Energía

La CNMC se compromete a estudiar las alegaciones a los peajes del gas de Sedigas

  • Los nuevos peajes abren la puerta a aplicar refacturaciones a final de año
  • La patronal advierte de fuertes subidas de los precios para las pymes

La Sala de regulación de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia se ha reunido esta mañana con los representantes de Sedigas para analizar las alegaciones presentadas a la última de las Circulares, la relativa a los peajes de regasificación, transporte y distribución de gas a partir de 2021.

Fuentes conocedoras del encuentro indicaron a elEconomista, que el organismo supervisor se comprometió a estudiar las propuestas planteadas por la patronal gasista.

La CNMC tiene todavía pendiente de conocer el informe del Ministerio de Transición Ecológica sobre esta circular y si se convoca o no la Comisión de coordinación.

En las alegaciones remitidas a última hora de la noche de ayer al regulador, la patronal asegura que la Circular de peajes supondra un impacto económico en el consumidor final muy dispar entre las distintas tipologías de clientes del sistema gasista. En el caso de los suministros pequeños y medianos, como las calefacciones centralizadas, las gasineras, el sector servicios (hospitales, colegios, hostelería, etc.) y la mayoría de las pequeñas y medianas empresas, sufrirán incrementos muy importantes en su factura a causa de los nuevos peajes; en el caso del consumidor doméstico y la industria, gran consumidora, saldrán beneficiadas.

La propuesta de peajes de la CNMC supone un cambio radical en el modelo actual, introduciendo peajes que no existen ahora y eliminando la componente de presión en los peajes de distribución.

La modificación provoca una mayor complejidad operativa. En los peajes de salida de la red de distribución existe una variación de la clasificación de los consumidores, por la que se pasaría a agrupar a los consumidores únicamente por su consumo, en vez de por presión y consumo. Esto daría lugar a un gran nivel de incertidumbre sobre el precio final de facturación, al tener que considerar el consumo que del año anterior, para aplicar el peaje correspondiente. También se darán refacturaciones al concluir el año, dado que no siempre el consumo se corresponderá con el escalón de peaje aplicado, a diferencia de la normativa actual en la que no se producía refacturación, sino solo reubicación.

El sector gasista también advierte de la existencia de variaciones muy relevantes en los peajes respecto de los valores actuales (entre -53% y +220% en función del volumen de consumo), además de existir discontinuidades en el paso de un peaje al siguiente, provocando que se den discriminaciones. Esta situación genera inseguridad para el consumidor y denota que la CNMC debe profundizar en una metodología que elimine o, al menos, mitigue dichas discontinuidades.

Contraria a las directrices del Gobierno

La metodología propuesta es contraria a las directrices en política energética y no se ha realizado dentro de un plazo suficiente Hay varios elementos de la metodología propuesta que no cumplen con las indicaciones de política energética emitida por el Ministerio.

En concreto y según el propio informe del Ministerio para la Transición Ecológica: "La metodología de cálculo de los peajes y cánones debería fomentar el uso de las infraestructuras existentes para preservar la sostenibilidad económica y financiera del sistema gasista" y, en segundo lugar, "El diseño de los peajes y cánones debería tener en consideración la competitividad del sector industrial, respetando en todo caso las directrices comunitarias en materia de ayudas de estado".

Además, y aunque el Ministerio no lo cita en su informe, desde Sedigas se considera que tampoco cumple con la tercera de las orientaciones de política energética: "Mediante el diseño de los correspondientes peajes, la metodología de cálculo de los peajes y cánones debería incentivar la inyección de biometano y otros gases de origen renovable contribuyendo así a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y a la lucha contra el cambio climático".

Además de no estar alineada con las orientaciones energéticas del Gobierno y proponer modificaciones parciales que colisionan con el marco normativo vigente (Ley 18/2014, RD1434/2002), el proceso de tramitación de la Circular no ha sido el adecuado. Se ha dado una falta de consulta pública previa y transparencia para poder reproducir todos los cálculos. Además, hubiera sido deseable una hoja de ruta detallada de la implantación de la circular, coordinando todos los elementos regulatorios para asegurar el mínimo riesgo posible a los agentes del sistema gasista. Así, hubiera existido coordinación con el Ministerio en los temas relativos a tarifas que afectan a la definición de peajes reconocidos en la TUR y dentro de la propia CNMC respecto a los temas relacionados con la retribución de las actividades y los peajes, donde se han detectado importantes inconsistencias.

Asimismo, cabe destacar que el plazo de tres meses dado para valorar las circulares es totalmente insuficiente. Sería necesario que los nuevos precios no entrasen en vigor hasta octubre de 2020 y que diera tiempo a que la CNMC adapte los formatos de comunicación entre agentes. Hasta entonces, no se debería aplicar ningún cambio de condiciones de facturación que afecte a los consumidores.

La circular debería incentivar aquellos usos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y mejora de la calidad del aire.

Mediante el diseño de los correspondientes peajes, la metodología de cálculo debería incentivar la inyección de biometano y otros gases de origen renovable, contribuyendo así a la descarbonización de la economía y mejora de la calidad del aire. Sin embargo, la propuesta pone en riesgo este avance en la lucha contra el cambio climático, ya que el organismo regulatorio propone un descuento del 50% en el término fijo, mientras que la Orden ministerial TEC1367/2018 estableció un descuento del 100%. Sería necesario que el borrador de Circular fuese lo suficientemente predecible para dar seguridad a los agentes interesados en inyectar biometano a la red, anticipando el peaje a abonar por este servicio.

En el transporte, la propuesta de circular imposibilita el cumplimiento de la directiva 94/2014 relativa a la implantación de infraestructuras para combustibles alternativos, cuya instalación es completamente necesaria para llevar a cabo la transición a una movilidad sostenible.

La CNMC, por su parte, no está dispuesta a hacer grandes cambios en su propuesta de Circulares.

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comentariosforum2

JJ
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CNMV vaya panda de incompetentes, inútiles y mafiosos.

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#1
JJ
A Favor
En Contra

Volvemos a la leña para calentar las casas, sera que eso no produce CO2.

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#2