Energía

La Comisión Europea lanza su plan de un billón para financiar la transición energética

  • Destinará 7.500 millones de los presupuestos a la transición justa
  • El BEI movilizará hasta 30.000 millones

La Comisión acaba de confirmar, tal y como adelantó el pasado sábado elEconomista, su intención de destinar un billón de euros para que Europa pueda convertirse en el primer bloque climáticamente neutro del mundo de aquí a 2050.

Aunque todos los Estados miembros, regiones y sectores tendrán que contribuir a la transición, la magnitud del reto no es la misma para todos. Algunas regiones se verán especialmente afectadas y experimentarán una profunda transformación económica y social. El Mecanismo para una Transición Justa facilitará apoyo financiero y práctico a medida para ayudar a los trabajadores y para generar las inversiones necesarias en esas regiones.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha declarado: "Las personas ocupan un lugar central en el Pacto Verde Europeo, nuestra visión de una Europa climáticamente neutra de aquí a 2050. La transformación en perspectiva no tiene precedentes, y solo funcionará si es justa y si funciona para todos. Apoyaremos a nuestra población y a nuestras regiones obligadas a hacer mayores esfuerzos en esta transformación, a fin de garantizar que no dejemos a nadie atrás. El Pacto Verde lleva aparejadas grandes necesidades de inversión, que convertiremos en oportunidades de inversión. El plan que presentamos hoy para movilizar como mínimo un billón de euros indicará el camino a seguir y propiciará una oleada de inversiones ecológicas".

El vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europea, Frans Timmermans, ha declarado: "La necesaria transición hacia la neutralidad climática va a mejorar el bienestar de las personas y hacer que Europa sea más competitiva, pero exigirá mayores esfuerzos de los ciudadanos, los sectores y las regiones que dependen de los combustibles fósiles más que los demás. El Mecanismo para una Transición Justa contribuirá a apoyar a los más afectados, haciendo más atractivas las inversiones y aportando un paquete de ayuda financiera y práctica por un valor mínimo de 100 000 millones de euros. Este es nuestro compromiso de solidaridad y equidad".

Valdis Dombrovskis: "Para realizar la transición hacia una economía climáticamente neutra, necesitamos tanto un compromiso político como inversiones masivas"

Valdis Dombrovskis, vicepresidente ejecutivo responsable de Una Economía al Servicio de las Personas, ha añadido: "Para realizar la transición hacia una economía climáticamente neutra, necesitamos tanto un compromiso político como inversiones masivas. El Pacto Verde indica nuestra determinación de hacer frente al cambio climático, y ahora lo estamos respaldando con un plan de financiación. En primer lugar, utilizaremos el presupuesto de la UE a fin de movilizar fondos privados para proyectos ecológicos en toda Europa y apoyar a las regiones y a las personas más afectadas por la transición. En segundo lugar, crearemos los incentivos reglamentarios adecuados para que prosperen las inversiones ecológicas. Por último, en orden, pero no en importancia, ayudaremos a las autoridades públicas y a los agentes del mercado a determinar y desarrollar tales proyectos. La Unión Europea no se construyó en un día. Una Europa verde no se hará de la noche a la mañana. Considerar la sostenibilidad un elemento central de las inversiones requiere un cambio de mentalidad. Hoy hemos dado un paso importante para conseguirlo".

Diversas partidas

El Plan de inversión lanzado hoy por la Comisión se compondrá de las siguiente partidas: el Presupuesto comunitario aportará 503.000 millones de euros, el Mecanismo de transición justa otros 143.000 millones, los fondos del Esquema de comercio de emisiones sumarán 25.000 millones, el renovado Plan Juncker (InvestEU) aportará 279.000 millones y la confinanciación de los fondos estructurales otros 114.000 millones de euros.

La Comisión ha trazado las inversiones medias adicionales que se requerirán para cada sector entre 2021 y 2030. Según las cuentas del Ejecutivo comunitario, la inversión anual en medidas de eficiencia energética en el sector residencial ascenderá a 120.000 millones de euros, a los que habrá que añadirle 75.000 millones al año para los edificios destinados a servicios (sector terciario).

El sector del transporte requerirá 20.000 millones más al año, excluyendo las infraestructuras, en la próxima década, para lograr una electrificación más rápida.

El sector eléctrico necesitará también 40.000 millones anuales para incrementar la penetración de las renovables y para reducir la dependencia de la generación con combustibles fósiles de algunas regiones.

Con todas estas necesidades, la Comisión Europea se ha comprometido a tener listo para este verano un informe de impacto económico, para poder valorar la eficacia económica y en su caso incrementar la ambición de los objetivos climáticos para 2030, tal y como ya hizo el anterior Colegio de comisarios con la colaboración de Irena.

InvestEU

Una de las piezas clave de este programa de inversión de Von der Leyen estará en el programa Invest-EU, sucesor del European Fund for Strategic Investment (EFSI) -antiguo Plan Juncker- junto con 13 instrumentos financieros adicionales para movilizar 650.000 millones en los próximos siete años. De esta cantidad, alrededor del 30% tendrá que destinarse a inversión climática, lo que supone 195.000 millones en siete años y un total de 280.000 millones para los diez años (a razón de 28.000 millones de euros anuales).

Otra de las patas de financiación con las que contará la Comisión Europea proviene del Banco Europeo de Inversiones, ya convertido de pleno en una entidad climática desde la aprobación el pasado 14 de noviembre de su nueva política de crédito. En estos momentos, la entidad dedica el 30% de su financiación a operaciones de acción climática y se espera que alcance el 50% en el año 2025, lo que supondrá movilizar 608.000 millones de euros.

La Comisión Europea se propone también una mezcla de medidas regulatorias y de incentivos para poder cumplir con el objetivo de quien contamina paga, de modo que este coste se refleje en las decisiones de inversión. Para lograrlo prevé una reforma del Esquema de Comercio de Emisiones (ETS) para asegurar un precio efectivo para las emisiones de CO2, así como iniciativas para reducir las barreras a la inversión en eficiencia energética en el sector de la construcción. Esta reforma consideran que puede llegar a aportar otros 25.000 millones.

Taxonomía financiera

Bruselas prevé implantar la taxonomía financiera -creada en principio solo para que el sector privado pueda distinguir las inversiones sostenibles de las que no lo son- en el sector público y anuncia una revisión de la Estrategia de finanzas sostenibles para el tercer trimestre del año.

Esta decisión supondrá una profunda revisión de las políticas de ayudas de estado en el año 2021 para reflejar los objetivos de reducción de emisiones en 2050.

La Unión Europea se propone flexibilizar las ayudas para la electrificación de procesos de producción de modo que se pueda financiar la utilización de sistemas más sostenibles, ayudas para la eficiencia energética de edificios, lo que supondrá una mayor facilidad para dar ayudas a la actualización de los mismos o para invertir en sistemas de autoconsumo con renovables, la instalación de sistemas centralizados de calor y frío (district heatings), el cierre de plantas de carbón, la implantación de medidas de economía circular y el apoyo a las regiones afectadas por la transición energética.

Los informes semestrales que la Comisión realiza sobre los países miembros incluirán las inversiones necesarias para avanzar en los objetivos de sostenibilidad y cómo financiarlas para impulsar a los estados a hacer estas inversiones.

La Comisión prevé crear un Programa de apoyo a las reformas estructurales, para que sirva a los países para desarrollar su estrategia y mejorarla con las buenas prácticas de otros.

Se creará un InvestEU Advisory Hub para que pueda ayudar al sector público y privado a desarrollar proyectos que tengan problemas para encontrar financiación y que sirva para elaborar un catálogo de proyectos y facilitar el contacto entre inversores y promotores.

Bruselas aprobará también la estrategia de transición justa para las zonas afectadas por los cierres de centrales de carbón y minas.

El mecanismo de transición justa contará con tres pilares: un fondo de transición justa bajo una gestión compartida, una parte de financiación a través de Invest EU y facilidades de crédito del Banco Europeo de Inversiones para movilizar en total 100.000 millones en los próximos siete años (140.000 millones en diez años). Según el borrador, la Comisión está preparando recursos presupuestarios por 7.500 millones de euros con la posibilidad de incrementar esta cantidad si resulta necesario, frente a los 4.800 millones previstos en un primer momento y posteriormente una cantidad que represente cerca del 2% del presupuesto comunitario.

La Comisión plantea una regulación concreta que esperan que se pueda aprobar en el segundo semestre de este año para poder iniciar su implementación en 2021. Los países miembros tendrán que contar con su propia estrategia de modo coherente con los Planes Nacionales de Energía y Clima.

Reacciones de las empresas

Kristian Ruby, secretario general de Eurelectric, indicó que "La propuesta de un plan de inversión para el acuerdo verde es un buen primer paso, incluso si solo cubre una pequeña parte de las necesidades generales de inversión".

En cualquier caso, la patronal eléctrica europea aseguró que será necesario clarificar algunos de los puntos como la procedencia y objetivo de la financiación, ya que la propuesta actual no indica los montos asignados a cada sector.

El proceso general de adopción de un reglamento es de alrededor de 2 años, lo que deja en opinión de Eurelectric, la incertidumbre de la inversión pendiente para ese período, así como el tiempo que requiere la definición de los planes territoriales y su aprobación por parte de la Comisión.

Para Eurelectric resulta también clave las inversiones en infraestructuras. Actualmente, estas cantidades no están incluidas en la propuesta y juegan un papel fundamental en un mundo cada vez más descarbonizado, digitalizado, descentralizado y electrificado.

Giles Dickson, consejero delegado de WindEurope, indicó que "nuestro sector contribuirá aún más intensamente, por ejemplo, a volver a capacitar a los trabajadores del carbón en trabajos eólicos. También esperamos un Mecanismo de Transición Justa fácil de usar que desbloquee las inversiones en proyectos rápidamente donde más se necesitan".

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