El inversor privado busca rentabilidad el público está sujeto al Estado y su objetivo debería ser la mejora del bienestar social.

Hace 10 años, donde estaba el crédito? En el ladrillo.. Eso es la racionalidad de los inversores, no hay más.

Puntuación -10
#9
Ale
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#Para el Nº 8 y 9

El planteamiento que haces, a nivel teórico, podría ser aceptable, pero tiene varios peros:

1º) Hablas de que el dinero estaba en el ladrillo. Precisamente, la mayor parte de ese dinero provenía de las cajas de Ahorro, bancos públicos que tenían una función social...

2º) La banca necesita rentabilidad para poder existir y operar, de acuerdo a los criterios de solvencia. Si sólo se centran en negocios socialmente sostenibles, pero sin rentabilidad, están condenados a la quiebra.

3º) ¿Tienen la suficiente formación los políticos para dirigir un banco de este tipo? Otra vez el ejemplo de las cajas...

4º) Si la actividad es no productiva, difícilmente sea rentable para el inversor privado. ¿Cómo obtendría el retorno de su inversión?

Puntuación 19
#10
Gilberto
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Las cajas de ahorro no fueron públicas, que tuvieran políticos en su consejo de administración o tuvieran que destinar dinero a obras sociales no quiere decir que sean de carácter público ni nada por el estilo. Es cierto lo que dices que fueron las que más invirtieron en el ladrillo pero por el hecho de que actuaron como bancos. Que diferenciaba una caja de ahorros a un banco en ese momento? Un cartel que ponía que destinaban X miles de € a una asociación? Porque su metodología era la misma.

Respecto al punto 2, está claro que una entidad necesita de solvencia para continuar el negocio, aquí nadie ha dicho que el banco público ofrezca líneas de crédito a interés 0 para empresas ni que ofrezcan un 10% de rentabilidad en fondos de inversión. Un banco público puede conceder créditos a un 3% o bien ofrecer un 1 de rentabilidad en un fondo de inversión. Está claro que no es tan atractivo pero sigue obteniendo beneficios y decirte que el papel fundamental del banco sería de conductor del flujo del crédito.

Quién ha dicho que deben ser políticos que lo dirijan, Draghi se encuentra afiliado algún partido actualmente?

Y con respecto a la actividad no productiva, no puede ser productiva hoy. Si se invierte es para que en el futuro se espere que sea productiva. Ejemplo: Se puede incentivar el sector de ahorro energético a través de nuevas tecnologías o fuentes alternativas. Quién esta inviertiendo actualmente esto? Justamente las empresas que suministran la energía tradicional. Un plan de una línea de crédito a este sector favorecería la constitución de nuevos proyectos ajenos a las empresas tradicionales que permitirían acelerar el crecimiento de esto.

Ni planteamiento teórico ni práctico, si realmente se quiere se buscan alternativas

Un saludo

Puntuación 4
#11
yomismo
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7, estas en contra del sector público y a favor del estado del bienestar, como se puede vivir con semejante antinomia?

Puntuación 2
#12
TodosAlBus
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Mientras las Cajas de Ahorro fueron "banca pública" funcionaron bien y dieron muchas oportunidades de futuro .... en cuanto paso de ser "baca pública" a "banca política" se fue todo al garete.

El artículo ni me molesto, sera el típico cuento de hadas liberal sobre todos los males de otra cosa que no sea ser un neocon más o menos edulcorado, esto viene siendo lo mismo que el comunismo, sobre el papel es divino, en la practica un mojón como el sombrero de un picador donde cuatro gatos viven bien a costa del resto.

Puntuación 3
#13