Especial Formación

Banco Santander busca empoderar a 10 millones de personas hasta 2025

  • El 46% de los mayores de 50 años no es capaz de ahorrar mensualmente

El próximo 5 de octubre se celebra el Día de la Educación Financiera, organizado por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a través del Plan de Educación Financiera, que tiene lugar cada primer lunes de octubre. Esta será su sexta edición. ¿Su objetivo? Concienciar de la importancia de estar financieramente formados.

Un aspecto que no es baladí si tenemos en cuenta que según el informe ¿Por qué educar en economía familiar y empresarial?, de PwC y la Fundación Contea, los países con mejor educación económico-financiera tienen mayor cultura de ahorro, así como una mejor planificación de sus finanzas, lo que limita los riesgos de sobreendeudamiento y de consumo de productos financieros inadecuados. "Por estos motivos, entre otros, estos países tuvieron un mejor comportamiento frente a la crisis financiera de 2008. Todo apunta por tanto a que existe una relación entre la educación financiera y la solidez económica y empresarial del país para hacer frente a inestabilidades económicas y políticas", señala el informe.

El Banco Mundial calcula que en el mundo hay 1.700 millones de personas que no tienen acceso, ni siquiera, a servicios financieros básicos, algo imprescindible, según el organismo, para cumplir el objetivo de poner fin a la pobreza extrema. En esta tarea es esencial la acción del sector bancario, ya que desde la posición que ocupa puede empoderar financieramente a aquellos ciudadanos que se encuentran en una situación de vulnerabilidad.

Precisamente, este es uno de los compromisos públicos de Banca Responsable de Banco Santander: empoderar financieramente a 10 millones de personas en todo el mundo hasta 2025.

Para ello, la entidad ha desarrollado una estrategia de empoderamiento financiero basada en tres líneas de acción: facilitar el acceso a servicios financieros básicos; ofrecer financiación adaptada a las necesidades de los colectivos más vulnerables; y promover la resiliencia a través de programas de educación financiera. Gracias a esta estrategia, la entidad que preside Ana Botín empoderó financieramente a 2 millones de personas en todo el mundo solo el año pasado.

En lo relativo a educación financiera, Santander está realizando un gran esfuerzo en la mayoría de los países en los que opera a través de iniciativas, programas de formación y acciones concretas para alcanzar cuatro objetivos fundamentales: Por un lado, hacer los conceptos económicos más entendibles con la meta de que las personas tomen mejores decisiones financieras. Por otro, reducir la brecha de información entre los clientes y los proveedores de servicios financieros, fomentando la máxima transparencia y confianza. En tercer lugar, proteger a los más vulnerables a través de acciones específicas, empoderándolos para que hagan el mejor uso de los servicios financieros. Y, por último, apoyar la estabilidad del mercado financiero, ya que una buena educación financiera de los consumidores hace más fuerte, seguro y transparente el mercado. 579.000 ciudadanos se beneficiaron de sus programas e iniciativas en materia de educación financiera solo en 2019.

La entidad empoderó financieramente a 2 millones de personas en todo el mundo el año pasado

Estas iniciativas han sido dirigidas a cuatro segmentos de la población: Personas en situación de vulnerabilidad que ya sea por su género, edad, discapacidad o límites en el acceso a la educación son susceptibles de encontrarse en un escenario financiero inestable; niños y jóvenes, ya que es esencial inculcar una cultura financiera óptima a los más pequeños para que cuando sean adultos sepan cómo manejar su economía; la tercera edad, que en un mundo totalmente digitalizado y con el tremendo impulso que ha experimentado debido a la crisis de la Covid-19 en todos los ámbitos, son los que más problemas tienen para navegar por la red; y las mujeres.

Históricamente las mujeres han tenido dificultades para acceder a servicios financieros o a formación para emprender. Hoy, sobre todo en los países menos desarrollados, continúan siendo titulares de segundas cuentas, a pesar de que en muchos de ellos toman el 80% de las decisiones financieras.

Educando en España

En España una de las asignaturas pendientes es la educación financiera. Al menos así lo ponen de manifiesto datos como los arrojados por PISA 2018, donde los estudiantes españoles consiguieron una puntuación de 492 puntos en lo que a conocimientos financieros se refiere, por debajo de la media de la OCDE.

A este respecto, el 75% de la población admite que debe mejorar sus conocimientos en materia financiera, y un 42% de los adultos afirma que todavía no entienden, por ejemplo, el beneficio del interés compuesto en los ahorros ni sabe calcularlo, según el último informe del Banco de España y la CNMV. De hecho, el último Informe Europeo de Pagos de Consumidores de 2018, publicado por Intrum5, refleja cómo el 46% de los mayores de 50 años no es capaz de ahorrar mensualmente y cómo uno de cada tres españoles considera que su economía doméstica empeora porque no sabe ahorrar.

En este contexto, Santander desarrolla dos programas para formar financieramente a la población. Es el caso de Finanzas para Mortales, que ha sido reconocido como uno de los principales programas de educación financiera del país, tanto por el Banco de España como por la CNMV.

Por otro lado, en colaboración con la Asociación Española de la Banca, se desarrolla Tus finanzas, tu futuro, una iniciativa dirigida a jóvenes de entre 13 y 15 años para reflexionar sobre la toma de decisiones financieras de forma prudente y acertada.

Una mirada a Europa

Más allá de las acciones en España, Banco Santander tiene en marcha otros programas de formación en diferentes países europeos. Destaca My Money Week, considerada la iniciativa de educación financiera de mayor reconocimiento de Reino Unido y en la que participaron casi 200.000 personas el año pasado. En esta misma línea, las jornadas extraordinarias con el World Innovation Summit for Education, un programa global líder en innovación y colaboración, beneficiaron el año pasado a casi 24.000 personas. En Reino Unido la asignatura de Educación Financiera es obligatoria desde 2011.

En el caso de Portugal, el portal corporativo del banco dispone de la Biblioteca Digital, en la que se recogen artículos sobre el ahorro y la jubilación. Además, la entidad cuenta con un proyecto de colaboración en el que los empleados de Santander imparten en escuelas públicas materias relacionadas con emprendimiento empresarial, finanzas o economía, conocido como Junior Achievement.

Similar es el programa que llevan a cabo en Polonia, donde el Finansiaki está dirigido a padres de niños de entre 3 y 13 años y a profesores de infantil. El objetivo es que reciban orientación sobre cómo educar en finanzas de la mejor manera posible a los más pequeños. Asimismo, el Bakcyl ofrece clases sobre economía y educación financiera para alumnos de secundaria.

'Saltando el charco'

Al otro lado del Atlántico, destacan los programas de educación financiera de Banco Santander en países como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay o México.

En este último han desarrollado un portal web sobre educación financiera que engloba diferentes áreas para acercar a los ciudadanos de México a las finanzas: un programa institucional donde abordar cuestiones básicas relacionadas con la economía personal, una serie de contenidos para cuidar la salud financiera, o un apartado especial donde abordar los asuntos propios de la financiación (créditos, préstamos, débitos, intereses...). Asimismo, cabe destacar Tuiio, Finanzas de tú a tú, proyecto con el que se ofrece una amplia gama de productos y servicios diseñados especialmente para poblaciones de bajos ingresos y baja bancarización. Tuiio completa su oferta con cursos de educación financiera, tecnología y emprendimiento a sus clientes.

Mientras, en Argentina el banco colabora con la Fundación Construyamos Nuestros Sueños para desarrollar módulos de economía, banca y finanzas que brindan herramientas a los alumnos de escuelas secundarias técnicas para que puedan integrarse al sistema productivo local.

También cooperan con el portal Inclúyeme, una organización dedicada a transformar problemáticas sociales en oportunidades de desarrollo integral, reconociendo a las familias de menores recursos como consumidores de valor.

Santander cuenta con programas en países como EEUU, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay o México

Como recuerdan desde el Banco Mundial, "la inclusión financiera es un factor clave para reducir la pobreza e impulsar la prosperidad. Se está convirtiendo en una prioridad para las autoridades, los órganos encargados de las reglamentaciones y los organismos de desarrollo a nivel mundial". En este contexto, en Uruguay, Banco Santander realiza talleres de educación financiera, de los que un total de 442 personas se beneficiaron el año pasado.

En Chile, desde 2016, ofrecen un programa de educación financiera en el colegio, en colaboración con la Universidad Católica de Chile, con el objetivo de mejorar las capacidades y el conocimiento financieros entre la comunidad educativa a través de innovadores métodos. Asimismo, están en marcha las Olimpiadas Actualidad y Educación Financiera, un programa que persigue estimular el interés por las finanzas de los estudiantes del país, mediante diferentes eventos y competiciones.

En el caso de Brasil, destacan iniciativas como Escola, a través de la que empleados de Banco Santander ofrecen charlas sobre educación financiera en las escuelas públicas del país. Según el V Informe de Inclusión Financiera, de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), los ciudadanos latinoamericanos tienen dificultades con conceptos como el ahorro, el adecuado uso del crédito, la jubilación o el valor del dinero, lo que se convierte en una importante barrera para la inclusión financiera. Por último, en Estados Unidos, Banco Santander cuenta con programas como el SBNA Volunteer Program.

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