Especial medio ambiente

Ence impulsa la bioeconomía con un sector forestal fuerte y sostenible

  • Su actividad representa un claro ejemplo de contribución a la economía circular
  • Sus biofábricas generan energía renovable utilizando para ello biomasa forestal, es decir, los subproductos procedentes de la madera que no se destinan a la producción de celulosa
Madrid

Ence es sostenible por naturaleza. Su actividad se basa en la utilización de materias primas de origen biológico, renovable y local para la fabricación de celulosa. A partir de esta celulosa se producen toda una diversidad de productos papeleros de uso cotidiano que son esencialmente respetuosos con el entorno natural y reciclables. Ence es, además, la primera empresa española en generación de energía renovable con biomasa agrícola y forestal. Gracias a sus bajas emisiones contribuye notablemente a mitigar el cambio climático, evita incendios en los montes de nuestro país, así como la quema de residuos agrícolas en nuestros campos, lo que genera emisiones contaminantes y riesgos para la salud. Su actividad favorece e impulsa también la creación de empleo, especialmente rural, generando riqueza y contribuyendo a luchar contra el problema de la despoblación.

Aunque el cuidado del medioambiente es, por tanto, un eje transversal de la actividad de la compañía, el esfuerzo para mitigar el cambio climático y la destrucción de la biodiversidad nunca es suficiente. Así, las últimas acciones llevadas a cabo por Ence siguen en esta dirección. La reducción del consumo del agua, las aportaciones a la economía circular y la gestión forestal sostenible se posicionan como ejes estratégicos.

Menos agua y economía circular

Los esfuerzos de Ence por reducir el consumo de agua en sus actividades se ejemplifica en los datos de su biofábrica asturiana de Navia. Así, la implantación y optimización de innovadoras tecnologías han permitido reducir el consumo específico de agua de la planta por tonelada producida en un 19% con respecto a datos del pasado año.

La mejora en la eficiencia de los recursos hídricos se debe al proyecto Navia 80 –con una inversión de 160 millones de euros (40 millones destinados a mejoras ambientales)–, así como al continuo trabajo de los profesionales de la compañía en la optimización de los procesos y en la gestión del ciclo del agua. Por poner un ejemplo, el proyecto Navia 80 ha implantado nuevos equipos de lavado de pasta de papel que precisan menos agua que los anteriores para un mejor resultado.

Además, la inversión en un nuevo equipo de tratamiento ha permitido mejorar sustancialmente la calidad del efluente de las instalaciones, reduciendo los niveles de sólidos totales un 63% con respecto a 2018.

Biofábrica de Pontevedra

Por otra parte, y también en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 de las Naciones Unidas (Agua limpia y saneamiento) el proyecto Nuevo Ciclo del Agua de la biofábrica de Pontevedra (con un presupuesto de 9 millones de euros) ha propiciado una mejora de la calidad del agua residual, permitiendo su uso en el proceso y la sustitución, por tanto, del agua fresca procedente del río Lérez por agua regenerada apta para su uso industrial.

En este sentido, la planta de biomasa de Lucena (Córdoba) constituye otro ejemplo de eficiencia en el consumo de agua y economía circular, ya que aprovecha el agua tratada de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) del municipio, evitando así la extracción adicional.

Ence –que forma parte de EsAgua, red pionera de entidades españolas comprometidas con la reducción de su huella hídrica– también proyecta nuevas plantas de energía renovable con biomasa que utilicen las mejores tecnologías disponibles para lograr una gestión hídrica lo más eficiente posible.

Sus biofábrica de Pontevedra y Navia cuentan con el certificado 'Residuo Cero' de AENOR

La actividad de Ence representa un claro ejemplo de contribución a la economía circular. Sus biofábricas generan energía renovable utilizando para ello biomasa forestal, es decir, los subproductos procedentes de la madera que no se destinan a la producción de celulosa: corteza y lignina. Esta última es un componente de la madera que constituye un excelente biocombustible renovable y natural. De este modo, dichas plantas son capaces prácticamente de autoabastecerse energéticamente, a la vez que reducen la intensidad energética y la huella de carbono.

En el caso de la planta de Navia, en el pasado 2019, se valorizaron la práctica totalidad de los residuos (el 97%) y se llegó a producir más del doble de la energía consumida (519 GWh frente a 254 GWh).

No en balde, esta planta ha sido certificada este verano con el sello Residuo Cero de AENOR, siguiendo la estela de la biofábrica de Pontevedra, que ya lo obtuvo el año pasado, convirtiéndose entonces Ence en una de las primeras empresas en el país en obtener este certificado y la primera de su sector industrial.

La biofábrica pontevedresa ha conseguido una reducción de la generación de residuos de un 25% desde 2014 y unos ratios de valorización de más del 99%, para unas cantidades de producción de residuos de unas 29. 000 toneladas.

La apuesta de Ence por la valorización de los residuos también se ejemplifica en proyectos puestos en marcha en la futura planta de El Ejido (Almería) –que aprovechará la biomasa agraria y evitará los vertidos incontrolados a cañadas o escombreras ilegales– y en la planta de Puertollano (Ciudad Real), donde el Proyecto Sarmiento proporciona una solución sostenible al exceso de subproductos vitivinícolas, como los restos de poda de la vid. Así, en dicha planta –bautizada como Biollano– se ha generado una cadena de valor en aquellas partes del proceso del vino que van más allá de la recogida de la cosecha. Mediante el empleo de los restos de poda de la vid como fuente de energía se reducen las emisiones difusas por su quema en el campo, que generan un gran impacto.

Gestión forestal sostenible

La protección de la biodiversidad es una de las premisas de la gestión forestal sostenible que Ence promueve tanto en explotaciones propias como en aquellas que participan en su cadena de suministro, con especial énfasis en la gestión de especies protegidas y hábitats de interés comunitario, es decir, aquellos que se encuentran amenazados de desaparición en el territorio de la Unión Europea.

De hecho, Ence cuenta con un total de 275 montes con Hábitats de Interés Comunitario, en los que se encuentran 15 especies de flora protegidas en 87 puntos diferentes. Además, estas áreas forestales sirven de medio para desarrollar otras actividades de aprovechamiento sostenible de los recursos. Tal es el caso de 11.518 hectáreas sobre las que se realiza pastoreo sostenible, los tres montes en los que existe generación de energía eólica o las producciones apícolas en siete montes en colaboración con productores locales.

Asimismo, Ence ha impulsado la certificación forestal, tanto en las masas gestionadas directamente por la compañía como a través del fomento de certificación de masas forestales que forman parte de su cadena de suministro, impulsando sellos reconocidos internacionalmente, que acreditan el cumplimiento de exigentes criterios medioambientales. De este modo, la compañía cuenta con más de 50.000 hectáreas de masas forestales con doble certificación y ha logrado promocionar la gestión forestal sostenible en cerca de 9.595 hectáreas de monte.

El Plan Social de Ence Pontevedra es una de las iniciativas sociales de mayor envergadura de una empresa privada en España. El compromiso de Ence con el futuro de la sociedad pontevedresa se materializa en seis áreas de actuación con un presupuesto anual de tres millones de euros desde 2017. Dicho Plan consiste en la asignación de ayudas para financiar proyectos enmarcados en seis áreas de actuación: deporte, educación y cultura, emprendimiento, ayudas vecinales, recuperación y cuidado del entorno y lucha contra la exclusión social. Desde su lanzamiento Ence ha financiado con 9 millones de euros a más de 800 proyectos. Entre las últimas iniciativas apoyadas se encuentran Limpa a túa Ría, para concienciar a todos los vecinos de los municipios que se sitúan en torno a la Ría de Pontevedra sobre la importancia del cuidado del entorno y su limpieza; Becas Interculturales Convocatoria Ence Idiomas, para elaborar unidades didácticas digitales e interactivas en inglés sobre la educación ambiental sostenible dirigidas a niños y niñas de 1º a 6º de primaria de colegios de Pontevedra, Marín y Poio; Club La Peña de Marín, un proyecto dirigido a la adquisición de material, equipaciones y nuevas tecnologías para el club deportivo; Cooperación Internacional ONG, para luchar contra la exclusión social a través de actividades de refuerzo educativo y desarrollo de competencias a menores, y Spartana, proyecto es pionero en Galicia que tiene el objetivo de evitar las talas accidentales de árboles que albergan nidos de aves rapaces. Cabe destacar que, debido a la situación sanitaria provocada por la expansión del Covid-19, Ence ha decidido flexibilizar las condiciones de realización y justificación de los proyectos y se podrán desarrollar hasta el próximo 1 de marzo de 2021.

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