Energía

Tensión en el precio del gas: las reservas de Alemania vuelven a preocupar al mercado

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La volatilidad de los últimos días en el mercado europeo del gas se ha convertido en un serio aviso de lo que se puede avecinar para otoño e invierno. La subida de ayer del precio vino propiciada por la percepción de un riesgo en el suministro europeo por varias huelgas en centrales Gas Natural Licuado (GNL). Desde Alemania advierten de que la amenaza de falta de gas será constante en los inviernos hasta 2027.

Ayer, sin mucha explicación aparente, el precio del gas se disparó un 40% intradía y despertó los fantasmas del winter is coming... para el centro de Europa  en los próximos meses. El nerviosismo del mercado se materializó por la posible huelga en varias instalaciones de Chevron y Woodside Energy en Australia. La noticia corrió como la pólvora por los mercados mundiales del gas.

El primero en reaccionar fue el precio de GNL en Asia. Llego a apreciarse un 10%, en pleno festivo, en las plazas de Singapur, informaba ayer S&P Global Commodity Insights. En Europa, la subida fue mayor. Al cierre el precio del gas ascendió un 28%. El miedo era evidente a que los problemas de suministro terminen afectando a Europa. Hoy el precio del gas en Europa ha llegado a corregir un 8%.

Cualquier interrupción en las instalaciones australianas corre el riesgo de perturbar alrededor del 10% de las exportaciones globales de GNL. Las reservas de gas que evitaron una crisis de suministro el pasado verano vinieron precisamente de que los países europeos compraron de forma agresiva GNL.

El temor a una crisis de suministro para este invierno lo ha verbalizado hoy las compañías alemanas encargadas de almacenar gas e hidrógeno. INES, la asociación alemana de operadores de sistemas de almacenamiento, representa más del 90% de las capacidades de Alemania y alrededor del almacenamiento del 25% en la Unión Europea. Alemania seguirá enfrentando un riesgo de escasez de gas severo hasta principios de 2027 a menos que añada más infraestructura de combustible para suavizar posibles cepas del clima frío, han reclamado en un comunicado.

El país necesita terminales adicionales de GNL, capacidad de almacenamiento o conexiones de gasoductos para garantizar un suministro suficiente para este invierno. Por ahora, las reservas están en desarrollo positiva y están casi un 90% llenas, pero un invierno frío todavía podría poner en riesgo la seguridad energética de Alemania.

"Incluso si las reservas de gas se llenan nuevamente por completo antes del invierno, es probable que la demanda de gas no se satisfaga por completo con las temperaturas extremadamente frías y los patrones de consumo actuales", ha explicado Sebastian Bleschke,

La mayor economía de Europa fue una de las más afectadas por la reducción de los envíos de gas de Rusia el año pasado, pero ha logrado acumular suministros alternativos gracias a una combinación de clima invernal suave y un menor consumo, así como una rápida acumulación de terminales de GNL en sus costas. INES calcula que las reservas de gas podrían agotarse en enero si hay un invierno con temperaturas más frías de lo habitual.

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