Empresas y finanzas

Unicaja y Liberbank venderán el 12% de Caser tras unirse

  • La negociación para su fusión está en su fase "más intensa"

La negociación para la fusión Unicaja y Liberbank afronta su fase final y se conocerá una resolución tras la Semana Santa. Por el momento, los grupos ya tienen decidido el futuro de Caser. Las entidades, que sumarán una participación conjunta de la aseguradora de en torno al 22%, planean vender la mitad tras su unión, según informan fuentes conocedoras de la negociación a elEconomista. El valor de la firma aseguradora es de en torno a 1.000 millones de euros, por lo que el porcentaje que se pondrá a la venta oscilará en los 120 millones de euros.

El nuevo grupo aspira a quedarse con una participación de la aseguradora similar a la que tienen en la actualidad cada banco por separado, una posición "cómoda" y que evitaría que "penalizara en el capital" de la nueva entidad al no superar el umbral del 10%, según informan las mismas fuentes, que descartan que la operación se lleve a cabo para esquivar una ampliación de capital. Por tanto, el dominio con el que se quedaría el banco de Caser sería de un 9,9% y Unicaja mantendría así el compromiso con la aseguradora, de la que es socio en el ramo de seguros de no vida en exclusividad.

Las conversaciones entre las dos entidades están en su fase "más intensa", según otras fuentes cercanas a la misma, en la que aún queda por dilucidar cuál será la ecuación de canje. Mientras Unicaja aspira a hacerse con un 60% del control del nuevo banco, otras fuentes aseguran que Liberbank trata de arañar más peso y, entre los argumentos, utiliza que el nuevo grupo estará en Málaga como baza para exigir contraprestación.

La cuenta para resolver la ecuación de canje depende de distintas variables como el valor de cotización de cada entidad, su exposición al riesgo, el nivel de sus activos improductivos o la capacidad para generar resultados.

El presidente de Unicaja, Manuel Azuaga, y el consejero delegado de la entidad asturiana, Manuel Menéndez, mantuvieron el pasado lunes una reunión en el Banco Central Europeo (BCE) para informar al supervisor del modelo de negocio que va a tener el nuevo grupo. En la conversación, también se informó al organismo europeo encabezado por Mario Draghi de los niveles de solvencia, rentabilidad y las sinergias tras los ajustes que resultarían de los dos bancos unidos, tal y como explican a este diario.

Además, de la ecuación de canje, otro asunto que aún se mantiene vivo en la negociación es la necesidad o no de realizar una ampliación de capital tras la fusión. Esta opción se plantea para cubrir los costes de reestructuración del nuevo grupo, que implicarían recorte de plantilla y cierre de sucursales.

Excluyendo el plan de prejubilaciones a tres años que Unicaja puso en marcha a finales de 2018, el nuevo grupo sumaría en torno a 10.700 empleados y unas 1.800 oficinas. El banco se quedaría como el sexto más grande del país por volumen de activos, con más de 96.000 millones de euros, y desbancaría a Bankinter de esta posición. Por volumen de créditos, ascendería a 48.700 millones de euros.

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