Energía

"El retorno de la inversión en edificios inteligentes se logra en sólo tres años"

  • La construcción sostenible genera ahorros energéticos del 30%
Jean-Pascal Tricoire, presidente de Schneider Electric, durante el 'Summit 2016' de su grupo. Imagen de Antonio Lorenzo

Jean-Pascal Tricoire, presidente y consejero delegado de Schneider Electric, asegura que el retorno de la inversión aplicada sobre todo tipo de edificios inteligentes se ha reducido a solo tres años, frente a los diez años que hasta ahora se consideraban.

En un foro internacional celebrado en París, el primer ejecutivo de la compañía global especializada en la gestión de la energía y la automatización mantiene que existe un amplio margen para generar ahorros a través de la construcción.En su opinión, este aspecto es "la parte más ineficaz de todas las infraestructuras que nos rodean".

Según explicó, si todas las empresas, administraciones y particulares fueran capaces de construir de "forma sensata se podría ahorrar el 30 por ciento del consumo energético" sin grandes esfuerzos. Bastaría, por ejemplo, con aplicar pequeños gestos como apagar la luz y reducir la temperatura en los sitios que no están ocupados para reducir la factura energética. "Tenemos que lograr que los metros cuadrados sean más eficaces y mejor aprovechados. No siempre se utiliza toda la superficie disponible y precisamente en esas zonas es donde se puede ahorrar energía", añadió.

También denunció que "la mayoría de las escuelas está desocupada la mitad del tiempo, por lo que si se desconecta la energía de esos centros se puedes ahorrar el 50 por ciento de la factura energética y destinar esos fondos a otros fines". Por todo lo anterior, Tricoire aboga para que los edificios del futuro cumplan una serie de requisitos: "Tienen que ser seguros, eficientes, cómodos, estéticos, sostenibles, renovables, conectados e inteligentes. Sin embargo, la realidad es otra cosa, debido a la lentitud en aplicar las tecnologías disponibles".

Modelo a imitar

Tricoire recordó que "la mitad de los edificios franceses pertenecen a las administraciones públicas, por lo que éstos tienen las llaves para que todo sea más sostenible". Por lo tanto, insta a los gobiernos a "intentar dar ejemplo, empezando por sus propios inmuebles". Y si se hace extensivo a todo el planeta, para que "todos los alcaldes tomaran conciencia de su importancia y lideraran este movimiento serían capaces de cambiar la faz del mundo".

Según las estimaciones que maneja el presidente de la multinacional francesa, "en las tres próximas décadas, el mundo va a ser testigo cada año de la construcción de siete ciudades equivalentes a París, por lo que todos que tenemos el reto de construir estas grandes urbes de forma diferente".

El mismo directivo explicó en el foro internacional organizado por su empresa cómo en los últimos años la digitalización ha logrado conectar a las personas, cambiando sus vidas, y cómo "entramos en una fase de cinco años en la que se está dotando de conectividad a las máquinas". Según apuntó, "nos conectaremos 20 veces más que en la actualidad, de forma que se multiplicará el tráfico y se disparará en consumo energético. Además, la digitalización de los equipos permite conectarlo todo, desde la planta eléctrica hasta el enchufe de casa, y precisamente de esa forma es como facilitaremos el consumo de forma sostenible".

Ahorros fáciles de ejecutar

El presidente de Schneider mantiene que el 80 por ciento de los casos en los que las personas hablan de electricidad se refieren a la parte superficial y evidente, para acto seguido desvelar la existencia de un consumo menos visible relacionado con la eficiencia energética. "Es más rentable producir energía verde que dejar de consumir energía y desde Schneider Electric vemos que existe un amplio margen de progresión en materia de eficacia, puesto que el 60 por ciento de la industria y la edificación no están adaptados. Si lo estuvieran, se podría evitar muchas emisiones contaminantes", dijo.

Tricoire aprovechó el encuentro con clientes y medios de comunicación de todo al mundo para detallar algunos de los principios de su compañía: "Nuestros productos no son los más baratos, pero sí los que ofrecen la máxima calidad; pretendemos desarrollar artículos que resuelvan los problemas de los clientes y en ese empeño trabajamos estrechamente con ellos. La facilidad de uso es otro de nuestros principios empresariales, me estoy refiriendo a tecnología desarrollada por ingenieros, pero utilizada por gente normal y corriente".

Schneider Electric opera en cuatro grandes mercados: edificios, centros de datos, industria e infraestructuras. La firma tiene más de 170.000 empleados en todo el mundo y el año pasado facturó 27.000 millones de euros, de los que el 5 por ciento lo destina a I+D. También dispone de más de 20.000 patentes en aplicación repartidas en todo el mundo.

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