Energía

RWE suspende el dividendo tras amortizar 4.300 millones y cerrar 2016 en pérdidas

La compañía eléctrica alemana espera registrar pérdidas netas de 5.700 millones de euros al cierre del ejercicio 2016, después de asumir un impacto negativo de 4.300 millones de euros por el deterioro de sus activos a consecuencia de los cambios en las perspectivas sobre la evolución de los precios mayoristas de la electricidad, tras lo que la compañía ha decidido suspender el pago de dividendos correspondientes al año pasado, según ha informado la 'utility' germana.

"Los cambios en las expectativas sobre la futura evolución de los precios mayoristas de la electricidad han forzado a RWE a reconocer amortizaciones por importe de 4.300 millones de euros, lo que recortará los resultados no operativos de la compañía", señaló RWE, que atribuye 3.700 millones de este importe a las centrales alemanas y el resto a los activos en Reino Unido, Países Bajos y Turquía.

Asimismo, la compañía indicó que otro impacto negativo adicional sobre sus cuentas corresponde a la legislación alemana sobre residuos nucleares aprobada a finales de 2016, que obliga a las empresas a provisionar en un fondo estatal estos costes además de una prima de riesgo del 35%, lo que supondrá una factura de unos 6.800 millones de euros para RWE.

En este sentido, la 'utility' incluirá un impacto de 1.800 millones de euros por el abono de dicha prima de riesgo en sus cuentas de 2016 mediante un aumento de sus provisiones relacionadas con el sector nuclear, lo que sumado a las amortizaciones declaradas y un impacto negativo de 800 millones de euros por el ajuste de valor de derivados hará que el resultado neto del pasado ejercicio arroje pérdidas de 5.700 millones de euros.

Por otro lado, el consejo de RWE propondrá suspender el reparto de dividendos correspondientes al ejercicio 2016 para los tenedores de acciones ordinarias, mientras que ha fijado el pago de 0,13 euros para las acciones preferentes como consecuencia de las cargas indicadas anteriormente por la contribución de la empresa al fondo nuclear alemán.

"Las nuevas normas sobre residuos nucleares son sensatas, pero exigen un gran esfuerzo financiero", declaró Markus Krebber, director financiero de RWE. "Aunque la decisión no ha sido sencilla, no vemos margen para el pago de dividendos correspondientes a 2016, aunque una exitosa reorganización y un enorme ahorro de costes, hemos creado el escenario para volver a pagar dividendos de manera fiable en el próximo y los siguientes ejercicios", añadió.

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