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Especial Recuperación Económica

El turismo se esfuerza por consolidar un modelo sostenible y responsable

  • Las empresas y actores que conforman este sector trabajan por afianzar un modelo que asegure su continuidad y competitividad y que posicione al turismo español como un destino seguro y sostenible
Una mujer consulta el mapa de una ciudad. Foto: iStock

La pandemia de Covid-19 ha tenido un impacto innegable en todas las actividades económicas, siendo el turismo uno de los sectores especialmente perjudicados. Más de 1.400 millones de personas viajaron por el mundo durante 2019 según la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Todo un fenómeno económico y social que lleva experimentado, en las últimas décadas, un continuo crecimiento y una profunda diversificación. A nivel global, el número registrado de llegadas de turistas no ha parado de incrementarse en los últimos años: la última gran subida fue de un 9,7% entre 2017 y 2019.

Precisamente, como bien señala la OMT, hoy en día, el volumen del turismo iguala o, incluso, supera al de las exportaciones de petróleo, productos alimentarios o automóviles. Así, esta industria se ha convertido en uno de los principales actores del comercio internacional y representa, de igual modo, una de las principales fuentes de ingresos de numerosos países en desarrollo, pues su expansión tiene también efectos positivos en otros sectores relacionados, como la construcción, la agricultura o las telecomunicaciones.

Concretamente en España, se trata de una de las áreas de actividad que más riqueza aporta a la economía -el peso del turismo alcanzó los 147.946 millones de euros en 2018, lo que supuso el 12,3% del Producto Interior Bruto (PIB), según el Instituto Nacional de Estadística (INE)-.

Además, las ramas características del turismo generaron 2,62 millones de puestos de trabajo, el 12,7% del empleo total. En lo relativo a la llegada de turistas, nuestro país recibió 83,7 millones de visitantes el año pasado, lo que supone un 1,1% más que en 2018, según la encuesta Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), publicada por el INE, mientras que, en lo referente al gasto turístico, se alcanzó en 2019 la cifra de 92.278 millones de euros, un 2,8% más que en el periodo anterior, de acuerdo con la encuesta de Gasto Turístico (Egatur). 

Asimismo, el tráfico de viajeros también experimentó en 2019 un gran crecimiento -4,4% más respecto a 2018-. De este modo, los aeropuertos de la red de Aena cerraron el año con más de 275,2 millones de pasajeros, el mejor registro de su historia. De esta cifra, 188,8 millones de personas realizaron vuelos internacionales, un 3,5% más que en el periodo anterior, y 85,5 millones fueron nacionales, un 6,4% más. El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas registró el mayor número de pasajeros en un año, con un total de 61,7 millones y un incremento del 6,6% con respecto a 2018. En cuanto al número de operaciones, en 2019 se operaron más de 2,3 millones de movimientos (2.360.957), un 2,6% más que en el año anterior.

A pesar de que la situación actual continúa siendo muy delicada, debido a la segunda ola de la pandemia y las restricciones a la movilidad -tanto a nivel nacional como las que siguen imponiendo muchos países de nuestro entorno-, las empresas que conforman el sector turismo siguen trabajando en las nuevas propuestas para un retorno a la actividad. Ya dieron buena muestra todo el verano de las medidas implantadas para proteger a los consumidores durante sus viajes vacacionales.

El peso del turismo alcanzó en 2018 los 147.946 millones de euros, es decir, el 12,3% del PIB, según el INE

Ejemplo de ello ha sido la cadena hotelera española con mayor presencia tanto a nivel nacional como internacional: Meliá Hotels International. El grupo -con 326 hoteles (130 en España) y 82.000 habitaciones- puso en marcha en todos sus establecimientos un nuevo protocolo bajo el título Stay safe with Meliá, con el objetivo de garantizar plena seguridad para colaboradores y clientes, reducir el contacto en las interacciones cliente-colaborador, optimizar los procesos operativos y adaptarse a las nuevas necesidades de los clientes, lo que le llevó a desarrollar nuevas medidas de limpieza, higiene y distanciamiento social. 

Por su parte, otro de los grandes grupos de España, NH Hotel Group, ha creado Feel Safe at NH, un conjunto de medidas aprobadas por expertos en seguridad y diseñadas para reducir los riesgos durante la estancias de los huéspedes en sus hoteles. Entre ellas destaca el sello SGS (Société Générale de Surveillance) de supervisión de desinfección y comprobación de limpieza; señalética de seguridad y rediseño de zonas comunes para cumplir las normas de distanciamiento social; protocolos de purificación de aire y agua; servicios de restauración adaptados a la situación actual; o servicios digitales avanzados para, por ejemplo, realizar online tareas como el check-in, el check-out y la selección de habitación.

Medidas para reactivar el sector

El pasado mes de junio, el Gobierno presentó el Plan de Impulso del sector turístico: hacia un turismo seguro y sostenible pos-COVID-19, con el objetivo de posibilitar su recuperación, paliar, en la medida de lo posible, los efectos adversos de la pandemia sobre su actividad, y asegurar la continuidad y competitividad del sector. 

El plan -dotado con 4.262 millones de euros- consta de 28 medidas que se articulan en torno a cinco líneas de actuación: la recuperación de la confianza en el destino (un destino 360º seguro), la puesta en marcha de medidas para reactivar el sector, la mejora de la competitividad del destino turístico, la mejora del modelo de conocimiento e inteligencia turística y una campaña de marketing y promoción.

Tras su difusión, muchos organismos del mundo del turismo dieron a conocer sus valoraciones al respecto, como fue el caso de Exceltur -Alianza para la Excelencia Turística-. Esta asociación señaló en un comunicado que era un primer paso del largo recorrido para asegurar la reactivación y supervivencia del sector, pero que quedaban flecos sueltos como, por ejemplo, los términos de la extensión de los ERTE, medidas para asegurar la liquidez, mecanismos alternativos a los bonos canjeables, concretar el alcance de las ayudas de la Unión Europea y sus aplicaciones para el sector, así como medidas para incentivar a corto plazo el consumo turístico interno, entre otros puntos.

Asimismo, otras instituciones han ido sumando su granito de arena con propuestas presentadas a las autoridades, como la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), quien propuso en junio diferentes medidas a través de la comparecencia de su presidente, Jorge Marichalar, en el Congreso de los Diputados, en el seno de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica. Para hoteleros, destacó la necesidad de prorrogar los ERTE y establecer períodos de carencia de 12 meses en los préstamos hipotecarios, mientras que para los viajeros españoles puso sobre la mesa la importancia de generar ayudas para que pudiesen disfrutar de sus vacaciones, y para los trabajadores del sector acentuó la importancia de la formación para las personas sumidas en ERTES y de la prevención de riesgos laborales para evitar rebrotes.

De igual manera, desde la Mesa del Turismo han diseñado una estrategia para mantener a flote el turismo en tanto en cuanto pueda contenerse sanitariamente la pandemia. Un plan que se despliega en cinco paquetes de medidas que incluyen 21 propuestas concretas para lograr la subsistencia del sector turístico.

Las empresas que forman el sector siguen trabajando en nuevas propuestas para un retorno a la actividad

Por su parte, la CEOE y la firma de servicios profesionales EY presentaron, el pasado mes de septiembre, el informe Gestión de la crisis turística provocada por la COVID-19, que incluye propuestas inspiradas en las intervenciones de los líderes del sector en la Cumbre Empresarial de CEOE de junio de 2020, otras demandas de representantes del ámbito turístico y las mejores prácticas internacionales. Entre ellas destacan diferentes medidas para facilitar la liquidez de las empresas, impulsar la demanda en el sector turístico, así como contener los costes operativos de las compañías.

Nuevas tendencias

Al mismo ritmo que el virus rompía el orden mundial, los ciudadanos cambiaban sus preferencias y formas de consumo, lo que ha tenido también un impacto en el turismo. Expertos en la materia advierten de que muchas de estas tendencias se mantendrán a corto plazo, como la apuesta por el turismo de proximidad, de duración más corta y con un mayor contacto con la naturaleza. Como apuntaba a este periódico el profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Joan Miquel Gomis, en julio, "los viajes de proximidad generan mayor confianza psicológica, más sensación de control y menos gasto entre los viajeros y, por tanto, pueden recuperarse antes".

Asimismo, en un contexto donde se tienen en cuenta cada vez más las cuestiones medioambientales, la apuesta por el turismo sostenible es otra de las grandes tendencias del sector. De hecho, los viajeros se preocupan por buscar opciones que minimicen su impacto negativo en el medio natural.

Sea como fuere, lo cierto es que el turismo tardará en alcanzar el nivel cosechado años anteriores. Mientras, las diferentes empresas y actores que lo conforman trabajan por afianzar un modelo que asegure su continuidad y competitividad y que posicione al turismo español como un destino seguro y sostenible.

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