Especial medio ambiente

BP, el camino sostenible hacia una transición energética acelerada

  • La compañía debe reducir emisiones sin perder su cuota de negocio
Punto de recarga de Chargemaster, que gestiona la red pública de puntos de recarga de vehículos eléctricos más extensa del Reino Unido. Foto: Archivo.

La apuesta de BP por la lucha contra el cambio climático viene de lejos. En mayo de 1997, el entonces CEO de BP, Lord John Brown, durante una conferencia en la Universidad de Stanford (uno de los centros pioneros y más prestigiosos del mundo en el estudio del cambio climático), reconoció por primera vez, desmarcándose del resto de la industria del sector, la amenaza que el cambio climático suponía.

Durante estas dos décadas transcurridas tras aquel discurso tan controvertido, BP ha trabajado en la senda de reducción de emisiones en todas sus operaciones. Además del apoyo por parte de la compañía al consenso internacional alcanzado hace dos años en el acuerdo de París, ha reconocido públicamente que el mundo está en una senda insostenible, tras el aumento, en el último año, de las emisiones de CO2 a nivel global en un 2%, junto con el incremento exponencial de la demanda de energía. Si seguimos por este camino, las emisiones se incrementarán en un 7% en el año 2040.

Como compañía, BP se encuentra ante el doble reto de suministrar la energía que necesita un mundo en crecimiento a la vez que reduce las emisiones a la mitad, de aquí a 2040. Una transición, que, si bien está avanzando rápidamente hacia fuentes más limpias, aún hace necesaria la implantación de medidas con mayor potencial de reducción al menor coste, porque esto es lo que demanda la sociedad para mantener la competitividad de la economía y el bienestar de los ciudadanos.

La transición energética no debería ser solo una carrera hacia las renovables, sino una carrera para reducir las emisiones de carbono

Para abordar una transición energética acelerada, no es suficiente con una apuesta única por las renovables. Actualmente representan tan solo un 4% de la demanda de energía mundial, mientras que los combustibles fósiles suponen un 85%. Según las estimaciones, las fuentes de energía renovables se incrementarán entre un 15% y un 30% en 2040, pero siguen haciendo falta más opciones de fuentes de energía para complementar las renovables y satisfacer una demanda de energía que se incrementa a nivel mundial.

Por ello, además de las políticas que a nivel nacional se puedan poner en marcha, BP defiende la necesaria participación de todas las fuentes energéticas en la reducción del impacto ambiental y la creación de un precio sobre el CO2 que grave a aquellas tecnologías que más contaminan, a la vez que incentiva las inversiones en energías más limpias. Un ejemplo de ello podría ser el mecanismo cap-and-trade de Reino Unido que, al establecer un coste fijo por tonelada de CO2 emitida, ha hecho que la producción de electricidad a través de carbón se abandone al no ser rentable.

Reducción de emisiones

En abril de 2018, BP estableció objetivos claros, específicos y a corto plazo, destinados a reducir sus emisiones y promover la transición energética. En concreto, la compañía fijó un objetivo de reducción de emisiones de 3,5 millones de toneladas en todo el Grupo BP desde 2016 hasta 2025. A finales de 2018, había conseguido reducir de manera sostenible 2,5 millones de toneladas de emisiones en todas sus operaciones.

Para ello, la compañía, adicionalmente al desarrollo y operación en el ámbito de las energías renovables como la eólica, la solar y los biocombustibles avanzados, apuesta por las siguientes medidas:

1. Impulsar el papel del gas para reemplazar el 27% actual de la demanda de energía mundial que, actualmente, se provee a través del carbón.

2. Reducir las emisiones de metano.

3. Eficiencia energética.

4. Almacenaje y uso del CO2.

5. Inversión en proyectos de reforestación.

6. Impulsar la producción de hidrógeno verde en las refinerías para reducir en un tercio las emisiones de CO2 y el desarrollo de pilas de hidrógeno como combustible de vehículos.

7. Apostar por el advantaged oil, es decir, petróleo de más fácil extracción, a precios competitivos y menos intensivo en CO2 para poder seguir suministrando la demanda futura de energía que, de acuerdo con la agencia internacional de la energía, seguirá necesitando de 70 millones de barriles al día en el año 2040.

Proyectos en desarrollo

BP cuenta con el mayor negocio de renovables operado por una compañía de petróleo y gas. A su actividad eólica, la compañía cuenta con 14 parques eólicos en EEUU, se une su apuesta por el desarrollo de proyectos solares, la compañía se ha asociado con la británica Lightsource, la empresa de energía solar más grande de Europa.

Biocombustibles

En el ámbito de los biocombustibles, en 2011 adquirió la brasileña Tropical Bioenergía, dedicada a la producción de etanol a partir de azúcar de caña. Gracias a ello, los gases de efecto invernadero que se generan en este proceso son un 70% menores que en el de los combustibles tradicionales. En 2016, la producción de 733 millones de litros de etanol en las tres plantas con que cuenta el proyecto brasileño evitó la emisión de 515.000 toneladas de CO2, equivalentes a 241.000 vehículos menos en las carreteras europeas durante todo un año.

Una operación que se une al acuerdo entre BP y Bunge, firmado en julio de este año, a través del cual, ambas compañías han fusionado sus operaciones brasileñas de azúcar y etanol para crear al tercer mayor procesador mundial de caña. Junto a Bunge, BP gestiona 11 plantas de procesamiento de caña en Brasil, con una capacidad de molienda de 32 millones de toneladas al año.

Asimismo, BP ha creado Biopower, una fuente de energía baja en carbono que se obtiene con la quema de bagazo. Junto a Fulcrum BioEnergy, lidera el desarrollo de la transformación de los residuos sólidos municipales en un combustible de transporte renovable y bajo en carbono.

Movilidad eléctrica

Durante la última década, BP, a través de su filial BP Ventures, ha participado en más de 40 startups y fondos para acelerar el desarrollo y la viabilidad comercial de determinadas tecnologías. Se han invertido más de 500 millones de euros, lo que ha permitido a la compañía comprender mejor las diferentes alternativas y las tecnologías en evolución como el vehículo eléctrico, las baterías y los biolubricantes. Actualmente, investiga el desarrollo de otras fuentes de energía como la derivada del hidrógeno, así como de las pilas de combustible.

En julio de 2018, BP anunció la adquisición de Chargemaster, el mayor proveedor de puntos de suministro de energía para vehículos eléctricos en Reino Unido. Un hito que se suma a la inversión de 20 millones de dólares en StoreDot y de 5 millones de dólares en Freewire Technologies, dos fabricantes de baterías ultrarrápidas, capaces de equiparar el tiempo de recarga de vehículos eléctricos a los vehículos de combustión interna. Actualmente, BP Chargemaster cuenta con 7.000 puntos de cargas para vehículos eléctricos en el Reino Unido con una capacidad de 150KW, que se incrementará hasta alcanzar l300-350KW.

En el ámbito de la movilidad, BP ha creado una joint venture con Didi en China, con el objetivo de establecer puntos de carga ultrarrápida alrededor de todo el país.

Usos de los hidrocarburos

Entre las últimas inversiones, BP ha apostado por Calysta, compañía que utiliza el gas natural de BP para producir proteína para peces y alimentación animal. Un ejemplo que refleja el compromiso de la compañía con la investigación sobre los usos alternativos de los hidrocarburos.

Refinería de Castellón

En el caso de España, la Refinería BP de Castellón es pionera en el desarrollo de gasolinas más limpias y eficientes; también producen biocombustibles de última generación y de origen sostenible. Desde el año 2000, la inversión en tecnología medioambiental ha sido una constante. Más de 215 millones de euros invertidos solo en protección ambiental, sin incluir las inversiones en cogeneración, optimización de la energía y mejoras ambientales en el producto final. Además, sus instalaciones consumen un 1% menos de energía para su funcionamiento que las de una refinería convencional equivalente y es capaz de capturar más de 80.000 Tm. de CO2.

Transición energética acelerada

Para BP, es necesario que la transición energética sea una combinación de decisiones tomadas por los gobiernos, los ciudadanos y las empresas. El papel de las empresas radica en desarrollar nuevas tecnologías y modelos de negocio, pero al final, las decisiones de consumo de los ciudadanos pautarán la senda de la transición energética. En este sentido, los gobiernos adquieren un papel fundamental para crear una serie de marcos que ayuden a que la transición se haga de una manera eficiente.

En definitiva, BP lleva más de un siglo respondiendo al reto de suministrar la energía que demanda el mundo, y afronta con confianza el reto de seguir contribuyendo al progreso de una forma cada vez más sostenible.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint