Energía

Repsol arranca la construcción de la primera planta de biocombustibles avanzados de España

  • Invertirá 200 millones y empezará a funcionar en el primer semestre de 2023
  • Sacyr reduce su participación en la petrolera por debajo del 3% y deja de ser accionista significativo
El presidente de Repsol, Antonio Brufau (en el centro), el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras (a su derecha) y la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo (a su izquierda), junto al resto de autoridades que asistieron al acto.
Madrid

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha visitado hoy Cartagena para conocer los detalles del inicio de las obras de la primera planta de biocombustibles avanzados de España que la compañía está construyendo en su refinería de Cartagena. Invertirá 200 millones de euros en este proyecto que permitirá suministrar 250.000 toneladas al año de biocombustibles avanzados, como biodiésel, biojet, bionafta y biopropano, que podrán usarse en aviones, barcos, camiones o coches sin necesidad de hacer modificaciones en los motores.

Estos ecocombustibles se producirán a partir de residuos y su uso permitirá reducir 900.000 toneladas de CO2 al año. En la visita Brufau ha estado acompañado por el Presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Fernando López Miras, el Delegado del Gobierno, José Vélez, y la Alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo.

El proyecto se está desarrollando en cuatro áreas diferentes que abarcan una superficie de 41.500 m2.  Tres de ellas se ubican en el interior de la refinería y corresponden con la unidad de hidrotratamiento, la unidad de producción de hidrógeno y el área de depósitos para el almacenamiento de los biocombustibles.

La cuarta zona se ubica en las instalaciones de la Autoridad Portuaria de Cartagena, donde opera Repsol. En esta área se habilitarán las infraestructuras necesarias para el almacenamiento de las 300.000 toneladas anuales de los distintos tipos de residuos que llegarán por vía marítima, y su posterior suministro al mercado nacional o de exportación. El objetivo es que empiece a funcionar hacia el final del primer semestre de 2023.

Tras los trabajos previos de desmantelamiento de las instalaciones en desuso en el interior de la refinería para albergar las nuevas unidades -con el desmontaje de 53.000 m3 de terreno-, en la actualidad las tareas se centran en trabajos de obra civil.

En concreto, ya han comenzado las obras para la construcción de los depósitos que almacenarán los biocombustibles avanzados. En las áreas donde irán ubicadas las plantas de hidrotratamiento e hidrógeno, ya se están desarrollando trabajos de obra civil relacionados con la instalación de estructuras de hormigón y la colocación de racks para las tuberías por las que se desplazarán las materias primas y los biocombustibles avanzados.

Empleos e inversión

La ampliación de las instalaciones de la refinería de Cartagena para construir la nueva planta de biocombustibles avanzados va a suponer la generación de unos 1.000 puestos de trabajo en las diferentes fases del proyecto y la implicación de 240 empresas auxiliares, de las que el 21% serán locales, el 25% regionales, el 42% nacionales y el 12% internacionales.

En la actualidad ya se encuentran trabajando en el interior de la refinería más de 25 empresas contratistas y unas 300 personas. La cifra se irá incrementando hasta llegar a los 600 empleados de media, previendo que la punta se alcance el próximo otoño con unos 800 trabajadores, entre directos e indirectos.

Desde que se pusiera en marcha el proyecto, Repsol ha destinado más de 72 millones de euros a trabajos previos de ingeniería, encargo de equipos y mano de obra de empresas auxiliares.

En total, Repsol ha invertido en el Complejo Industrial de Cartagena más de 456 millones de euros en los últimos diez años. A esta cantidad, hay que sumar el proyecto de ampliación de la refinería, inaugurado en 2012 que supuso la mayor inversión industrial realizada en España, por valor de 3.200 millones.

Sacyr deja de ser accionista significativo

Sacyr reduce su participación en Repsol hasta el 2,957% y deja de ser un accionista significativo de la petrolera en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), condición en la que figuraba desde diciembre de 2006.

El grupo constructor ha rebajado su participación en Repsol desde el 3,967% que comunicó en octubre, cuando la redujo desde el 8,2% que tenía. Ha ido disminuyendo progresivamente su participación desde el 20,01% que poseía en diciembre de 2006. La primera vez que lo hizo fue en diciembre de 2011, cuando pasó a un 10,01%, para luego en enero de 2013 reducir su participación al 9,529% y en enero de 2017 al 8,2%.

En Repsol son ahora accionistas significativos, al superar su participación un 3%, el fondo Blackrock, que es el principal accionista, con un 5,305% y Banco Santander, con un 3,829%. Le siguen la gestora de activos Amundi, con un 3,203%, y el fondo soberano de Noruega, Norges Bank,  con un 3,192%.

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