Energía

La salida verde a la crisis

  • Iberdrola acaba de anunciar inversiones de 10.000 millones este año para reactivar la economía y el empleo en base a proyectos renovables y redes inteligentes.
Parque eólico El Pradillo (Zaragoza).
Madrid

La expansión de la COVID-19 ha alcanzado una dimensión global que sigue requiriendo actuaciones y recursos para paliar sus efectos en la salud de las personas. En paralelo, y para cuando todo esto pase, son muchas las voces que reclaman trabajar ya en el mundo post coronavirus y en activar mecanismos y decisiones para avanzar hacia una recuperación construida en torno a principios verdes. Un ejemplo lo encontramos en Iberdrola y en su intención llevar a cabo inversiones sin precedentes, de hasta 10.000 millones este año, para reactivar la economía y el empleo en base a proyectos renovables y redes inteligentes.

La compañía está convencida de que la electrificación de muchos sectores estratégicos actuará de palanca de cambio y que, en este contexto, España tendrá la oportunidad de aprovechar sus fortalezas. Por eso, y para cuando esto pase, se prepara para acelerar sus inversiones y contribuir a reactivar la actividad económica y el empleo.

Iberdrola contempla realizar inversiones sin precedentes que, este año, ascenderán a una cifra récord de 10.000 millones de euros. Un volumen de recursos que movilizará proyectos, la actividad industrial de la cadena de valor y la innovación en ámbitos como la energía renovable, el despliegue de redes inteligentes y los sistemas de almacenamiento a gran escala. Esta inversión se suma a la destinada por la compañía a hacer posible la transición energética y que, en las dos últimas décadas, ha ascendido a 100.000 millones de euros. De estos, 25.000 se han destinado a proyectos en España.

En España, Iberdrola va a seguir apostando por liderar la descarbonización de la economía, con un plan en energías renovables que le llevará a instalar 3.000 MW eólicos y fotovoltaicos a 2022. Hasta 2030, las previsiones de la compañía apuntan a la instalación de 10.000 nuevos MW. Estas actuaciones permitirán la creación de empleo para 20.000 personas.

La compañía es el primer promotor de energía renovable en España, con una capacidad renovable total instalada que supera los 16.500 MW. En el mundo, esta se eleva a más de 32.300 MW, que convierte a su parque de generación en uno de los más limpios del sector energético.

Una sociedad más resilente a desafíos

Entre los movimientos que apuesta por una salida en verde a la crisis se encuentra la 'Alianza Europea para una Recuperación Verde', una iniciativa respaldada por 180 líderes empresariales y políticos, ONGs, grupos de expertos y sindicatos de la UE ve necesario repensar el modelo de prosperidad, asociado a la recuperación económica post COVID-19.

Sus impulsores consideran que las inversiones que se necesitarán para avanzar hacia la recuperación deberán orientarse a impulsar un nuevo modelo económico europeo, construido en torno a unos principios 'verdes'. De hecho, coinciden en señalar que la transición hacia una economía climáticamente neutra, la protección de la biodiversidad y la transformación de los sistemas agroalimentarios podrán impulsar la creación de empleo y acelerar el crecimiento, creando sociedades más resilentes a nuevos desafíos.

En España encontramos otros ejemplos que apuestan por apoyar la reactivación económica y el empleo en las tecnologías renovables.

Detrás de cada proyecto renovable hay una realidad socio-económica innovadora y exportadora que, desde hace años, contribuye a la protección del entorno, pero también a dinamizar la investigación, el tejido industrial y el empleo. Porque, si algo ha puesto de relevancia esta crisis es la importancia de disponer de una cadena de valor nacional fuerte en los suministros de servicios esenciales, entre los que se encuentra la energía eléctrica.

Sólo el sector eólico en España aporta 25.000 empleos y más de 9.200 millones de cifra de negocio. Cuenta además con 227 fábricas y con el 100% de la cadena de valor en nuestro territorio, posicionando a nuestro país en 2019 como el mercado europeo con mayor inversión en eólica. La vuelta al trabajo de las fábricas del sector eólico permitirá además recuperar también su vocación exportadora.

La fotovoltaica es otra energía que también tendrá un papel protagonista en la recuperación. En España, el sector cuenta con una fuerte base industrial y con empresas que disponen de tecnología propia que aporta los trabajos y componentes con mayor valor añadido de la cadena de valor. Su alto grado de competitividad en el precio de la energía generada, permite dotar a la industria española de una ventaja competitiva con respecto a competidores de nuestro entorno.

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