Energía

La conexión eléctrica submarina entre España y Francia se retrasa a 2027

  • Una inestabilidad en el fondo galo dilata la unión de los países por el Golfo de Vizcaya
Antonio González, delegado de Red Eléctrica en Euskadi y Ramón Granadino, director de proyectos y gestión del transporte. eE
Bilbao

Red Eléctrica, gestor del transporte de electricidad en España perteneciente al grupo Redeia, anunció ayer en Bilbao que la interconexión eléctrica con Francia por el Golfo de Vizcaya se instalará entre 2025 y parte de 2027, con la previsión de que ese último año entre en servicio con dos años de retraso con respecto a los plazos iniciales.

Uno de los motivos de este retraso es la inestabilidad descubierta en el fondo marino cerca de Capbreton (Francia), lo que ha obligado a redefinir la solución inicial en este punto. Este proyecto permitirá aumentar la capacidad de interconexión con Francia desde los 2.800 MW actuales a los 5.000 MW.

Esta demora en la interconexión entre España y el país galo por el Golfo vizcaíno llega en plena campaña de Red Eléctrica, solicitando a la Comisión Europea que acelere los cuatro grandes proyectos de interconexión eléctrica con Francia y Portugal. Para la compañía, estas interconexiones son fundamentales para conseguir una mayor integración de las energías renovables.

400 kilómetros

Red Eléctrica de España desarrolla la conexión con Francia junto con su homóloga Résseau de Transport d'Électricité, a través de la empresa conjunta Inelfe. Antonio González, delegado de Red Eléctrica en Euskadi, Ramón Granadino, director de proyectos de inversión y Juan Prieto, director del proyecto (por vía telemática), explicaron que "será la primera interconexión eléctrica submarina entre Francia y España" y tendrá una longitud de 400 kilómetros entre la subestación de Gatika (Vizcaya) y la de Cubnezais (cerca de Burdeos).

El proyecto supondrá una inversión de 1.950 millones de euros, de los que un 30% procede de financiación europea, el 43% lo aporta la parte española y el 27% , la parte francesa. En la actualidad, se encuentra en espera de la evaluación ambiental por parte del Ministerio para la Transición Ecológica, que se espera sea favorable tras las resoluciones positivas por la Diputación vizcaína y el Gobierno Vasco.

Juan Prieto dijo que en 2023 finalizarán los trámites y se gestionarán los contratos con la previsión de que en 2024 den comienzo las obras del tramo terrestre y la fabricación de los cables -para la interconexión se necesitan 1.600 kilómetros de cable de alta tensión- y se comience su instalación en 2025.

El proyecto tendrá un impacto estimado de más de 400 millones en el PIB de la región. Uno de los sectores más beneficiados será la industria y se prevé generar unos 6.800 empleos en total.

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