Energía

Endesa prevé pagar 4.000 millones en dividendos con una rentabilidad del 8%

  • La compañía aspira a lograr un beneficio neto de 2.300 millones
  • La rentabilidad por dividendo alcanzará el 8% con un suelo de 1 euro por acción
  • La eléctrica pagará en enero un dividendo a cuenta de 0,5 euros por acción

Endesa ha presentado hoy su plan estratégico. La compañía prevé llevar a cabo unas inversiones de 8.900 millones y repartirá 4.000 millones en dividendos, tal y como ha anunciado hoy la compañía después de que su matriz, Enel, diese a conocer las líneas maestras ayer.

La eléctrica ha presentado hoy a la comunidad inversora la actualización de su plan para el periodo 2024-2026, en un contexto de mayores costes financieros y de inflación que pueden afectar al ritmo de electrificación de la economía que se espera que crezca a una menor velocidad. Esta coyuntura, unida a la necesaria visibilidad sobre cuestiones regulatorias críticas a escala nacional y europea, han llevado a la empresa a reenfocar sus pilares y estrategias de crecimiento.

Endesa fija como objetivos para 2026 alcanzar un beneficio bruto (ebitda) de entre 5.600 y 5.900 millones, un beneficio ordinario neto de 2.200-2.300 millones, una deuda financiera neta de 8.000-9.000 millones y un dividendo de 1,5 euros (lo que supondría una rentabilidad por dividendo del 8%), con un suelo garantizado de 1 euro/acción durante los tres ejercicios del plan.

En total, la inversión contemplada en la nueva estrategia para la Península Ibérica se mantiene en una línea continuista respecto al plan 2023-2025, situándose en 8.900 millones. La partida destinada a Redes en este plan (2.000 millones netos) está condicionada a una mayor visibilidad sobre el periodo regulatorio 2026-2031 en cuanto a la remuneración de la inversión en redes aunque tal y como aseguró ayer el consejero delegado de Enel, Flavio Cattaneo, se espera una mejora de la misma en la revisión que tiene que llevar a cabo la CNMC.

La inversión en renovables se mantiene estable en 4.300 millones, para alcanzar los 13.900 MW de potencia renovable a final del plan y llegar así al 93% de la producción libre de emisiones en la Península. Una mayor apuesta por la eólica, que absorberá 1.600 MW (por 2.000 MW de la solar), al tiempo que los proyectos de repotenciación eólica e hidroeléctrica son las principales novedades respecto al plan anterior.

Los tres proyectos estrella en este campo son los de transición justa de Andorra (Teruel), Pego (Portugal) y Galicia. Los dos primeros suponen una inversión de 1.700 y 700 millones de euros, respectivamente, y estarán en funcionamiento en 2026-2027 y 2026. El tercero es el conjunto de parques eólicos que suman 800MW y una inversión del entorno de 1.000 millones para estar en marcha en 2025.

Endesa mantiene la salida total del carbón en España en 2027, con el fin de operación de Alcudia que se mantiene por razones de seguridad de suministro, y tras lograr el cierre de su mayor central de carbón (As Pontes) este año. La plena descarbonización de la empresa se reconfirma para 2040, cuando habrá abandonado el negocio de gas en su conjunto. Todo ello con el objetivo de transitar por la meta del Acuerdo de París de 1,5ºC de incremento de temperatura respecto a la era preindustrial.

José Bogas, consejero delegado de Endesa, ha señalado a los inversores durante la presentación del plan: "La nueva estrategia más selectiva en cuanto al destino de las inversiones optimiza nuestro modelo de empresa verticalmente integrada, al tiempo que mantiene la flexibilidad que permita capturar oportunidades de futuro. Redes y Renovables, ejes clave de la transición energética, son esenciales para que Europa aumente su independencia energética, la seguridad de suministro y logre una energía asequible. Un sólido flujo de caja es lo que sustenta el cumplimiento de las exigencias de la transición al tiempo que cimienta la solidez financiera. Todo ello con el objetivo, también, de ofrecer una política de dividendo atractiva y sostenible".

La creación de un mix energético sostenible apoyado en una red más eficiente, resiliente y digitalizada es la palanca sobre la que Endesa se apoyará para, junto a una inversión de 900 millones hasta 2026 destinada a clientes, ofrecer servicios de valor y buena experiencia de cliente para promover la lealtad.

La cartera de contratos en el mercado libre en España y Portugal se incrementará hasta los 7,5 millones a cierre del periodo (7,1 millones estimados a final de 2023), lo que ayudará a que el volumen total de ventas liberalizadas de electricidad a precio fijo crezca a 53 TWh (terawatios hora).

La compañía se marca como objetivo clave de fomento de la electrificación limpia que entorno al 90% de su energía vendida a clientes a precio fijo proceda de fuentes no emisoras en 2026, desde el 76% del año en curso. El margen unitario integrado del negocio eléctrico liberalizado se mantendrá estable en el periodo.

En el negocio de gas, se prevé una recuperación de los márgenes tras el excepcional 2023 muy afectado por la volatilidad del mercado, al tiempo que la cartera de clientes se mantendrá plana en 1,8 millones, de los que 1,4 en el mercado libre. Se prevé un fuerte descenso en el uso de gas para producir electricidad en centrales de ciclo combinado.

El director general Económico-Financiero, Marco Palermo, desgranó las bases del crecimiento de los resultados y de la reducción de la deuda. El ebitda alcanzará los 5.600-5.900 millones, un alza del 31% respecto a 2023 estimado, gracias a que todos los negocios aportan en positivo apoyándose en la normalización esperada del mercado y los avances en el ámbito regulatorio.

A su vez, el resultado ordinario neto se ve impulsado hasta los 2.200-2.300 millones fundamentalmente por esta evolución del ebitda a lo que se añaden unas menores cargas financieras, una normalización fiscal tras el fin del impuesto extraordinario y un aumento de los pagos a socios minoritarios fruto de la estrategia de entrada de socios para compartir proyectos.

Con respecto a la deuda neta, se prevé en el periodo añadir al pasivo de entre 10.000 y 11.000 millones con que cerrará 2023 otros 8.000 millones en inversiones netas y 4.000 millones en pago de dividendos; partidas que se compensan con 11.000 millones de flujo de caja y 3.000 millones por la aportación de los socios y la rotación de activos, según el nuevo modelo de colaboración ("partnership model").

La compañía ha aprobado hoy el pago de un dividendo a cuenta en enero de 0,5 euros por acción dentro de su nueva política retributiva.

Con ello, la deuda neta se situará en 8.000-9.000 millones en 2026, un 10%-20% menos que a cierre de 2023. La ratio de deuda financiera neta respecto a ebitda será de 1,4 veces en 2026, desde las 2,3 veces estimadas al final del presente año. El porcentaje de deuda ligada a criterios sostenibles superará el 80% al final del plan (64% en 2023).

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