Especial medio ambiente

El cuidado del entorno, una prioridad estratégica para Ence

La compañía Ence Energía y Celulosa, líder europeo en producción de celulosa de eucalipto, gestiona superficies forestales siguiendo los criterios de sostenibilidad y responsabilidad empresarial más exigentes y reconocidos a nivel internacional. Esto le ha llevado a convertirse en la organización líder de nuestro país en la gestión integral y responsable de superficies y cultivos forestales. Y no solo eso, sino que Ence también es la primera empresa española en producción de energía renovable con biomasa forestal y agrícola.

Este compromiso por la sostenibilidad se hace patente en las biofábricas de celulosa que la empresa tiene en Pontevedra y en la localidad asturiana de Navia, donde el proceso productivo se basa en la utilización de materias primas naturales, renovables y autóctonas. Concretamente, madera de eucalipto cultivada en plantaciones sostenibles certificadas y comprada en su totalidad a más de 1.800 productores forestales gallegos o asturianos. El respeto de dicho proceso por el medio ambiente viene avalado por las normas ambientales europeas más estrictas y, además, permite generar la energía necesaria para la producción de la celulosa con la que se fabrican productos reciclables. Esto contribuye al desarrollo de la economía circular, basada en la máxima reutilización de los recursos para cuidar el entorno natural.

Tanto la biofábrica de Pontevedra como la de Navia disponen de rigurosos mecanismos de análisis y vigilancia de su efluente y emisiones para garantizar un mínimo impacto sobre los ecosistemas. Y es que su Sistema Integrado de Gestión responde a las normas ISO y está certificado por Aenor.

Asimismo, están adheridas al Reglamento EMAS de la Unión Europea -siendo la pontevedresa la primera fábrica de Galicia en acceder a este exigente compromiso voluntario- y cuentan con ecoetiqueta oficial de los países nórdicos, Nordic Swan, el sello ecológico más reconocido de la industria del papel.

En el caso de Pontevedra, además, la Demanda Química de Oxígeno (DQO), el indicador más importante a la hora de medir la calidad del efluente líquido, mejoró en un 36 por ciento el límite establecido por la Autorización Ambiental Integrada de la biofábrica en el primer semestre de 2018; mejorando también en un 77 por ciento el límite máximo que marca la normativa europea BREF de mejores prácticas ambientales del sector de la celulosa.

Una iniciativa pionera

Ence puso en marcha en 2017 el Decálogo para la Sostenibilidad de la Biomasa como Combustible, un proyecto pionero con el que la compañía garantiza su compromiso con la sostenibilidad en la utilización de la biomasa y el cuidado del medioambiente en el aprovechamiento de esta fuente renovable de energía.

La empresa -que cuenta con una capacidad de generación de 170 megavatios en sus plantas independientes de energía, a los que se añaden 110 megavatios en sus plantas de cogeneración y generación de sus biofábricas de celulosa- genera energía con biomasa de baja emisión a través de siete plantas de producción: dos en Huelva, dos en Córdoba, una en Mérida, una en Jaén y una en Ciudad Real.

Dichas plantas se alimentan exclusivamente de biomasa de origen agroforestal procedente de los entornos cercanos, lo que contribuye a la reducción de las quemas del subproducto sobrante, y a la reactivación de la economía del campo. Limitar la recogida de la biomasa agrícola y forestal contribuye, además, a mitigar el avance del cambio climático.

A estas instalaciones se añadirán las que Ence está construyendo en la actualidad en Huelva y Puertollano (Ciudad Real), cuya entrada en operación comercial está prevista para el segundo semestre de 2019.

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